
María Corina Machado exige calendario electoral y renovación institucional en Venezuela
Ciudad de Panamá, 19 de octubre de 2026.— La dirigente opositora venezolana María Corina Machado reclamó la definición de un calendario de elecciones presidenciales a la mayor brevedad, junto con la conformación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y un nuevo Consejo Nacional Electoral, al considerar que esas decisiones son fundamentales para concretar la transición democrática en su país.
En una entrevista concedida desde Panamá a los medios del Grupo de Diarios América (GDA), conducida por Andrés Mompotes Lemos, director general de El Tiempo, Machado abordó el futuro institucional venezolano, la justicia frente a las violaciones de derechos humanos, los desafíos de la reconstrucción nacional y la responsabilidad de América Latina ante la crisis.
La dirigente, identificada en la publicación como premio Nobel de la Paz, permanece en territorio panameño mientras prepara su regreso a Caracas, después de siete intentos bloqueados. Durante la conversación también responsabilizó a Delcy Rodríguez por la crisis y vinculó la celebración de los comicios con la recuperación de la libertad.
“La fecha de la elección es la fecha de la liberación”, expresó.
Machado sostuvo que no hay otra persona con mayor interés que ella en que el proceso avance y concluya con las transformaciones institucionales ofrecidas. Afirmó que el país necesita autoridades judiciales y electorales renovadas, así como una fecha definida para las elecciones presidenciales.
A su juicio, la expectativa de una salida democrática ha contribuido a contener la angustia y el dolor de la población, en un contexto marcado por protestas ante la falta de electricidad, alimentos e insumos.
Advirtió que Venezuela atraviesa una situación de creciente tensión social y consideró que ignorarla supone desconocer deliberadamente la realidad. Por ello, llamó a evitar un estallido y a encauzar el descontento mediante la participación cívica, la organización ciudadana y la preparación para los próximos acontecimientos.
Explicó que esa necesidad constituye una de las razones urgentes de su retorno. Señaló que su propósito no consiste en pedir paciencia a la población ni en desconocer sus dificultades, sino en comprenderlas y transformar esa urgencia en una fuerza de movilización y organización.
Otro de los asuntos centrales de la entrevista fue la posibilidad de conceder amnistías a personas señaladas por violaciones de derechos humanos. Machado descartó esa alternativa al sostener que sería contraria a la Constitución venezolana y a los tratados internacionales.
También afirmó que existen pruebas contundentes sobre el funcionamiento de la estructura represiva del régimen de Nicolás Maduro. No obstante, aseguró que el restablecimiento de la justicia no debe convertirse en una persecución indiscriminada ni en una revancha política.
La dirigente manifestó que su compromiso es construir un país que garantice justicia para todos, incluso para quienes negaron ese derecho a sus adversarios. Insistió en que la aplicación de la ley debe distinguirse de cualquier propósito de venganza.
Al referirse a la persecución judicial que denuncia en su contra, comentó, con una mezcla de ironía y amargura, que desconoce en cuántos expedientes aparece su nombre. Recordó que un amigo suele decirle que, en cualquier página del Código Penal que abra, encontrará algún delito que le han atribuido arbitrariamente.
Pese a esas circunstancias, reafirmó su compromiso con la paz y aseguró que no alberga odio.
Sobre el movimiento ciudadano que encabeza, Machado sostuvo que su principal fortaleza ha sido el compromiso colectivo, por encima de los recursos económicos o del acceso a los medios tradicionales de comunicación.
Describió ese proceso como una transformación social y cultural sin precedentes en la región, sostenida por personas dispuestas a arriesgar su patrimonio y la seguridad de sus familias por un objetivo común.
También afirmó que la sociedad venezolana ha desarrollado una conciencia más profunda sobre el valor de la libertad y las consecuencias de perderla. En ese contexto, destacó el sufrimiento de las familias separadas por la migración y el deseo de millones de venezolanos de regresar a su tierra.
Aunque reconoció la existencia de obstáculos y maniobras para retrasar los cambios, expresó su convicción de que Venezuela recuperará la libertad y podrá transformarse en una verdadera tierra de oportunidades.
Machado consideró que la transición democrática resulta conveniente tanto para América Latina como para Estados Unidos. Argumentó que una Venezuela con instituciones legítimas permitiría avanzar en seguridad hemisférica, integración comercial, estabilidad regional y atención a las presiones migratorias.
Para los países vecinos, señaló, la posibilidad de reducir esas presiones y favorecer el retorno de los migrantes depende de que los venezolanos tengan certeza de un futuro democrático.
Reconoció que la reconstrucción será especialmente difícil en un país que describió como destruido, pero sostuvo que también abrirá una etapa en la que el trabajo, el esfuerzo y el mérito podrán convertirse en vías de progreso.
En materia económica, consideró que Venezuela no recibirá las inversiones masivas que necesita sin instituciones democráticas y garantías propias del Estado de derecho. Asimismo, afirmó que el país ocupa el último lugar mundial en ese ámbito, incluso por debajo de todos los países africanos.
La dirigente insistió en que nadie podrá detener la transición y advirtió que cada día de retraso agrava las consecuencias para la población y para el propio régimen.
Al dirigir un mensaje a los lectores latinoamericanos, llamó a los gobiernos y actores regionales a abandonar la indiferencia frente a la situación venezolana. Recordó que, durante décadas, Venezuela recibió a miles de colombianos, chilenos, uruguayos y paraguayos que encontraron refugio y oportunidades en su territorio.
A partir de ese antecedente, pidió reciprocidad y solidaridad con los venezolanos en el momento actual. También apeló a la unidad nacional frente a las traiciones y a mantener el compromiso con una salida democrática.
Machado concluyó que la historia juzgará tanto a quienes actuaron como a quienes guardaron silencio, y expresó su confianza en que finalmente prevalecerán la verdad y la justicia en una Venezuela libre y democrática.
