
La moneda iraní toca un mínimo histórico mientras la guerra dispara los precios y deteriora la economía
Teherán, 29 de septiembre de 2026.— La moneda de Irán cayó este martes a un nuevo mínimo histórico, al superar los 2.5 millones de riales por dólar en operaciones cambiarias en Teherán, según Associated Press, en una nueva señal del deterioro económico que atraviesa el país después de siete meses de guerra, sanciones y restricciones a sus ingresos petroleros.
El desplome prolonga la tendencia registrada el lunes, cuando EFE comprobó en casas de cambio de la capital una cotización de 2,433,000 riales por dólar en el mercado no oficial. Esa jornada, la agencia situó la pérdida de valor de la moneda en un 46.3 % desde el comienzo del conflicto, el 28 de febrero, y en un 21.65 % desde la entrada en vigor, el 24 de agosto, de la campaña estadounidense de presión denominada “Paria Económico”.
La depreciación coincide con una inflación interanual del 89 % y un encarecimiento de los alimentos del 127 % respecto a agosto de 2025, de acuerdo con los datos recogidos por EFE. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, reconoció a principios de septiembre que el país atravesaba una etapa crítica por los efectos combinados de la guerra y las sanciones.
La crisis también se refleja en la producción. Según cifras del Centro de Estadística de Irán divulgadas por EFE el 20 de septiembre, el producto interno bruto se contrajo un 10.1 % interanual en el primer trimestre del año persa, período que la información consultada sitúa entre marzo y mayo de 2026. Al excluir la actividad petrolera, el retroceso fue del 4.6 %.
La extracción de petróleo y gas natural descendió un 26.4 %, mientras que el conjunto de industrias y minas cayó un 14.7 %. Los servicios disminuyeron un 4.8 % y la agricultura fue una excepción, con un crecimiento del 2.3 %. Aunque el organismo estadístico no atribuyó directamente estos resultados a una causa específica, corresponden a los primeros meses del conflicto, durante los cuales resultaron afectadas instalaciones e infraestructura económica.
En la vida cotidiana, Reuters documentó este martes dificultades para adquirir medicamentos, pagar alquileres y conservar empleos. Entre los testimonios figura el de un antiguo ingeniero que abandonó su vivienda en Teherán para trasladarse a una zona más económica. Un propietario de restaurante explicó que opera con ganancias mínimas porque sus clientes no pueden asumir aumentos. Las entrevistas también describen una mayor dependencia del mercado negro para obtener bienes y servicios.
Las autoridades monetarias habían intentado contener la incertidumbre a comienzos de mes. El gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati, afirmó el 1 de septiembre que la institución estaba preparada para inyectar hasta US$2,000 millones en el mercado de divisas con el objetivo de reducir la volatilidad, según Reuters, que recogió sus declaraciones a la agencia semioficial Tasnim.
Hemmati sostuvo entonces que Irán disponía de suficientes reservas y continuaba recuperando recursos en moneda extranjera, aunque evitó detallar parte de esas disponibilidades. También reconoció las dificultades económicas y de subsistencia, pero rechazó que el país estuviera ante un colapso. La disposición anunciada a intervenir no constituye, por sí sola, una confirmación de que se haya desembolsado la totalidad de esos fondos.
El bloqueo naval estadounidense sobre el petróleo iraní y las nuevas sanciones han agravado una economía debilitada durante años por restricciones internacionales. Paralelamente, el canciller Abás Araqchí indicó que los contactos indirectos con Washington sobre la reapertura del estrecho de Ormuz habían adquirido mayor seriedad.
Sin embargo, persisten diferencias entre ambos gobiernos. Reuters informó que Donald Trump negó haber ofrecido alivio de sanciones o liberación de fondos iraníes para terminar la guerra. Pezeshkian, por su parte, manifestó disposición a negociar sobre el programa nuclear y otros asuntos, aunque rechazó aceptar coerción. Funcionarios estadounidenses e iraníes mantuvieron contactos separados con mediadores el lunes, dentro de los esfuerzos para poner fin al conflicto.
Fuente; AP, EFE, Reuters
