
Nueva York separará de sus puestos a empleados haitianos afectados por el fin del TPS
Nueva York, 9 agosto. - El Ayuntamiento de Nueva York comenzó a revisar las autorizaciones laborales de empleados municipales haitianos acogidos al Estatus de Protección Temporal (TPS), luego de que una decisión judicial permitiera al Gobierno federal poner fin a ese beneficio migratorio.
La administración del alcalde Zohran Mamdani deberá separar de sus puestos a los trabajadores que no puedan demostrar que disponen de otra autorización legal para trabajar en Estados Unidos.
De acuerdo con el Daily News, el Gobierno municipal recibió instrucciones de comprobar la situación laboral de los beneficiarios haitianos del programa y adoptar las medidas correspondientes en los casos en que los permisos hayan perdido vigencia.
El Ayuntamiento no informó cuántos empleados podrían resultar afectados. Funcionarios citados por The New York Times estimaron que al menos decenas de trabajadores municipales podrían perder sus empleos, aunque la cantidad podría ascender a cientos.
Una decisión derivada del fallo judicial
La medida se produce después de que los tribunales levantaran la orden que impedía al Gobierno del presidente Donald Trump ejecutar la terminación del TPS para Haití.
Un tribunal federal de Washington confirmó el 5 de agosto que ya no estaba vigente la suspensión judicial que protegía temporalmente el programa, luego de las decisiones adoptadas por la Corte Suprema y un tribunal de apelaciones.
La demanda de fondo no ha concluido, pero el levantamiento de la suspensión permite al Departamento de Seguridad Nacional aplicar la terminación mientras continúa el litigio.
El TPS había permitido a cientos de miles de haitianos permanecer legalmente en Estados Unidos y obtener permisos de trabajo debido a la violencia, la inseguridad y la prolongada crisis humanitaria de Haití.
Mamdani explicó que su administración está obligada a cumplir las normas federales, aunque manifestó su oposición a la terminación de las protecciones.
“La ciudad de Nueva York fue obligada por la ley federal, según lo decidido recientemente por la Corte Suprema, a revisar la autorización de trabajo de los titulares haitianos del TPS y separar de sus puestos a los empleados que no hayan establecido vías alternativas para trabajar legalmente”, señaló el alcalde en una declaración oficial.
Mamdani pide a Trump restablecer la protección
El alcalde solicitó al presidente Trump que restablezca el TPS o conceda una Salida Forzosa Diferida, conocida como DED por sus siglas en inglés, a las personas afectadas.
“Solo el presidente Trump tiene el poder de restablecer el TPS o conceder la Salida Forzosa Diferida a los beneficiarios afectados”, afirmó Mamdani.
La DED constituye una protección migratoria otorgada por decisión presidencial que puede impedir temporalmente la deportación de determinados grupos y permitirles solicitar autorización laboral.
Según el alcalde, una decisión de esa naturaleza proporcionaría protección inmediata y mayor seguridad a las familias, las empresas y las comunidades.
Mamdani destacó que muchos de los beneficiarios haitianos llevan décadas residiendo en Nueva York, donde han formado familias, establecido pequeños negocios y contribuido al desarrollo económico y cultural de la ciudad.
“La comunidad haitiana es una parte indispensable de la ciudad de Nueva York”, sostuvo.
El alcalde resaltó las contribuciones de los inmigrantes haitianos en sectores como la salud, la construcción y la hostelería, además de sus aportes al arte, la gastronomía y la cultura neoyorquina.
Preocupación por posibles deportaciones
El anuncio generó inquietud entre los residentes haitianos de Nueva York, especialmente por la posibilidad de que quienes pierdan el TPS y no cuenten con otra condición migratoria queden expuestos a procesos de detención o deportación.
Algunos integrantes de la comunidad reconocieron que el Ayuntamiento debe cumplir con las normas laborales federales, pero advirtieron de las consecuencias que la medida podría ocasionar en familias establecidas durante años en Estados Unidos.
Una haitiana de 55 años residente en Flatbush manifestó preocupación por una eventual separación de padres e hijos.
“Trabajan. Tienen hijos, y ahora los vamos a separar de sus hijos, de todo aquello por lo que han trabajado durante 15 años”, declaró.
Marie, una mujer haitiana de 78 años que vive en Nueva York desde el año 2000, señaló que regresar a Haití supone un riesgo debido al clima de violencia e inseguridad.
“La mayoría de la gente tiene miedo de volver a Haití ahora, porque es peligroso”, afirmó.
Ayuntamiento ofrecerá asistencia
Mamdani aseguró que el Gobierno municipal utilizará los recursos disponibles para apoyar a los beneficiarios durante este período que calificó de “increíble inestabilidad”.
Los empleados afectados recibirán consultas legales gratuitas para determinar si reúnen las condiciones para obtener otra autorización de trabajo o acogerse a un estatus migratorio diferente.
La ciudad también ofrecerá orientación para acceder a seguro médico y otros servicios destinados a los trabajadores y sus familias.
Cada empleado será puesto en contacto con el personal de su agencia para conocer sus opciones, entre ellas una separación no disciplinaria o la renuncia voluntaria.
También se les informará sobre las posibilidades de reincorporarse a sus puestos si recuperan la autorización de trabajo o consiguen otra condición migratoria que les permita trabajar legalmente.
Nueva York mantiene, además, una Iniciativa de Respuesta Haitiana que ofrece servicios migratorios, asistencia social, manejo de casos e información en distintos idiomas en los cinco condados, independientemente de la situación migratoria de los solicitantes.
DHS defiende el carácter temporal del programa
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la terminación del TPS con el argumento de que se trata de una protección temporal y no de una vía automática para obtener la residencia permanente.
La agencia indicó que los beneficiarios que deban salir de Estados Unidos podrán recibir asistencia económica y transporte para regresar a sus países, como parte de los programas federales de salida voluntaria.
Más de 300,000 haitianos permanecían protegidos por el TPS en Estados Unidos, según las cifras citadas en los reportes. La decisión judicial también afecta a unos 3,000 ciudadanos sirios acogidos a una protección similar.
La terminación deja a los trabajadores haitianos que no tengan otra autorización migratoria sin capacidad legal para conservar sus empleos y aumenta la incertidumbre de miles de familias mientras continúan los litigios y las peticiones para que el Gobierno federal restablezca las protecciones.
