
Instituto Duartiano advierte que estudiantes haitianos representan hasta el 70 % de la matrícula en algunas escuelas fronterizas
Wilson Gómez Ramírez señala que la presencia de alumnos de origen haitiano también es significativa en centros educativos de la región Este y reclama mayor participación internacional frente a la crisis de Haití.
Santo Domingo, 27 de septiembre de 2026.– El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que en determinadas escuelas de la zona fronteriza los estudiantes haitianos representan hasta el 70 % de la matrícula, mientras que en otros planteles su presencia ronda el 40 %, una situación que, según sostuvo, también se registra en distintas comunidades del Este de la República Dominicana.
Durante una entrevista concedida al periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, Gómez Ramírez explicó que esta realidad no se limita a las comunidades fronterizas y semifronterizas, sino que se extiende a otras localidades donde existe una importante presencia de niños y adolescentes de origen haitiano.
Entre las demarcaciones mencionó El Seibo y sus comunidades rurales, Higüey, Hato Mayor y el municipio de San José de los Llanos, donde aseguró que la población estudiantil de origen haitiano tiene una participación significativa en los centros educativos.
Las proporciones citadas por el presidente del Instituto Duartiano corresponden a sus declaraciones y no fueron acompañadas, en la información difundida, de estadísticas oficiales desglosadas por centros educativos.
Reclama mayor responsabilidad internacional ante la crisis haitiana
Al abordar la situación de Haití, Gómez Ramírez insistió en que la República Dominicana no puede continuar asumiendo de manera exclusiva las consecuencias de la crisis que afecta al vecino país, por lo que reclamó una respuesta coordinada, sostenida y efectiva de la comunidad internacional.
Consideró que el presidente Luis Abinader ha acogido los planteamientos de distintos sectores nacionales que demandan una participación internacional más activa para enfrentar la crisis política, económica, social y de seguridad que atraviesa Haití.
En ese sentido, señaló particularmente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a la Organización de los Estados Americanos (OEA), organismos que, a su juicio, deben prestar mayor atención a la situación haitiana y asumir las responsabilidades que les corresponden en los ámbitos mundial y regional.
El dirigente duartiano advirtió, además, que la presencia de extranjeros en condición migratoria irregular representa una presión considerable para el presupuesto nacional, especialmente en sectores como la educación, la salud y la seguridad fronteriza.
Recordó que las autoridades dominicanas mantienen desplegados miembros de las Fuerzas Armadas a lo largo de toda la frontera, con operaciones permanentes de vigilancia terrestre, marítima y aérea.
Según explicó, ese dispositivo de seguridad implica importantes erogaciones del Estado en personal militar, equipos, logística, mantenimiento y otras actividades relacionadas con el control y la protección del territorio nacional.
Preocupación por el tratamiento de los símbolos patrios
En otro aspecto de sus declaraciones, Gómez Ramírez expresó preocupación por el tratamiento que reciben los símbolos y emblemas nacionales en diferentes instituciones públicas, particularmente en los centros educativos.
Exhortó a las autoridades del Ministerio de Educación a fortalecer la formación cívica, la enseñanza de la historia dominicana y el respeto al Himno Nacional, la bandera y el escudo, procurando que estos conocimientos lleguen a todos los estudiantes, independientemente de su nacionalidad u origen.
El presidente del Instituto Duartiano sostuvo que la República Dominicana ha realizado aportes significativos en beneficio de Haití y de su población, al tiempo que insistió en la importancia de preservar y promover los valores históricos y patrióticos dominicanos.
También cuestionó la falta de atención de distintas instituciones estatales a la correcta representación de los símbolos nacionales, particularmente del escudo dominicano, cuya utilización, aseguró, continúa presentando irregularidades en numerosos espacios públicos.
Como ejemplos mencionó un recinto bajo responsabilidad del Ministerio de Defensa, la sede central de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Panteón de la Patria, situado en la calle Las Damas, de la Ciudad Colonial.
Afirmó que el Instituto Duartiano ha comunicado reiteradamente estas situaciones a las autoridades correspondientes, sin que hasta el momento se hayan realizado las correcciones reclamadas.
«Todos los días se están utilizando escudos que no se corresponden ni se compadecen con la versión oficial», manifestó Gómez Ramírez.
Cuestiona exclusión de Duarte y su hermano de museo dedicado a Luperón
El presidente del Instituto Duartiano también expresó inconformidad con la difusión y organización de las actividades conmemorativas dedicadas al patricio Juan Pablo Duarte.
Sostuvo que, pese a la conformación de una comisión para impulsar esas iniciativas, las actividades oficiales no alcanzaron la repercusión que esperaba la institución.
Reafirmó que una de las principales responsabilidades del Instituto Duartiano consiste en promover permanentemente la figura, el pensamiento y el legado histórico del fundador de la República Dominicana, aunque reconoció que la entidad enfrenta dificultades para desarrollar algunas de sus iniciativas.
En ese contexto, denunció una situación que considera particularmente preocupante en el museo dedicado al general Gregorio Luperón, ubicado en Puerto Plata.
Según explicó, de ese recinto habrían sido retiradas las representaciones de Juan Pablo Duarte y de su hermano Vicente Celestino Duarte, vinculadas con su participación histórica en la Guerra de la Restauración.
Gómez Ramírez calificó de «sumamente grave» la presunta exclusión de ambos personajes de la representación histórica del museo y reclamó a la fundación responsable de su administración ofrecer una explicación pública sobre las razones que motivaron esa decisión.
El dirigente insistió en que la preservación de la memoria histórica, la adecuada representación de los símbolos nacionales y la difusión del pensamiento duartiano constituyen responsabilidades fundamentales de las instituciones públicas y culturales del país.
