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viernes, 18 de septiembre de 2026
Juez frena cambios en el Centro Kennedy tras abrupto cierre por riesgos estructurales

Juez frena cambios en el Centro Kennedy tras abrupto cierre por riesgos estructurales

·18 de septiembre de 2026·4

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Washington, 17 sept..— Un juez federal ordenó el jueves al Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas informar con 30 días de anticipación antes de realizar cualquier modificación física importante en el edificio, incluida una eventual demolición, luego de que el presidente Donald Trump planteara que la emblemática estructura podría ser derribada.

El juez de distrito Christopher Cooper explicó que la disposición busca evitar cualquier confusión frente a los acontecimientos recientes, especialmente el cierre repentino del centro cultural al público desde el miércoles.

Matt Floca, director ejecutivo y jefe de operaciones del Centro Kennedy, informó en una declaración presentada ante el tribunal que ordenó la clausura temporal debido a riesgos inmediatos para la seguridad pública provocados por el deterioro estructural del antiguo edificio.

Floca indicó que las instalaciones permanecerán cerradas durante al menos siete días, mientras expertos evalúan las condiciones de las zonas del edificio principal que presentan daños estructurales graves.

El funcionario señaló que la medida fue adoptada después de una inspección de la cubierta de la terraza y de un derrumbe parcial del techo registrado a principios de septiembre. El cierre podría extenderse después de que las autoridades revisen los resultados de la evaluación prevista para la próxima semana.

Esta clausura temporal, ejecutada sin previo aviso, es independiente de la decisión tomada el martes por la junta directiva del Centro Kennedy, que votó a favor de mantener cerrado el edificio por tiempo indefinido para realizar trabajos de reparación.

Trump plantea posible demolición

Trump, designado el año pasado presidente de la junta directiva del Centro Kennedy por sus aliados dentro del organismo, sostuvo que sus esfuerzos para restaurar el deteriorado edificio merecen ser reconocidos.

El mandatario afirmó que, si no se realizan las reparaciones, el centro terminará cerrado y posiblemente demolido debido al peligroso estado de sus instalaciones.

La decisión de cerrar el edificio se produjo en medio de una demanda presentada por la congresista demócrata Joyce Beatty, de Ohio, integrante de oficio de la junta directiva. La legisladora solicitó una audiencia de emergencia para impedir lo que calificó como una clausura ilegal.

Beatty ha encabezado los esfuerzos para evitar que el nombre de Trump sea incorporado al edificio. La legisladora y el presidente protagonizaron una confrontación verbal durante una reunión virtual de la junta celebrada el martes.

Los abogados de Beatty sostuvieron ante el tribunal que la explicación ofrecida por la junta sobre el carácter temporal del cierre podría ser un pretexto para clausurar permanentemente el Centro Kennedy.

El juez Cooper rechazó la solicitud de celebrar una audiencia de emergencia para aclarar las acciones y las intenciones de la junta. Sin embargo, aceptó precisar que su orden prohíbe demoler el inmueble sin que se notifique con al menos 30 días de anticipación.

La junta directiva, alineada con Trump y presidida por el propio mandatario, aprobó el cierre después de que Cooper bloqueara los intentos de devolver el nombre del gobernante estadounidense al edificio.

Disputa por el nombre de Trump

El Congreso de Estados Unidos ha destinado 257 millones de dólares para financiar las reparaciones del Centro Kennedy. Trump, sin embargo, vinculó la ejecución de esos trabajos con la posibilidad de que la junta avanzara en sus planes para agregar su nombre a la institución.

En agosto, la junta había votado a favor de colocar una inscripción en la fachada que presentaría el recinto como el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump.

El proyecto contemplaba una segunda inscripción si el denominado Fondo Trump para el Centro Kennedy alcanzaba los 100 millones de dólares. También se proponía cambiar el nombre de la plaza situada frente al edificio en honor al mandatario.

Cooper bloqueó todas esas propuestas y determinó que ninguna modificación de esa naturaleza podía ejecutarse sin la autorización del Congreso.

El mismo juez había establecido en mayo que el nombre de Trump fue colocado ilegalmente en el edificio y ordenó retirarlo. Los responsables de la institución cumplieron la decisión en junio, aunque dejaron una lona y andamios en el lugar donde anteriormente figuraba el nombre del presidente.

Barbra Streisand critica la controversia

La cantante y actriz Barbra Streisand, reconocida por el Centro Kennedy en 2008, cuestionó el cierre por reparaciones y describió como dolorosa la controversia que rodea la administración de la institución.

Streisand criticó los intentos de Trump de colocar su nombre en el edificio y lamentó que una institución cultural tan respetada se haya convertido en escenario de una amarga disputa personal.

La artista recordó que su reconocimiento en la edición número 31 de los Kennedy Center Honors representó mucho más que un homenaje a su trayectoria profesional. A su juicio, la distinción simbolizaba la importancia de las artes para la vida democrática estadounidense.

Legisladores rechazan una eventual demolición

En el Capitolio, congresistas republicanos y demócratas calificaron la disputa como una distracción innecesaria y expresaron su esperanza de que el histórico edificio no sea demolido.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, de Dakota del Sur, dijo que le sorprendería que el Gobierno procediera con el derribo y confió en que el Congreso no tenga que intervenir para impedirlo.

El senador demócrata Ruben Gallego, de Arizona, acusó a Trump de actuar por molestia ante la negativa de colocar su nombre en el centro. También advirtió que cualquier intento de demolición provocaría una fuerte reacción pública por el afecto de la ciudadanía hacia la familia Kennedy y por el valor cultural de la institución.

Por su parte, el senador republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, definió la controversia como una “crisis falsa” y consideró absurdo que la atención se concentre en el nombre del edificio.

El Centro Kennedy podrá permanecer cerrado mientras se realizan las evaluaciones de seguridad. Sin embargo, cualquier demolición o transformación estructural importante deberá ser comunicada con 30 días de antelación, conforme a la orden emitida por el juez Cooper.
Información de The Associated Press.

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