
Italia y Francia refuerzan controles fronterizos tras la crisis migratoria en Ceuta y respaldan a España
ROMA, 31 julio.– Los gobiernos de Italia y Francia anunciaron este viernes un conjunto de medidas para reforzar sus controles fronterizos y apoyar a España tras la llegada masiva de miles de migrantes desde Marruecos a la ciudad autónoma de Ceuta, una situación que ha reavivado el debate sobre la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea y el funcionamiento del espacio Schengen.
El Gobierno italiano aclaró que los controles restablecidos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España serán aleatorios y estarán dirigidos únicamente a ciudadanos que no pertenezcan a la Unión Europea, descartando restricciones adicionales para españoles y otros ciudadanos comunitarios.
Fuentes gubernamentales precisaron que la medida no modificará las condiciones de entrada para viajeros españoles o europeos, quienes continuarán accediendo al territorio italiano sin nuevos trámites administrativos, como ocurre actualmente.
La decisión había sido anunciada previamente por el Ministerio del Interior italiano, que informó sobre la reintroducción temporal de controles en las conexiones marítimas y aéreas con España como respuesta a la crisis migratoria registrada en Ceuta, donde decenas de miles de personas cruzaron irregularmente desde Marruecos.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió la medida al considerar que responde a razones de "seguridad nacional". A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, explicó que el Ejecutivo decidió suspender temporalmente la aplicación plena del régimen de libre circulación previsto por el Acuerdo de Schengen para las conexiones marítimas y aéreas con España, mediante la reintroducción de controles fronterizos.
Meloni aseguró que se trata de una disposición extraordinaria y de carácter temporal, destinada a prevenir posibles repercusiones para Italia derivadas de la crisis migratoria, al tiempo que prometió minimizar cualquier impacto sobre el turismo durante la temporada de verano.
La jefa del Gobierno italiano reiteró además el respaldo de Roma a cualquier iniciativa europea orientada a ayudar a España a recuperar el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea y afrontar la situación migratoria.
"Defender las fronteras significa proteger la seguridad de los ciudadanos, combatir la inmigración irregular y golpear a las redes criminales dedicadas al tráfico de personas", sostuvo.
La decisión fue adoptada por el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, tras una reunión del Comité de Análisis sobre la Inmigración y la Seguridad de las Fronteras. Hasta el momento, las autoridades italianas no han precisado cuánto tiempo permanecerán vigentes los controles.
Como parte de las acciones coordinadas, Piantedosi sostuvo una conversación telefónica con el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, durante la cual ambos acordaron reforzar la vigilancia en la frontera terrestre entre Italia y Francia para prevenir movimientos irregulares de migrantes.
El anuncio italiano coincidió con la información ofrecida por el Ministerio del Interior español, que indicó que aproximadamente 48,300 de las cerca de 50,000 personas que ingresaron irregularmente en Ceuta ya habían retornado a Marruecos.
Italia recordó que en años anteriores también recurrió a la reintroducción temporal de controles fronterizos, como ocurrió en la frontera con Eslovenia para contener la inmigración procedente de la ruta de los Balcanes.
Francia intensifica la vigilancia en la frontera con España
Desde París, el presidente francés, Emmanuel Macron, ordenó al Ministerio del Interior adoptar "todas las medidas oportunas" para reforzar los controles en la frontera con España y expresó el respaldo del Gobierno francés a las autoridades españolas.
Fuentes del Palacio del Elíseo informaron que se mantienen contactos permanentes con los gobiernos de España y Marruecos para dar seguimiento a la evolución de la crisis y fortalecer la coordinación entre los distintos organismos encargados del control fronterizo.
El Ejecutivo francés manifestó igualmente su disposición de brindar a España toda la asistencia que considere necesaria, incluso mediante el despliegue de recursos de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), si así lo solicita el Gobierno español.
Las autoridades francesas recordaron que el país ya había reforzado desde 2020 su dispositivo de vigilancia en la frontera con España y que la reforma del Código Schengen aprobada en 2024 amplió las facultades de los Estados miembros para restablecer controles temporales cuando existan riesgos para la seguridad.
Asimismo, destacaron la existencia de brigadas conjuntas y mecanismos permanentes de cooperación con España para combatir la inmigración irregular y el tráfico de personas.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, informó que desde la noche anterior había ordenado intensificar los controles fronterizos y activar la Fuerza de Intervención Rápida de Fronteras para realizar inspecciones exhaustivas.
En declaraciones a la emisora RTL, explicó que mantiene comunicación permanente con su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, para coordinar la respuesta a la emergencia.
Francia multiplicará por cinco los efectivos en la frontera
El Gobierno francés anunció que a partir del sábado quintuplicará el número de agentes desplegados en la frontera con España.
El operativo contará con 334 policías y gendarmes adicionales, que se sumarán a los efectivos ya movilizados, después de que este viernes se hubiera triplicado el número de agentes mediante el despliegue de 184 policías, apoyados por drones de vigilancia.
Las medidas incluyen también el uso de tres aeronaves para vigilancia aérea y el incremento de patrullas en los trenes que operan entre Francia y España, coincidiendo con la reanudación del tráfico ferroviario entre Burdeos y Hendaya, suspendido durante más de una semana a causa del gran incendio forestal que devastó unas 42,000 hectáreas en la región francesa de Gironda.
En el departamento de Pirineos Orientales, fronterizo con Cataluña, la Prefectura informó del despliegue de una segunda unidad de fuerzas móviles, 50 agentes adicionales de la Policía de Fronteras, dos unidades de las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS), equivalentes a unos 120 efectivos, además del apoyo de drones y otros medios aéreos.
Las autoridades también señalaron que unos 180 agentes de aduanas permanecen plenamente movilizados para reforzar la vigilancia en los principales pasos fronterizos, incluidos Le Perthus, Portbou y la línea internacional del tren de alta velocidad entre Barcelona y Perpiñán.
Según el Gobierno francés, estas medidas responden al hecho de que España constituye la frontera de Francia sometida a la mayor presión migratoria, por lo que el Estado adapta inmediatamente sus dispositivos para garantizar un control reforzado de los flujos transfronterizos.
No obstante, París mantuvo una posición más moderada que la expresada por los gobiernos de Italia, Finlandia y Dinamarca, cuyos dirigentes han llegado a plantear la posibilidad de suspender a España del espacio Schengen tras la entrada irregular de cerca de 50,000 migrantes en Ceuta, una crisis que, según las autoridades españolas, dejó al menos 57 fallecidos.
Mientras tanto, la tensión continúa en la frontera hispano-marroquí. Durante la madrugada del viernes se registraron violentos enfrentamientos cuando centenares de personas intentaron acceder a Ceuta desde la localidad marroquí de Castillejos, lanzando piedras contra las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona.
Escenas similares se produjeron en las inmediaciones del paso fronterizo de Beni Nsar, en Nador, donde cientos de jóvenes, entre ellos numerosos menores de edad, intentaron ingresar a Melilla tanto por la valla fronteriza como a través del puerto, según denunció la sección local de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). EFE
