La Propuesta Digital
jueves, 29 de octubre de 2026
Lluvias dejan casi un millón de usuarios sin agua y mantienen las alertas

Lluvias dejan casi un millón de usuarios sin agua y mantienen las alertas

·28 de octubre de 2026·4
Compartir:
WhatsAppFacebookXLinkedIn
AdSense — horizontal

Santo Domingo, 28 de octubre de 2026.— Las lluvias provocadas por una vaguada dejaron 67 acueductos fuera de servicio y otros dos operando parcialmente, afectando el suministro de agua potable de 948,603 usuarios, mientras las inundaciones, los deslizamientos de tierra y las crecidas de ríos ocasionaron daños en viviendas e interrupciones del tránsito en diferentes provincias.

El balance de emergencia divulgado este miércoles contabilizó 534 viviendas afectadas, 2,670 personas perjudicadas y 32 comunidades incomunicadas, además de 67 personas evacuadas o desplazadas. Estas cifras corresponden al período comprendido entre las seis de la mañana del 25 de octubre y la misma hora del miércoles 28, recogido en el informe de situación número cuatro, con corte a las once de la mañana. Ese reporte no registraba fallecidos ni viviendas destruidas.

Durante la noche, las autoridades redujeron las alertas ante la previsión de una disminución gradual de las precipitaciones. Sin embargo, mantuvieron la vigilancia por posibles inundaciones urbanas, crecidas de ríos, arroyos y cañadas y deslizamientos en terrenos saturados.

Afectaciones al suministro de agua

El balance de infraestructura hídrica consignó 67 sistemas de abastecimiento totalmente fuera de operación y dos con funcionamiento parcial, una situación que compromete el acceso al agua potable de cientos de miles de usuarios.

El informe presenta una diferencia interna: su resumen ejecutivo menciona 28 acueductos fuera de servicio, mientras el apartado de infraestructura, con los datos del organismo responsable del abastecimiento, registra los 67 sistemas paralizados y los dos afectados parcialmente. El documento no explica esa discrepancia. La cifra de 948,603 usuarios corresponde a este último apartado.

La interrupción del suministro se suma a las necesidades de limpieza y saneamiento de las comunidades inundadas, en momentos en que las autoridades sanitarias han reforzado la vigilancia ante enfermedades relacionadas con el contacto con aguas contaminadas y el consumo de agua no segura.

Viviendas inundadas en Azua y Peravia

En Azua se reportaron inundaciones en varias comunidades. En Punta de Garza, distrito municipal de El Rosario, quedaron anegadas 86 viviendas, cuyos residentes tuvieron que trasladarse a casas de familiares y amigos.

En Guayacanal, municipio de Pueblo Viejo, el desbordamiento de una cañada afectó otras 29 viviendas. En Palmar de Ocoa, municipio de Las Charcas, el balance alcanzó 147 casas inundadas.

En Matanzas, provincia Peravia, el desbordamiento de una cañada y el colapso de una pared de un canal provocaron inundaciones en 19 viviendas del barrio Campesino, en la sección San José, camino a Las Calderas. Los residentes afectados buscaron alojamiento con parientes y allegados.

Daños en el Gran Santo Domingo

En San Antonio de Guerra, las inundaciones urbanas afectaron 30 viviendas del sector El Caliche.

En el Distrito Nacional se registraron viviendas perjudicadas en La Ciénaga y el desbordamiento de la cañada de Benavides en Guachupita. En Capotillo también hubo inundaciones, y en el área del túnel se reportaron cuatro viviendas afectadas y 11 personas desplazadas.

Las emergencias incluyeron acumulaciones de agua, desbordamientos de cañadas y dificultades para transitar por sectores vulnerables, mientras los organismos de respuesta daban seguimiento a las familias afectadas.
Ríos crecidos y carreteras interrumpidas
Las crecidas de los ríos Yabacao y Caño Marrucho obligaron a restringir la circulación en la Autovía del Nordeste Juan Pablo II durante la mañana del miércoles.

El cierre fue establecido en sentido sur-norte a la altura del kilómetro 13, debido a los desbordamientos registrados en el kilómetro 15, después del peaje de Naranjal. Como alternativas se indicaron la carretera Guerra–Bayaguana y la ruta de Hacienda Estrella por Guanuma, en Monte Plata. Los agentes de tránsito permanecieron en la zona para orientar a los conductores.

En El Seibo, el desbordamiento del río del mismo nombre dejó incomunicadas las comunidades La Cuchilla–Arroyo Grande y La Isabelita–La Piedra. Un deslizamiento también obstruyó temporalmente la carretera Miches–El Seibo, donde posteriormente fue rehabilitado el paso.

En Cambita, San Cristóbal, se reportaron el desbordamiento de la cañada Arroyo Higüero y un deslizamiento en un tramo carretero. En Los Cacaos se realizaron traslados preventivos de personas hacia lugares seguros.

El balance incluyó, además, el colapso del badén de Don Juan y obstáculos en distintas vías por sedimentos, árboles caídos y deslizamientos.

Diecinueve demarcaciones en alerta verde

En el boletín de las siete de la noche, las cuatro provincias que permanecían en alerta amarilla —Monte Plata, San José de Ocoa, La Altagracia y San Pedro de Macorís— fueron bajadas a verde.

Con esa modificación quedaron bajo alerta verde 18 provincias y el Distrito Nacional: Azua, Barahona, Dajabón, El Seibo, Hato Mayor, La Altagracia, La Romana, La Vega, Monseñor Nouel, Monte Plata, Pedernales, Peravia, San Cristóbal, San José de Ocoa, San Juan, San Pedro de Macorís, Samaná y Santo Domingo, además de la capital.

La reducción del nivel de alerta mantuvo las medidas preventivas ante la posibilidad de nuevas inundaciones y aumentos repentinos de los caudales.

Las lluvias continuarán, aunque con menor intensidad

El pronóstico indica una disminución gradual de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones, pero todavía contempla aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento.

Durante la noche del miércoles, la actividad se concentraría principalmente en la llanura oriental, el valle del Cibao y la cordillera Central, con posibilidad de extenderse durante la madrugada hacia el litoral caribeño.

Para el jueves se prevén lluvias en el sureste y sectores del interior. La mejoría más significativa se espera para el viernes 30, cuando disminuiría el aporte de humedad asociado a la vaguada, aunque podrían persistir aguaceros locales.

En las costas se recomendó precaución a las embarcaciones pequeñas, frágiles y medianas, especialmente durante los períodos de tormentas, por la reducción de visibilidad, las ráfagas de viento y las condiciones del oleaje.

Hospitales y vigilancia sanitaria

La red hospitalaria pública activó sus planes y comités de emergencias y desastres para garantizar la continuidad de la atención. Las disposiciones incluyen organizar el personal para mantener cobertura durante las 24 horas y asegurar medicamentos, insumos y equipos.

También se ordenó comprobar el funcionamiento de las plantas eléctricas, las reservas de agua y combustible y las condiciones de las infraestructuras, además de mantener comunicación con los servicios regionales y reportar cualquier interrupción.

Las autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia de enfermedades diarreicas, leptospirosis y otras afecciones que pueden presentarse después de las inundaciones. Recomendaron evitar el contacto con aguas contaminadas, consumir agua segura y buscar atención médica ante síntomas sospechosos.

Los organismos de emergencia reiteraron que la población debe abstenerse de cruzar ríos, arroyos y cañadas crecidos y de utilizar los balnearios de las demarcaciones bajo alerta. También exhortaron a identificar rutas de evacuación, preparar suministros básicos para 72 horas y comunicarse con el 9-1-1 ante cualquier emergencia.

AdSense — horizontal