
Macron advierte en su último discurso ante la ONU sobre el regreso de la “ley de la selva” y llama a defender el multilateralismo
NUEVA YORK, 23 sept.– El presidente francés, Emmanuel Macron, aprovechó su última intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas como jefe de Estado para lanzar una defensa del multilateralismo y del derecho internacional, al advertir que el mundo enfrenta el riesgo de regresar a una situación dominada por la fuerza, los intereses de las grandes potencias y lo que definió como la “ley de la selva”.
Macron tomó la palabra el martes 22 de septiembre ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, donde llamó a los Estados a resistir el pesimismo, los abusos de poder y una creciente fragmentación del orden internacional.
El mandatario planteó que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva entre aceptar un escenario en el que predomine la fuerza o preservar un sistema internacional basado en normas, instituciones y decisiones colectivas.
Macron sostuvo que, ante esa situación, los países deben mantenerse firmes al lado de las Naciones Unidas y recuperar la capacidad de la organización para actuar en defensa de intereses comunes.
Ucrania: propone una doble moratoria
Una parte importante de la intervención estuvo dedicada a la guerra entre Rusia y Ucrania, conflicto en el que Francia ha mantenido su respaldo político y militar a Kyiv.
Macron expresó el apoyo francés a una propuesta de doble moratoria sobre los ataques contra instalaciones energéticas y otras infraestructuras civiles, tanto en Rusia como en Ucrania.
El objetivo sería reducir los ataques contra instalaciones indispensables para la población y crear condiciones que permitan avanzar hacia una disminución de las hostilidades.
Francia también respalda una moratoria relacionada con las operaciones en el mar Negro, con el propósito de facilitar la circulación de cereales.
Macron relacionó directamente ese asunto con la seguridad alimentaria internacional, particularmente con las consecuencias que las interrupciones de las exportaciones agrícolas pueden provocar en países emergentes y en desarrollo.
La guerra ha repercutido además sobre los mercados internacionales del petróleo y el gas, un asunto que figuró entre las preocupaciones abordadas por el presidente francés durante sus reuniones en Nueva York.
Gaza y Cisjordania: insiste en dos Estados
Macron abordó igualmente la situación en Gaza y Cisjordania ocupada, donde defendió nuevamente la solución de dos Estados como vía para alcanzar una paz duradera entre israelíes y palestinos.
El mandatario cuestionó la credibilidad de la comunidad internacional si permanece sin responder ante el sufrimiento de la población palestina.
Describió la situación existente en Gaza y Cisjordania como un escenario que debería avergonzar a la comunidad internacional.
Macron sostuvo que la solución de dos Estados no debe entenderse únicamente como una respuesta a las aspiraciones palestinas, sino también como una condición para garantizar la seguridad presente y futura de Israel y su población.
Francia ha colocado durante los últimos años la solución de dos Estados entre sus principales prioridades diplomáticas para Medio Oriente y sostiene que la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania amenaza esa posibilidad.
El mandatario insistió en que preservar esa salida política requiere medidas concretas y no solamente declaraciones diplomáticas.
Una inteligencia artificial independiente de EEUU y China
Otro de los asuntos centrales del discurso fue la creciente competencia mundial por la inteligencia artificial.
Macron pidió a los países interesados en conservar su autonomía estratégica que cooperen para desarrollar capacidades propias y evitar una dependencia tecnológica excesiva de Estados Unidos o China.
Su propuesta contempla formar una coalición de países dispuestos a compartir recursos tecnológicos, capacidades de cálculo e inversiones para desarrollar un modelo avanzado de inteligencia artificial de código abierto, accesible a sus participantes.
La iniciativa busca ofrecer una alternativa frente a la creciente concentración del desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados en empresas y centros tecnológicos estadounidenses y chinos.
Macron sostuvo que los países que aspiran a conservar su independencia deben evitar convertirse en dependientes de cualquiera de esas dos grandes potencias.
La propuesta forma parte de una agenda más amplia promovida por Francia sobre gobernanza internacional de la inteligencia artificial.
Durante la Asamblea General, Francia, España, Kenia y Australia presentaron además una hoja de ruta internacional relacionada con los derechos y la protección de los niños en la era de la inteligencia artificial, respaldada por varios Estados y entidades del sistema de Naciones Unidas.
Macron advierte sobre una división progresiva del mundo
El presidente francés dedicó la parte más política de su intervención a advertir sobre lo que considera una progresiva fragmentación del sistema internacional.
Macron llamó a no aceptar un escenario en el que algunos países queden sometidos al poder de Estados más fuertes ni una estructura económica internacional en la que la riqueza termine excesivamente concentrada.
También hizo referencia a potencias con ambiciones que amenazan la soberanía de otros Estados, en un momento en que las guerras de Ucrania y Medio Oriente, las disputas comerciales y la competencia tecnológica profundizan las divisiones internacionales.
Para Macron, esas tendencias están debilitando el sistema construido alrededor de Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial.
El mandatario advirtió que aceptar progresivamente esa realidad conduciría hacia un orden internacional donde la capacidad económica o militar terminaría imponiéndose sobre las normas comunes.
Defensa de Naciones Unidas
Frente a ese panorama, Macron planteó como alternativa recuperar la capacidad de actuación de las Naciones Unidas.
Defendió un multilateralismo capaz de producir resultados y no limitado a declaraciones diplomáticas, argumentando que la organización debe representar nuevamente la búsqueda de un interés común y de principios de justicia aplicables a todos los Estados.
Su intervención tuvo un significado adicional porque se trató de su último discurso ante la Asamblea General como presidente de Francia.
Macron aprovechó esa circunstancia para formular una defensa de la cooperación internacional frente a un escenario caracterizado por guerras prolongadas, competencia entre grandes potencias, transformaciones tecnológicas y debilitamiento de algunas instituciones multilaterales.
El presidente francés sostuvo que la respuesta no debe ser abandonar esas instituciones, sino devolverles capacidad de acción.
En ese contexto situó sus propuestas sobre Ucrania, Gaza, inteligencia artificial y reforma del sistema internacional dentro de un mismo argumento: evitar que las relaciones internacionales terminen determinadas exclusivamente por la fuerza.
Macron cerró su intervención reclamando recuperar la vitalidad de Naciones Unidas y preservar un sistema multilateral capaz de establecer reglas comunes, resolver disputas y limitar los abusos de poder.
El mensaje central de su último discurso ante la Asamblea General fue que, frente a la fragmentación internacional y al retorno de las políticas de fuerza, los Estados deben decidir entre aceptar una nueva “ley de la selva” o fortalecer un orden internacional sustentado en reglas, cooperación y respeto a la soberanía.
Fuente: France 24, Presidencia de la República Francesa y cobertura de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
