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viernes, 25 de septiembre de 2026
Lo importante es no ensuciar

Lo importante es no ensuciar

Daniel García Santana Una vez quedé impactado por el lanzamiento de desperdicios desde un vehículo en movimiento perteneciente a una

·2 de julio de 2023·2

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Daniel García Santana

Una vez quedé impactado por el lanzamiento de desperdicios desde un vehículo en movimiento perteneciente a una institución militar de República Dominicana, que está llamada a hacer cumplir el orden público.

Los ciudadanos debemos aprender a no ensuciar los espacios públicos y privados, para no tener que limpiarlos, y las alcaldías a ordenar la recogida de basura para que nadie tenga “excusas” de lanzar desperdicios en las vías públicas.

En países a donde impera la conciencia y el cumplimiento de las leyes, como en Europa y Estados Unidos, las ciudades lucen como una tacita de cristal, limpiecitas y sin baches.

Una mala práctica que he observado en algunos sectores, principalmente de Santo Domingo Este, es la de concluir construcciones de viviendas o locales comerciales, sean nuevas o ampliaciones, y dejar los materiales sobrantes en las vías públicas, aportando a que se esparzan por los alrededores, con lo cual afectan el ornato y a sus vecinos, sin ninguna consecuencia.

Es necesario tomar mayor conciencia sobre la afectación de todos cuando realizamos acciones como esas, incluyendo a los infractores, quienes también reciben en sus hogares, a través del viento, residuos de esos materiales.

La Ley 120-99 y otras disposiciones municipales prohíben a toda persona física o moral tirar desperdicios sólidos y de cualquiera naturaleza en calles, aceras, parques, carreteras, contenes, caminos, balnearios, mares, ríos, etc.

Vamos a hacer cumplir esa Ley, que establece que “las personas que sean sorprendidas tirando basura, desechos o desperdicios de cualquier tipo, del tamaño que fuere, en los lugares públicos, serán condenados a las penas de dos hasta diez días de prisión o multas de RD$500.00 a RD$ 1,000.00, o ambas sanciones a la vez.

Además de utilizar las herramientas de control y sanción dadas por las leyes y las normas municipales, debemos reforzar y cultivar más, a través de las familias, las instituciones educativas, las juntas de vecinos, las iglesias y otras entidades, el amor por la limpieza y el cuidado del medioambiente.

Fuente El Caribe

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