
Netanyahu habla ante una ONU casi vacía, defiende ataque a Irán y arremete contra delegados que abandonaron el salón
NUEVA YORK, 24 sept..– El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu defendió este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas los ataques contra Irán y aseguró que ordenar esa ofensiva fue una de las decisiones más fáciles que ha tenido que adoptar, durante un discurso marcado por la salida masiva de delegaciones que dejó virtualmente vacío el salón de la ONU.
La escena se convirtió rápidamente en uno de los episodios más llamativos de la 81.ª Asamblea General. Cuando Netanyahu se dirigió al podio se escucharon aplausos y abucheos mientras decenas de representantes comenzaron a abandonar sus asientos.
La protesta fue de tal magnitud que, una vez iniciada la intervención del gobernante israelí, la mayoría de las butacas de la Asamblea General permanecía vacía, según constató The Associated Press.
El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, tuvo que pedir orden repetidamente mientras continuaba la salida de diplomáticos.
Netanyahu reaccionó calificando de “cobardes morales” a quienes abandonaban el recinto y sostuvo que Israel, al defenderse, también protege a países cuyos representantes acababan de retirarse del salón.
El gobernante aseguró, sin identificar a los dirigentes a los que hacía referencia, que líderes de algunos de esos países le han expresado en privado agradecimiento por las acciones israelíes contra el programa nuclear iraní.
Palestina había promovido la salida de las delegaciones
La retirada colectiva no fue completamente espontánea. La Misión Palestina ante Naciones Unidas había enviado previamente un mensaje a numerosos integrantes de los 193 Estados miembros solicitándoles que llevaran al mayor número posible de representantes al salón y que lo abandonaran conjuntamente cuando fuera anunciado Netanyahu.
La representación palestina explicó que buscaba enviar un mensaje político de rechazo a las actuaciones del gobierno israelí en Gaza y los territorios palestinos ocupados.
Israel rechaza las acusaciones de genocidio y crímenes de guerra formuladas contra sus fuerzas y también rechaza que su presencia en los territorios palestinos constituya una ocupación ilegal. Los asentamientos israelíes son considerados ilegales bajo el derecho internacional, posición que el gobierno israelí cuestiona.
Netanyahu reivindica la ofensiva contra Irán
En el centro del discurso estuvo Irán.
Netanyahu aseguró que tomar la decisión de atacar al país fue una de las determinaciones más sencillas de su trayectoria política, presentando la operación como una acción necesaria para proteger a Israel.
El dirigente israelí vinculó la ofensiva con lo que su gobierno considera la amenaza que representaba el programa nuclear iraní y defendió las acciones militares emprendidas contra Teherán.
Su intervención ante Naciones Unidas se produjo en un escenario de crecientes tensiones regionales y de cuestionamientos internacionales a la política israelí, particularmente por la guerra en Gaza y la situación en Cisjordania.
Abbas había hablado horas antes
Horas antes de la intervención de Netanyahu, el presidente palestino Mahmoud Abbas, de 90 años, se dirigió a la Asamblea General mediante un mensaje previamente grabado desde Ramala.
Abbas tuvo que participar a distancia después de que Estados Unidos negara por segundo año consecutivo visados para asistir a la Asamblea General a él y otros altos funcionarios palestinos.
Mientras Abbas pronunciaba su discurso, los asientos correspondientes a la delegación israelí permanecieron vacíos.
El dirigente palestino aseguró que su pueblo atraviesa uno de los períodos más peligrosos de su historia y denunció la destrucción registrada en Gaza y la expansión de los asentamientos y la violencia en Cisjordania.
Abbas sostuvo que los palestinos no abandonarán su territorio ni aceptarán desplazamientos y reclamó a la comunidad internacional medidas más concretas frente a Israel.
También cuestionó a los países que continúan proporcionando armas a Israel y preguntó qué espera la comunidad internacional para actuar en protección de los palestinos.
Reclama nuevamente la solución de dos Estados
Aunque las negociaciones de paz permanecen paralizadas desde hace años, Abbas volvió a defender una solución de dos Estados, argumentando que palestinos e israelíes pueden convivir dentro de Estados separados.
El dirigente palestino afirmó que preservar esa alternativa requiere proteger el territorio sobre el cual podría constituirse un futuro Estado palestino y cuestionó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Netanyahu mantiene una posición diferente y ha afirmado que no permitirá la creación de un Estado palestino mientras permanezca al frente del gobierno israelí, además de sostener que la Autoridad Palestina no constituye actualmente un socio adecuado para alcanzar la paz.
Abbas planteó, por su parte, que Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este deberían quedar eventualmente bajo una misma estructura política palestina, con un gobierno, una legislación y una autoridad legítima para controlar las armas.
Guerra de Gaza profundizó aislamiento de Israel
La intervención de Netanyahu se produjo en momentos en que Israel enfrenta fuertes cuestionamientos internacionales derivados de la guerra de Gaza.
El conflicto comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando militantes encabezados por Hamas atacaron Israel, causando alrededor de 1,200 muertos y secuestrando a 251 personas.
La posterior ofensiva israelí ha dejado al menos 73,922 palestinos muertos, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, organismo perteneciente al gobierno encabezado por Hamas. Sus estadísticas de víctimas han sido utilizadas ampliamente por organismos internacionales.
Un alto el fuego acordado por Israel y Hamas en octubre pasado detuvo los combates de mayor intensidad y permitió la liberación de los rehenes restantes, pero los pasos posteriores del acuerdo permanecen estancados.
Israel mantiene actualmente el control de la mayor parte de Gaza y continúa realizando ataques aéreos contra palestinos que se aproximan a zonas bajo control militar.
Hamas, entretanto, no se ha desarmado ni ha abandonado el poder, mientras tampoco se registran avances significativos para iniciar la reconstrucción de un territorio ampliamente devastado por la guerra.
Netanyahu enfrenta además protestas en Nueva York
La presencia del primer ministro israelí provocó también manifestaciones en las calles de Nueva York.
Cientos de personas participaron en protestas mientras Netanyahu se preparaba para dirigirse a Naciones Unidas, en una visita particularmente breve a Estados Unidos.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha llamado públicamente a Netanyahu “criminal de guerra” y ha planteado la posibilidad de detenerlo en virtud de la orden emitida por la Corte Penal Internacional, aunque el propio alcalde ha reconocido que las autoridades municipales carecen de competencia legal para ejecutar esa orden.
Netanyahu ha utilizado tradicionalmente sus intervenciones ante Naciones Unidas para denunciar lo que considera un trato parcializado contra Israel y para defender ante la comunidad internacional las decisiones de su gobierno.
Esta vez, sin embargo, la imagen que acompañó su intervención fue especialmente significativa: decenas de diplomáticos caminando hacia las salidas mientras el primer ministro israelí comenzaba a hablar y amplios sectores del salón de la Asamblea General quedaban prácticamente desiertos.
Netanyahu respondió desafiando a quienes permanecían pero rechazaban sus posiciones y defendió la política militar de Israel tanto frente a Irán como frente a las demás amenazas que su gobierno identifica en Medio Oriente.
El episodio volvió a evidenciar las profundas divisiones internacionales alrededor de Israel, Gaza, Irán y el futuro del conflicto palestino-israelí, precisamente en el principal escenario diplomático multilateral del mundo.
Fuente: The Associated Press (AP),
