
Los pilotos que salvaron el vuelo de FlyDubai siguen sin ser identificados, mientras un pasajero relata su intervención
Jerusalén, 03 oct..— Tres días después de que dos pilotos intervinieran para estabilizar un avión de FlyDubai con destino a Israel, que transportaba a 182 personas y sufrió una caída en picada, sus identidades seguían sin conocerse públicamente. La aerolínea únicamente los ha descrito como miembros de la tripulación que viajaban a bordo, sin explicar por qué no ha divulgado más información sobre ellos.
El testimonio de Daniel Schlichter, un pasajero que ocupaba un asiento en la segunda fila, ofrece uno de los relatos más detallados sobre la actuación de estos hombres. En una entrevista con The Associated Press (AP), describió cómo entraron en la cabina, asumieron los controles y consiguieron estabilizar la aeronave antes de aterrizar de emergencia en Arabia Saudí.
“Este es uno de los milagros”, expresó Schlichter al recordar que, según explicó, los dos pilotos adicionales viajaban en ese vuelo porque debían conducir el avión de regreso desde Tel Aviv hasta Dubái.
“No en todos los vuelos llevan dos pilotos extra. En este caso, los llevaron porque debían llevar el avión de regreso de Tel Aviv a Dubái, y esa es la única razón por la que estaban allí”, señaló.
La intervención se produjo después de que los pasajeros descubrieran, entre gritos, lo que ocurría en la cabina. Según los testimonios recogidos por AP, el copiloto agredía repetidamente al capitán y había sangre por todas partes. A pesar de encontrarse gravemente herido, el capitán logró destrabar la puerta, lo que permitió el ingreso de los pasajeros.
Schlichter relató que uno de ellos agarró al copiloto y lo sacó de la cabina, mientras otros forcejeaban para reducirlo. En medio de ese tumulto, uno de los pilotos que viajaban a bordo se apresuró a entrar y tomar los mandos.
El pasajero describió que el hombre prácticamente saltó por encima de quienes estaban sujetando al agresor para alcanzar el puesto de pilotaje. Poco después, el segundo piloto entró y ambos cerraron la puerta para impedir que otras personas ingresaran.
Aunque Schlichter y otros pasajeros no tenían claro de dónde habían salido los dos hombres, destacó la rapidez y la determinación con que actuó el primero.
“Actuó de verdad como un héroe, tomando el control del avión y reaccionó como si entendiera exactamente lo que estaba pasando, y creo que le debemos la vida no menos que a los otros héroes que estuvieron en el vuelo”, manifestó.
Una vez cerrada la puerta, Schlichter no pudo observar cómo se distribuyeron las tareas dentro de la cabina. Según su estimación, transcurrieron bastantes minutos, posiblemente diez o más, antes de que lograran estabilizar el avión, que había experimentado un descenso tan extremo que se desprendió parte de su timón.
Durante la emergencia se emitió una llamada de auxilio, mientras los pilotos buscaban con urgencia un aeropuerto donde aterrizar.
La recuperación del control de la aeronave no disipó de inmediato el temor entre los pasajeros. Algunos, todavía asustados y desconfiados, se preguntaban quiénes eran los hombres que habían asumido los mandos y si podían confiar en ellos.
“Después de que lograron estabilizar el avión, en realidad no tuvieron ninguna comunicación con nosotros, y tengo que decirles que eso me preocupó”, explicó Schlichter.
El pasajero reconoció que llegó a temer que la situación pudiera empeorar y que los hombres estuvieran desviando el avión hacia Irán u otro destino cercano. Se trataba de una inquietud personal surgida de la incertidumbre y de la falta de comunicación desde la cabina.
Sin embargo, unos 45 minutos después, según su relato, los pilotos anunciaron que aterrizarían en Tabuk, Arabia Saudí, y aseguraron a los ocupantes que todo iba a estar bien.
Ese mensaje le permitió recuperar la confianza. El aterrizaje confirmó que los hombres cuya identidad aún permanece sin divulgar habían conseguido llevar la aeronave a tierra.
Fuente: The Associated Press (AP)
