
León XIV supera con éxito una cirugía para extirparle un nódulo pulmonar
Ciudad del Vaticano, 13 de octubre de 2026.— El papa León XIV fue operado con éxito para extirparle un nódulo pulmonar y permanece descansando en su habitación del Policlínico Gemelli de Roma, según el primer comunicado del Vaticano divulgado después de la intervención.
De acuerdo con la información publicada por el diario ABC, los médicos concluyeron satisfechos el procedimiento y el pontífice respondió favorablemente a la anestesia. La Santa Sede informó que la cirugía se desarrolló dentro del tiempo previsto y conforme a lo planificado, tras lo cual el Papa fue trasladado nuevamente a su habitación.
El equipo sanitario analizará ahora el tejido extraído mediante una biopsia, con el propósito de determinar la naturaleza del nódulo y descartar enfermedades graves. Al momento del reporte, se esperaba que los médicos ofrecieran información adicional durante este martes.
León XIV salió del Vaticano a las 12:55 del mediodía y llegó al Gemelli unos diez minutos después. Durante el trayecto, saludó desde la ventanilla del vehículo a las personas que aguardaban para verlo pasar.
Su llegada despertó muestras de afecto entre pacientes, trabajadores sanitarios y visitantes. Algunos se asomaron a las ventanas del hospital, mientras otros se congregaron en la entrada para darle la bienvenida.
Entre quienes lo esperaban estaba María, una paciente procedente de Cascia que explicó a ABC que llevaba un saludo de las monjas agustinas para el pontífice. Aunque esa mañana había recibido quimioterapia, decidió permanecer un tiempo más en el centro para presenciar su llegada.
También se encontraba Alberto, un ciudadano romano que expresó su emoción porque la presencia del Papa coincidió con una consulta médica de su hija, lo que permitió a ambos estar cerca de él.
El pontífice descendió del automóvil caminando con soltura, acompañado por Gianluca Gauzzi Broccoletti, comandante de la Gendarmería Vaticana y responsable de su seguridad. La primera persona que lo recibió fue su médico personal, Luigi Carbone, especialista en medicina de urgencias. Según el relato de ABC, Carbone habría sido quien le comunicó el hallazgo del nódulo.
Poco después lo saludó Daniele Franco, presidente del hospital, quien recordó que se habían conocido recientemente y lamentó que esta nueva visita se produjera por motivos de salud. León XIV respondió con un gesto cordial que pareció restar solemnidad al momento.
El Papa ingresó sonriente y con paso ágil, sin detenerse a estrechar las manos de los presentes. En esta ocasión, fue alojado en el área destinada a pacientes privados, en lugar del apartamento reservado para los pontífices en la décima planta, utilizado por sus predecesores. Lo acompañaron sus dos secretarios, Edgard Rimaycuna y Marco Billeri.
La intervención comenzó alrededor de las cuatro de la tarde y estuvo dirigida por el doctor Stefano Margaritora, de 65 años, reconocido en Italia por su experiencia en cirugía torácica mediante técnicas mínimamente invasivas.
Margaritora terminó sus estudios de Medicina y Cirugía en 1985 en la Universidad Católica del Sagrado Corazón, en Roma, institución vinculada al Gemelli. Posteriormente se especializó en cirugía general en la Universidad La Sapienza y regresó al hospital para completar su formación en cirugía torácica general en 1995.
Actualmente dirige el Departamento de Neurociencias, Órganos Sensoriales y Tórax, así como la Unidad Orgánica de Coordinación de Cirugía Torácica del Policlínico Gemelli.
Mientras se desarrollaba la operación, el cardenal Baldo Reina, vicario de Roma, encabezó el rezo de un rosario en la capilla principal del hospital para pedir por la salud del pontífice y expresarle afecto y cercanía. También dispuso que las parroquias se sumaran a las oraciones.
Tras abandonar el quirófano, León XIV comenzó su primera noche de hospitalización, dedicada a recuperarse de la cirugía y de los efectos de la anestesia. Antes del procedimiento, los médicos habían previsto una permanencia de al menos siete días en el centro sanitario.
Una de las próximas señales sobre su evolución será la eventual confirmación del ángelus del domingo. Si su condición lo permite, podría dirigir la oración al mediodía desde una ventana del Gemelli, como hicieron otros papas durante sus hospitalizaciones.
Antes de ingresar, León XIV recibió al cardenal Tarcisius Isao Kikuchi, arzobispo de Tokio. El religioso contó al diario italiano La Repubblica que, durante una reunión de media hora celebrada el lunes, encontró al Papa sereno y con su actitud habitual.
Según Kikuchi, el pontífice le explicó que había decidido recibir el tratamiento de inmediato para evitar la cancelación de los viajes internacionales que tenía programados. El cardenal describió el procedimiento como una operación pequeña y expresó que, de acuerdo con lo conversado, no se trataba de algo grave.
El secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, también declaró este martes que se había reunido con el Papa la noche anterior y lo había encontrado muy tranquilo. No obstante, reconoció sentir preocupación, pues no esperaba una situación de esta naturaleza.
Por su parte, el español Luis Marín de San Martín, prefecto del Dicasterio para la Caridad y uno de los colaboradores cercanos del pontífice, destacó en las redes sociales el cariño de los fieles hacia León XIV y recomendó seguir las informaciones oficiales sin dramatizar.
Fuente: ABC
