
Los incendios golpean con fuerza a Francia y España mientras una nueva ola de calor amenaza con agravar la emergencia
París, 28 julio.– Europa occidental enfrenta una de las temporadas de incendios forestales más severas de los últimos años, con Francia y España librando una intensa batalla para contener grandes focos que han devastado cientos de miles de hectáreas, provocado evacuaciones masivas y obligado a los gobiernos a reforzar las medidas de emergencia ante la inminente llegada de una nueva ola de calor. Así lo reseñó France 24, con base en informaciones de las autoridades de ambos países.
En Francia, el megaincendio que afecta la región de Gironda, en el suroeste del país, permanecía estabilizado este lunes tras una noche sin avances significativos del fuego. Sin embargo, las autoridades advirtieron que la situación continúa siendo extremadamente delicada debido al incremento previsto de las temperaturas y la presencia de fuertes vientos, factores que podrían reactivar las llamas en cualquier momento.
El incendio ha consumido ya unas 42.000 hectáreas de vegetación, convirtiéndose en uno de los mayores siniestros forestales registrados en la región. Aunque los bomberos lograron controlar varios rebrotes detectados al norte de Le Porge y en la zona septentrional de Cap-Ferret, la Prefectura de Gironda insistió en que el riesgo continúa siendo elevado.
Las previsiones de Météo-France aumentan la preocupación. El servicio meteorológico anunció la llegada de una nueva ola de calor que podría elevar las temperaturas hasta los 40 grados Celsius el miércoles en los departamentos de Gironda y Landas, creando condiciones favorables para una eventual reactivación del incendio.
Como medida preventiva, las autoridades francesas ordenaron la evacuación de cerca de 4.000 personas alojadas en campamentos, complejos vacacionales, residencias turísticas y parques recreativos ubicados en los alrededores de Lacanau, en la costa atlántica. La orden afecta especialmente a Lacanau Océan y a ambas orillas del lago de Lacanau.
Los servicios de emergencia pidieron a residentes y turistas abandonar la zona con sus pertenencias esenciales y esperar autorización oficial antes de regresar, mientras continúan las operaciones para evitar que el fuego alcance áreas habitadas.
En otro hecho relacionado con la crisis, la justicia francesa ordenó prisión preventiva contra un hombre de 23 años, acusado de su presunta participación en varios incendios forestales registrados entre el 19 y el 24 de julio en el departamento de Var.
Según las investigaciones, el sospechoso estaría vinculado al incendio que desde la semana pasada afecta el macizo de Gros Bessillon, además de otros focos declarados en los municipios de Brignoles, Cabasse y Vins-sur-Caramy.
Mientras tanto, España también enfrenta una situación crítica. En la Comunidad de Madrid, los incendios forestales han afectado aproximadamente 34.000 hectáreas, obligando a evacuar o confinar a más de 56.500 personas, de acuerdo con el balance ofrecido por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.
El operativo de emergencia mantiene evacuados 12 municipios y confinadas otras cuatro localidades. Cerca de 3.000 personas permanecen alojadas en 24 centros de acogida, mientras unos 300 efectivos apoyados por 10 medios aéreos continúan trabajando para controlar los distintos frentes del incendio.
Las consecuencias también afectan la infraestructura y los servicios públicos. Permanecen cerradas 13 carreteras, mientras más de 2.000 personas han recibido asistencia sanitaria desde el inicio de la emergencia.
Las autoridades españolas consideran que las próximas horas serán decisivas para impedir que varios focos activos terminen uniéndose, especialmente en la zona del pantano de San Juan, donde persiste el riesgo de convergencia de dos grandes incendios antes de la llegada del intenso calor previsto para mediados de semana.
Ante el impacto social de la emergencia, el Gobierno de España anunció que aprobará una ayuda económica extraordinaria destinada a los trabajadores afectados por los incendios en Madrid, Ávila y Toledo.
La medida tendrá carácter retroactivo desde el 23 de julio y permitirá acceder a una prestación equivalente al 70 % de la base reguladora durante un período máximo de cuatro meses, sin exigir un tiempo mínimo de cotización. El beneficio estará dirigido a quienes no puedan acudir a sus empleos debido a evacuaciones, restricciones de acceso, daños en sus viviendas o la necesidad de cuidar familiares afectados por los incendios.
El impacto de la temporada de fuegos también se refleja en las cifras nacionales. Datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) indican que entre el 1 de enero y el 28 de julio de 2026 los incendios forestales han destruido 173.651 hectáreas en España, una superficie casi seis veces superior a la registrada durante el mismo período de 2025, cuando ardieron 29.817 hectáreas.
Durante este año también se han contabilizado 35 grandes incendios forestales, frente a solo siete registrados en igual período del año anterior, lo que confirma el agravamiento de la actual temporada de incendios en la península ibérica.
De acuerdo con France 24, tanto Francia como España concentran ahora sus esfuerzos en impedir que la nueva ola de calor prevista para los próximos días revierta los avances logrados por los equipos de emergencia y provoque una expansión aún mayor de los incendios que mantienen bajo presión a miles de bomberos y a decenas de miles de residentes.
