
Inundaciones agravan la emergencia en India, Nepal y Tailandia; aumentan las víctimas y los daños
Bangkok, 30 de septiembre de 2026.— Las inundaciones y los deslizamientos mantienen una emergencia humanitaria en India, Nepal y Tailandia, con nuevos balances de víctimas, comunidades aisladas y daños en viviendas, cultivos y servicios. En Tailandia, el Gobierno elevó este miércoles a 40 el número de fallecidos, según Reuters, que citó al portavoz gubernamental Ekkapob Pianpises y datos del Ministerio de Salud.
Los reportes más recientes amplían considerablemente las cifras difundidas al inicio de la semana. En Uttar Pradesh, al norte de India, las autoridades habían contabilizado 81 muertos desde el viernes, mientras Nepal reportaba 27 fallecidos por las lluvias y los deslizamientos, de acuerdo con un despacho de la agencia alemana DPA publicado el lunes. Son balances de distintos períodos y ámbitos territoriales, por lo que no constituyen un registro regional uniforme.
En Tailandia, el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres informó que más de 2.6 millones de personas y alrededor de 940,300 hogares estaban afectados por inundaciones todavía activas en 29 provincias y Bangkok, según su actualización del martes.
El mismo organismo señaló que, desde el 16 de septiembre, el fenómeno había alcanzado un total de 42 provincias y la capital. Aunque algunas zonas comenzaban a registrar descensos, el agua seguía aumentando en otras 14 provincias, lo que dificultaba el retorno de las familias y la normalización de las actividades.
Bangkok recibió unos 320 milímetros de lluvia en tres días, una cantidad cercana a la precipitación habitual de todo septiembre. La emergencia alteró las operaciones del aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, donde Thai Airways anunció el martes recortes de vuelos y acumuló miles de maletas pendientes de procesamiento.
El Gobierno aprobó un paquete de asistencia de 4,000 millones de baht para atender necesidades inmediatas. También anunció un proyecto de drenaje a largo plazo destinado a reducir la vulnerabilidad de Bangkok y sus alrededores.
Este miércoles, Reuters informó además del cierre temporal de cuatro plantas de Toyota y de la suspensión de operaciones de carga de Thai Airways. Las autoridades advirtieron que Bangkok continuaba amenazada por el agua procedente del norte.
La respuesta de emergencia incluye refugios temporales, asistencia a residentes y operaciones para acelerar el drenaje. En las comunidades próximas al río Chao Phraya persiste la vigilancia por posibles aumentos del caudal, vinculados también a las descargas de las presas.
En India, las lluvias y los fuertes vientos causaron inundaciones, derrumbes de edificios, caída de árboles y electrocuciones. La oficina del comisionado de socorro de Uttar Pradesh informó de daños en más de 2,000 hectáreas de cultivos y de la muerte de más de un centenar de animales, según DPA.
Associated Press había informado en un balance anterior de 62 fallecidos, 46 heridos y más de mil viviendas dañadas en ese estado. Las autoridades cerraron escuelas en zonas afectadas, incluida Lucknow, y desplegaron equipos de rescate. En Odisha, las inundaciones obligaron a evacuar a más de 75,000 personas.
En Nepal, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres reportó el lunes 27 muertos, cuatro desaparecidos y siete heridos. Su portavoz, Shanti Mahat, indicó que continuaba la recopilación de información. Las precipitaciones y nevadas también interrumpieron carreteras y rutas de montaña, donde se suspendieron actividades de senderismo y escalada en varios puntos.
Las autoridades nepalesas habían advertido sobre posibles crecidas repentinas en 49 de los 77 distritos del país. En India, la Comisión Central del Agua identificó una situación grave en 30 estaciones de vigilancia de ríos distribuidas en siete estados, según Reuters. Estas alertas muestran que el peligro continúa más allá de los lugares donde ya se registraron víctimas.
