
Juan Soto busca cerrar con fuerza una decepcionante temporada de los Mets y aprender de los errores
Miami, Estados Unidos, 11 sept— El jardinero dominicano Juan Soto, principal figura de los Mets de Nueva York, aseguró que el equipo procura recuperar su ritmo competitivo y extraer las lecciones necesarias de una decepcionante temporada 2026, marcada por las lesiones y la eliminación anticipada.
En una entrevista concedida a la agencia AFP, Soto afirmó que los jugadores intentan aprovechar los partidos restantes para generar una dinámica favorable que pueda extenderse hasta la próxima campaña.
“Tratamos de sacarle el mayor beneficio a este final de temporada y tratar de continuar eso para la temporada que viene”, manifestó el pelotero desde un vestuario de los Mets que luce muy diferente al observado al comienzo del calendario.
Soto llegó a los Mets en 2025 procedente de los Yankees de Nueva York, después de firmar un contrato por 15 temporadas y 765 millones de dólares, considerado una cifra récord en las Grandes Ligas. Desde entonces se convirtió en la principal carta de presentación de la organización.
“Estamos tratando de tomar ritmo como equipo”, expresó el dominicano sobre una campaña en la que los Mets comenzaron como serios aspirantes a competir por la Serie Mundial, pero terminaron afectados por numerosas lesiones y virtualmente eliminados desde finales de agosto.
Pese al fracaso colectivo, Soto se mantiene concentrado y trabajando con una intensidad propia de la postemporada. En el vestuario, el puertorriqueño Francisco Lindor ha recuperado la sonrisa después de permanecer varios meses ausente, mientras el receptor venezolano Francisco Álvarez comparte animadamente con sus compañeros.
Una temporada diferente
Los resultados quedaron muy lejos de las expectativas de los directivos y aficionados de los Mets, especialmente porque el conjunto contó con el presupuesto más elevado de las Grandes Ligas.
Dentro del plantel persiste, sin embargo, un fuerte sentido de responsabilidad, particularmente en Soto, quien se encuentra entre los jugadores mejor pagados del béisbol estadounidense. Su salario base alcanza los 43 millones de dólares y, con los incentivos establecidos en su contrato, podría elevarse hasta los 61 millones.
“Ha sido una temporada distinta, diferente a lo que yo siempre he vivido”, reconoció el jugador nacido en Santo Domingo.
Soto, de 27 años, comenzó el calendario afectado por molestias musculares en la pierna derecha. Posteriormente permaneció fuera de acción durante más de un mes debido a una lesión en la pantorrilla izquierda.
Lindor sufrió un problema similar y estuvo apartado del terreno durante casi dos meses, una ausencia que debilitó considerablemente la alineación del conjunto neoyorquino.
“Estuve lidiando con muchas lesiones, pero gracias a Dios me siento muy saludable. Me siento bien, en un buen lugar para poder terminar fuerte la temporada y tratar de ir con buen ánimo a la temporada muerta”, señaló Soto.
El dominicano conquistó la Serie Mundial con los Nacionales de Washington en 2019 y ha respondido a las expectativas durante las distintas etapas de su carrera.
En su primera temporada con los Mets conectó 43 cuadrangulares, superando por dos los 41 jonrones que había disparado el año anterior con los Yankees.
Presión y cambio de dirigente
Los Mets afrontaron la temporada 2026 con una nómina valorada en 352.2 millones de dólares y figuraban entre los favoritos para conquistar su división. Sin embargo, iniciaron el calendario ganando apenas 10 de sus primeros 21 compromisos.
Los resultados adversos provocaron una creciente ola de críticas e incertidumbre que terminó con el despido del mánager venezolano Carlos Mendoza.
Soto reconoció que la exigencia forma parte de las responsabilidades de quienes integran una organización con grandes inversiones y aspiraciones de campeonato.
“La exigencia siempre va a estar ahí. Tú estás esperando que el equipo gane, la gente siempre quiere que ganes y la gerencia está esperando lo mejor de ti”, indicó.
El jardinero agregó que existe presión en todos los ámbitos, pero consideró que los jugadores tienen la responsabilidad de controlarla y responder profesionalmente ante las situaciones adversas.
En medio de las dificultades, los Mets también procuran encontrar soluciones permanentes dentro de su plantel. Una de sus alternativas es el relevista mexicano Daniel Duarte, quien perdió toda la temporada 2025 por una lesión, pero conserva una actitud optimista a pesar de los tropiezos registrados este año.
Duarte declaró a la AFP que una campaña negativa también puede dejar enseñanzas valiosas para los jugadores y la organización.
“Se pueden aprender detalles y se gana experiencia. Muchas veces uno aprende más de este tipo de temporadas. Queremos llevar esto que estamos haciendo a la siguiente temporada”, sostuvo el lanzador mexicano.
La fe y la familia como refugio
Durante los momentos más difíciles, Soto ha encontrado apoyo en su fe cristiana y en su familia. El dominicano explicó la importancia que tienen sus creencias tanto en su vida personal como en su carrera profesional.
“Para mí, Dios es todo. Me da la oportunidad de estar aquí y sin él yo no estaría aquí. Es una parte muy importante para mí, para mi carrera y mi familia, y siempre lo llevo presente”, afirmó mientras vestía una camiseta con el mensaje en inglés “Jesus Won”, que significa “Jesús ganó”.
Aunque la temporada 2026 terminará muy lejos de los objetivos trazados, Soto entiende que el cierre del calendario debe servir para recuperar la confianza, fortalecer el funcionamiento colectivo y comenzar a construir las bases del próximo año.
Con la mirada puesta en 2027, el dominicano considera que la fórmula para revertir la situación no requiere demasiadas explicaciones.
“Ganar más partidos, eso es todo lo que hay que cambiar”, concluyó Soto en la entrevista con la agencia AFP.
