La Propuesta Digital
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Magdalena Lizardo: inversión educativa no logra transformar el aprendizaje en las aulas

Magdalena Lizardo: inversión educativa no logra transformar el aprendizaje en las aulas

·4 de noviembre de 2026·33
Compartir:
WhatsAppFacebookXLinkedIn
AdSense — horizontal

Santo Domingo, 4 Nov.— La economista Magdalena Lizardo, exviceministra de Economía, Planificación y Desarrollo, afirmó que el principal desafío de la educación dominicana es conseguir que los avances en inversión, cobertura y formación docente se traduzcan en mejores aprendizajes, un propósito limitado por la discontinuidad de las políticas, las interferencias partidarias y las dificultades para transformar las prácticas en las aulas.

La también catedrática universitaria sostuvo que el país ha realizado esfuerzos importantes, pero necesita completar las intervenciones, evaluar sus resultados y acompañar a los maestros para corregir las deficiencias que afectan la enseñanza.

Lizardo abordó estos temas durante una entrevista en Propuesta de la Noche, producido y conducido por el periodista Manuel Jiménez, que se transmite por Teleimpacto, canales 52 y 22, y simultáneamente por YouTube.

La especialista es autora del estudio sobre los diez años del Pacto Nacional para la Reforma Educativa, un balance sistémico de sus resultados y orientaciones estratégicas de mediano plazo, elaborado por encargo del Consejo Económico y Social (CES).

Explicó que la investigación combina revisión documental, análisis estadístico y entrevistas para identificar avances, dificultades y prioridades hacia 2030.

Según señaló, una de las conclusiones más reiteradas es la dificultad para conectar las decisiones adoptadas en el nivel central con la realidad escolar.

Los proyectos y programas no siempre consiguen modificar la relación entre estudiantes, profesores y directores, donde finalmente debe producirse la mejora educativa.

“La transformación en el aula no se ha dado”, expresó Lizardo, al explicar por qué los esfuerzos realizados todavía no generan los resultados esperados.

Entre las causas identificó los cambios de orientación que acompañan la llegada de nuevos ministros o gobiernos, sin conceder tiempo suficiente para que las políticas maduren.

También cuestionó que decisiones sobre personal docente y administrativo estén condicionadas por intereses políticos partidarios, por encima de las necesidades del sistema.

No obstante, reconoció logros significativos. Citó que la cobertura de educación inicial para niños de tres a cinco años pasó de aproximadamente un 35 % antes del pacto a más del 66 %, ampliando oportunidades que anteriormente estaban disponibles principalmente para familias de clase media.

Destacó, además, la expansión de los servicios de primera infancia, la construcción y mejora de espacios escolares, la inversión en formación docente y la extensión de la jornada escolar, que, según indicó, alcanza a casi el 80 %.

Sin embargo, advirtió que permanecer más horas en la escuela no garantiza aprovechar mejor el tiempo. Señaló que faltan docentes con determinadas habilidades, talleristas y otros recursos para completar la jornada extendida y cumplir sus objetivos.

“¿Por qué no completo el proceso? ¿Por qué me quedo a medias?”, planteó al cuestionar la tendencia a ejecutar inversiones sin asegurar todas las condiciones necesarias para obtener sus beneficios.

Sobre las dificultades en lectura, escritura y matemáticas, Lizardo consideró necesario examinar la formación que ofrecen las universidades. Indicó que debe verificarse si los egresados poseen tanto el dominio de los contenidos como las competencias para enseñarlos.

“Si el profesor no domina el contenido, es muy difícil que lo pueda transmitir”, sostuvo. Añadió que la capacitación necesita complementarse con acompañamiento en el aula, mediante apoyo de las autoridades distritales que permita identificar y corregir prácticas.

La economista también llamó a evitar la sucesión de programas y cambios curriculares sin evaluaciones suficientes. Explicó que los maestros enfrentan nuevas orientaciones antes de consolidar las anteriores, lo que dificulta sostener los esfuerzos.

A su juicio, un currículo flexible debe preservar un núcleo de competencias fundamentales y ajustar sus métodos con evidencia.
Lizardo propuso establecer un seguimiento permanente desde el aula hasta el conjunto del sistema: evaluar, identificar qué funciona, introducir mejoras y volver a medir.

Subrayó que el aprendizaje también depende de las familias y del entorno comunitario, por lo que requiere intervenciones enfocadas y una mejora continua.

AdSense — horizontal