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lunes, 5 de octubre de 2026
Irlanda reclama a la UEFA evitar nuevos cruces con Israel tras un partido marcado por tensiones

Irlanda reclama a la UEFA evitar nuevos cruces con Israel tras un partido marcado por tensiones

·5 de octubre de 2026·8
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BAČKA TOPOLA, Serbia, 5 de octubre de 2026.— El seleccionador de la República de Irlanda, Heimir Hallgrímsson, pidió a la UEFA que evite futuros enfrentamientos entre su equipo e Israel, después de un empate 1-1 en la Liga de las Naciones marcado por tensiones políticas y una denuncia de que un futbolista israelí habría escupido a un integrante del cuerpo técnico irlandés.
La petición del entrenador refuerza una gestión previa de la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI), que había solicitado mantener separadas a ambas selecciones en próximos sorteos. Según su director ejecutivo, David Courell, esa solicitud fue rechazada por el organismo rector del fútbol europeo.
El encuentro del domingo se disputó a puerta cerrada en el TSC Arena de Bačka Topola, en Serbia, aunque correspondía a Irlanda ejercer como local. La FAI había trasladado el partido a una sede neutral en medio de llamados de aficionados y políticos a boicotear los compromisos contra Israel por la guerra en Gaza.
Consultado por RTÉ sobre si ambas selecciones deberían volver a enfrentarse, Hallgrímsson respondió que no y señaló que la decisión corresponde a la UEFA. El técnico destacó el amplio respaldo a Palestina en Irlanda y sostuvo que ningún equipo nacional debería atravesar las dificultades que su plantel afrontó durante las últimas dos semanas.
El episodio más controvertido habría ocurrido al finalizar la primera mitad, cuando los equipos se dirigían hacia el túnel de vestuarios. Según medios irlandeses, el preparador físico Damien Doyle acusó a un jugador israelí de escupirle.
Hallgrímsson reconoció la existencia de la denuncia, pero evitó ofrecer detalles y señaló que el asunto debía ser examinado por un comité disciplinario. Reuters informó que no pudo verificar de manera independiente la acusación.
Por su parte, el seleccionador israelí, Ran Ben-Shimon, indicó que se encontraba en el vestuario con sus colaboradores y que no había visto lo sucedido. Dijo que revisaría el episodio antes de pronunciarse.

La tensión también se reflejó en los actos previos al partido. Los futbolistas irlandeses volvieron a utilizar brazaletes negros e inclinaron la cabeza durante el himno israelí. Los jugadores de Israel llevaron brazaletes negros en memoria de las víctimas de los ataques encabezados por Hamás el 7 de octubre de 2023.
El Gobierno israelí criticó el gesto de los irlandeses durante el himno y lo calificó como una muestra de “ceguera moral”, según recogió Sky Sports.
Las dificultades se habían extendido a las comparecencias ante la prensa. UEFA confirmó que dos periodistas israelíes no tendrían acceso a las ruedas de prensa posteriores al encuentro, después de una conferencia previa que terminó anticipadamente en medio de una discusión.
Durante esa comparecencia, un periodista planteó una acusación de insultos racistas atribuidos a jugadores irlandeses en el primer partido entre ambas selecciones. Un responsable de prensa de Irlanda negó la afirmación antes de dar por terminada la sesión.
La controversia actual tiene como antecedente el rechazo a la solicitud irlandesa de separación en futuros sorteos. Courell explicó en septiembre que la FAI había planteado esa posibilidad después de que ambos equipos quedaran emparejados en el sorteo de febrero.
Según el dirigente, la asociación recibió como explicación que Irlanda e Israel nunca habían estado en un conflicto directo. La UEFA, por su parte, sostuvo que evalúa individualmente las solicitudes para impedir determinados cruces y que toma en cuenta varios factores, especialmente las circunstancias que puedan generar riesgos estructurales de seguridad.
La Federación Israelí de Fútbol también cuestionó entonces si se había presentado una petición formal y afirmó que concentraba sus esfuerzos en la preparación deportiva.
La FAI ya había expresado su posición sobre la guerra en Gaza mediante una moción aprobada por su asamblea general en noviembre de 2025, en la que pidió promover la suspensión de la federación israelí de las competiciones de la UEFA. Aun así, decidió cumplir los partidos programados de la Liga de las Naciones.
En el terreno deportivo, el empate del domingo siguió a la victoria irlandesa por 3-0 en el primer enfrentamiento, celebrado una semana antes en Hungría. Troy Parrott adelantó a Irlanda de penalti en el minuto 39, mientras que Dor Peretz igualó al comienzo de la segunda mitad.
La solicitud de evitar nuevos cruces permanece sin una aceptación anunciada por la UEFA. Tras estos dos encuentros, el reclamo irlandés vuelve a colocar sobre la mesa el impacto de las tensiones políticas en la seguridad, la organización y el desarrollo de los partidos internacionales.

Fuente: Reuters

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