
Los demócratas amplían su mayoría en la Cámara y Trump admite que la guerra con Irán pesó en la derrota
Washington, 5 de noviembre de 2026. Los demócratas sumaron más escaños en la Cámara de Representantes a medida que avanzaba este jueves el recuento de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.
El reparto se mantenía en 54 escaños para el bloque demócrata y 44 para los republicanos en el Senado, mientras que en las gobernaciones el balance seguía en 22 victorias demócratas y 12 republicanas, con dos estados pendientes.
El presidente Donald Trump reconoció el miércoles que la guerra contra Irán y el encarecimiento de la gasolina contribuyeron a la derrota de su partido. Aun así, aseguró que volvería a ordenar los ataques. Los resultados dejan al mandatario ante un Congreso controlado por la oposición para los dos años que le restan en la Casa Blanca y abren el debate entre los republicanos sobre sus
posibilidades de recuperar terreno en 2028.
El recuento avanza en la Cámara y el Senado sigue 54 a 44
En la Cámara de Representantes, el seguimiento de Daily Tribune daba 246 escaños a los demócratas y 152 a los republicanos, con 37 de los 435 distritos todavía sin ganador anunciado.
El tablero de NBC News difundido por RTVE situaba el reparto en 242 a 151, con 42 contiendas pendientes. Ambos cortes colocan a los demócratas por encima de los 218 escaños necesarios para controlar la Cámara, aunque el margen definitivo sigue abierto.
En el Senado, los 54 escaños del bloque demócrata incluyen a dos independientes que se alinean con el partido. Los demócratas arrebataron siete puestos a los republicanos en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio. También conservaron el escaño de Míchigan con Abdul El-Sayed, quien se convertirá en el primer musulmán elegido para el Senado estadounidense.
Las dos contiendas senatoriales pendientes eran Alaska y Misisipi. En Alaska, la demócrata Mary Peltola disputaba el escaño al republicano Dan Sullivan. Si ningún candidato supera el 50 % de los votos de primera preferencia, las autoridades prevén tabular las siguientes preferencias el 18 de noviembre.
En Misisipi, el demócrata Scott Colom mantenía una estrecha ventaja sobre la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, con votos provisionales aún por revisar. Si gana, será el primer senador negro por ese estado desde 1881.
Cinco gobernaciones pasan a manos demócratas
De las 36 gobernaciones en disputa, quedaban por definir Alaska y Kansas. Los demócratas desplazaron a los republicanos en Georgia, Iowa, Nevada, Ohio y Texas y, según Associated Press, tendrán al menos 28 de las 50 gobernaciones del país en 2027.
En Georgia, Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra elegida gobernadora en la historia de Estados Unidos. En Texas, Gina Hinojosa será la primera gobernadora latina del estado, que también eligió a un demócrata para el Senado federal. Nevada eligió a Aaron Ford como su primer gobernador negro, mientras que en Florida el republicano Byron Donalds hizo historia al convertirse en el primer gobernador negro electo de ese estado, donde sucederá a Ron DeSantis.
DeSantis, quien aspiró a la candidatura presidencial republicana en 2024, estimó que los demócratas podrían terminar con 55 senadores y más de 250 representantes. A su juicio, un margen de esa magnitud haría difícil que su partido recupere el Congreso en 2028 y podría aplazar hasta 2032 sus opciones de volver a controlar el Senado.
Trump defiende los ataques a Irán y respalda a Hegseth
El vicepresidente JD Vance atribuyó la derrota republicana a la guerra con Irán. Trump dijo que coincidía en buena medida con ese diagnóstico y reconoció que el conflicto elevó el precio de la gasolina, aunque calificó de ligero el aumento.
El mandatario defendió la decisión de lanzar ataques junto a Israel el pasado 28 de febrero con el argumento de impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Más de ocho meses después, el conflicto continúa y ha afectado el tráfico comercial por el estrecho de Ormuz.
Trump también dijo que considera improbable que los demócratas impulsen un juicio político en su contra, pues, a su entender, les acarrearía un costo electoral. Defendió además la gestión de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, y descartó que esté pensando en destituirlo, tras informaciones de CBS News sobre consultas con sus asesores acerca de su permanencia.
Preguntado por la posibilidad de que Hegseth ocupe el escaño que dejará Marsha Blackburn, electa gobernadora de Tennessee, respondió que no había oído hablar de esa opción.
El presidente hizo las declaraciones durante una visita a las obras del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, en un acto que no figuraba en su agenda. La oposición había criticado durante la campaña la atención que Trump dedicaba a esa remodelación mientras los votantes afrontaban el alza del costo de vida. El mandatario defendió el proyecto por el valor simbólico de la Casa Blanca.
