
Muere costarricense con diabetes bajo custodia del ICE; familia denuncia falta de insulina y alimentos
Nueva Orleans, Estados Unidos, 22 sept..— Carlos Josué Marchena Marchena, un costarricense de 36 años que padecía diabetes tipo 1, murió después de ser hallado inconsciente el 18 de septiembre en un centro de detención migratoria de Luisiana.
Su familia sostiene que, durante su traslado entre instalaciones de distintos estados y en los días previos a su muerte, se quejó de que no recibía con regularidad las inyecciones de insulina, las comidas y el agua que necesitaba para controlar su enfermedad. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) afirma que recibió atención médica adecuada.
Según el ICE, el personal del Winn Correctional Center, en Winnfield, inició maniobras para salvarle la vida antes de trasladarlo en ambulancia a un hospital, donde fue declarado muerto. La causa oficial del fallecimiento sigue pendiente de exámenes médicos. Marchena es el tercer detenido que muere en ese centro en menos de seis meses.
Franciny Marchena, hermana del fallecido, dijo a The Associated Press que Carlos Josué le había contado que nadie comprobaba sus niveles de azúcar en la sangre para asegurarse de que estuvieran estables.
De acuerdo con ella, su salud comenzó a deteriorarse unas dos semanas antes de morir, cuando se encontraba en un centro migratorio de Michigan y fue colocado en una celda de seguridad tras una discusión con otro detenido. La familia afirma que su estado empeoró luego de su traslado a Winn, donde permaneció menos de una semana.
Ya en Luisiana, Marchena contó a su hermana y a su novia, Ana Leon Castro, que sentía dolor en el pecho y que no recibía suficiente comida ni agua. También se quejó de que algunos alimentos estaban en mal estado. AP señaló que no se sabía si padecía alguna enfermedad cardíaca previa.
Luis Herrera Andy, un hondureño recluido en una celda contigua, declaró a AP que Marchena recibía insulina de manera irregular. Según su relato, un médico le dio pastillas para el dolor de pecho, pero el detenido seguía preocupado por su salud.
Herrera afirmó que, el día anterior a que lo encontraran inconsciente, Marchena tenía dolor de estómago y de cabeza, escalofríos y vómitos; además, se veía pálido, con una tonalidad violácea, y estaba empapado en sudor.
Leon Castro dijo que Marchena la llamó alrededor de la medianoche, horas antes de su muerte, para decirle que las pastillas no le estaban ayudando. Las declaraciones de ella, de la hermana y del detenido describen las quejas y los síntomas previos al fallecimiento; todavía no se ha determinado oficialmente qué lo causó.
El doctor Rajesh Garg, responsable de la unidad de diabetes del Harbor-UCLA Medical Center, explicó a AP que una persona con diabetes tipo 1 necesita acceso regular a insulina, alimentos y agua, así como controles de glucosa, para evitar complicaciones graves.
Añadió que síntomas como vómitos, dolor de cabeza y dolor abdominal pueden indicar una deficiencia de insulina potencialmente mortal, aunque también pueden tener otras causas, entre ellas una infección. El especialista no estableció un diagnóstico para Marchena.
En su respuesta, el ICE aseguró que Marchena fue atendido por profesionales de la salud. Scott Sutterfield, portavoz de LaSalle Corrections, empresa que administra el centro junto con la Oficina del Sheriff de Winn Parish, indicó que la muerte está bajo revisión y rechazó responder preguntas adicionales. Las oficinas del sheriff y del forense de Winn Parish no respondieron a las solicitudes de comentarios de AP.
El centro había sido objeto de una inspección no anunciada de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional. En un informe publicado en junio, el organismo señaló incumplimientos de normas relacionadas con la atención médica, el servicio de alimentos y el uso de la fuerza, entre otras áreas.
También encontró que el personal médico no mantenía actualizados ciertos documentos de tratamiento y registros de pruebas de laboratorio, una situación que, según el informe, podía perjudicar la atención y seguridad de los detenidos. El ICE aceptó nueve recomendaciones de mejora e indicó que ya había aplicado varias.
De acuerdo con el seguimiento realizado por AP, Marchena es al menos la persona número 58 que muere bajo custodia del ICE desde enero de 2025 y la primera de nacionalidad costarricense en ese período.
En por lo menos seis de esas muertes, médicos forenses han señalado la diabetes como un factor contribuyente. Organizaciones defensoras de migrantes cuestionan la supervisión de los centros de detención; el ICE rechaza las acusaciones de desatención médica y condiciones inhumanas.
El ICE informó que Marchena ingresó a Estados Unidos sin estatus migratorio legal en febrero de 2021. Según la agencia, tenía condenas previas por delitos menores relacionados con fraude en comercios y daños a la propiedad, y fue arrestado en enero en Michigan por una acusación de agresión. Un juez migratorio ordenó su deportación en julio.
Su hermana dijo que él había solicitado salir bajo fianza y regresar voluntariamente a Costa Rica, pero ambas peticiones fueron denegadas. El ICE no respondió a AP sobre los motivos de esas decisiones. Marchena trabajaba como conductor de transporte por aplicación y deja cuatro hijos.
Con información de AP
