
Incendios en Francia y España obligan a evacuar a más de 330.000 personas (Videos)
LEGE-CAP FERRET, Francia, 26 julio.– Francia y España enfrentan una de las peores emergencias por incendios forestales de los últimos años, con más de 330.000 personas evacuadas, decenas de miles de hectáreas devastadas, viviendas destruidas y una víctima mortal, mientras las autoridades de ambos países mantienen desplegados miles de bomberos, militares y aeronaves para intentar contener el avance de las llamas, según reportes de France 24 y la agencia de noticias Associated Press (AP).
La situación más crítica se concentra en el departamento francés de Gironda, en el suroeste del país, donde un incendio fuera de control continúa avanzando hacia la región metropolitana de Burdeos, obligando durante la madrugada del domingo a evacuar otras 55.000 personas, lo que elevó a 220.000 el número de desplazados únicamente en esa región desde que comenzó la emergencia a mediados de la semana.
El Ministerio del Interior francés informó que los cambios constantes en la dirección del viento, las altas temperaturas, la extrema sequedad de la vegetación y las condiciones meteorológicas adversas han complicado considerablemente las labores de extinción.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, describió la noche como "muy difícil" para los equipos de emergencia y advirtió que "la situación sigue siendo muy desfavorable".
A través de la red social X, el funcionario explicó que el incendio volvió a comportarse de manera "extremadamente virulenta e impredecible", generando incluso sus propios vientos y avanzando erráticamente hacia el área metropolitana de Burdeos. Posteriormente indicó que la intensidad disminuyó ligeramente hacia el final de la madrugada, aunque el riesgo continúa siendo elevado.
De acuerdo con las autoridades francesas, el incendio ha consumido ya unas 42.000 hectáreas, una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París o siete veces la isla de Manhattan, principalmente bosques de pinos y matorrales que quedaron extremadamente secos tras las sucesivas olas de calor registradas este año.
El alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, confirmó que las llamas llegaron a situarse a unos 15 kilómetros de la ciudad y advirtió que el fuego permanece "a las puertas del área metropolitana", aunque aclaró que, por el momento, no está prevista una evacuación de la capital regional, donde viven alrededor de 268.000 habitantes.
Como medida preventiva, la prefectura ordenó el cierre parcial de una de las principales autopistas de acceso a Burdeos, mientras el gigantesco centro de exposiciones de la ciudad fue transformado en un refugio temporal para miles de evacuados, incluidos numerosos ancianos trasladados desde residencias.
La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, informó que al menos 140 viviendas fueron destruidas por el fuego e insistió en que las personas evacuadas no regresen todavía a sus hogares.
Aunque reconoció que la disminución de las temperaturas y el aumento de la humedad redujeron parcialmente la intensidad del incendio, advirtió que "la amenaza sigue siendo muy seria" y pidió no bajar la guardia.
En la vecina región de Landas, otro incendio obligó durante la semana a evacuar unas 36.000 personas. Las autoridades autorizaron el regreso de aproximadamente 3.000 residentes de Biscarrosse, tras estabilizarse parcialmente algunos sectores, aunque unos 550 bomberos continúan trabajando para contener ese foco.
Otro incendio permanece activo en el departamento mediterráneo de Var, donde cerca de 3.000 personas siguen evacuadas mientras las llamas han recorrido aproximadamente 4.000 hectáreas durante cinco días consecutivos.
El Gobierno francés mantiene uno de los mayores despliegues de emergencia registrados en su historia reciente.
Según el primer ministro, Sébastien Lecornu, más de 2.500 bomberos, alrededor de 1.500 militares, miles de efectivos policiales y 18 aviones y helicópteros participan en las operaciones de extinción.
Por segundo día consecutivo también fue utilizado un avión militar Airbus A400M, adaptado especialmente para combatir incendios mediante el lanzamiento de hasta 20.000 litros de agua o retardante, una capacidad empleada por primera vez en una emergencia de estas dimensiones.
Las autoridades francesas informaron igualmente que otros países europeos enviaron aeronaves y brigadas especializadas como parte del mecanismo de solidaridad comunitaria.
El presidente Emmanuel Macron expresó su respaldo a los miles de efectivos desplegados y aseguró que Francia demostraba, en medio de la emergencia, su capacidad de solidaridad nacional. También prometió reconstruir las zonas afectadas y asistir a todas las familias damnificadas.
La magnitud de la crisis obligó incluso a modificar la organización del Tour de Francia, cuya última etapa hacia París fue reducida de 133 a 89 kilómetros debido al amplio despliegue de recursos de seguridad y emergencia.
France 24 destacó además que las autoridades consideran que esta podría convertirse en la mayor operación de evacuación civil realizada en Francia fuera de un contexto de guerra.
Mientras tanto, en la vecina España, la situación continúa siendo igualmente preocupante.
Las autoridades mantienen órdenes de evacuación en la Comunidad Valenciana y en la zona occidental de Madrid, donde varios incendios forestales permanecen activos.
En conjunto, los incendios registrados esta semana han obligado a evacuar aproximadamente 116.000 personas.
La única víctima mortal confirmada hasta el momento se produjo en Manises, un municipio cercano a Valencia, donde un hombre falleció después de que un incendio forestal avanzara rápidamente durante varias horas, según confirmó el gobierno local.
En la región madrileña, dos grandes incendios forestales terminaron uniéndose para formar un único frente de fuego que arrasó alrededor de 25.000 hectáreas y amenaza con conectarse con otro incendio activo en la vecina comunidad de Castilla y León.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que la prioridad absoluta continúa siendo "salvar vidas", mientras las autoridades mantienen un amplio dispositivo de evacuación y extinción.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, explicó que la disminución de las temperaturas y el aumento de la humedad ofrecían una oportunidad para reforzar el ataque directo contra el fuego, aunque advirtió que la evolución del viento seguirá siendo determinante.
Entre los miles de desplazados se encuentra Elvira Menéndez, residente de Chapinería, quien relató a France 24 que pasó la noche en un gimnasio habilitado como refugio de emergencia tras abandonar su vivienda por el avance de las llamas.
Los incendios que afectan simultáneamente a Francia y España vuelven a poner de relieve el creciente impacto de las olas de calor y de la sequía extrema sobre los ecosistemas mediterráneos, mientras los servicios meteorológicos advierten que las condiciones de riesgo continuarán durante los próximos días, manteniendo en alerta máxima a ambos países.
