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sábado, 8 de agosto de 2026
ONU gestiona con varios países el envío de combustible a Cuba ante el agravamiento de la crisis energética

ONU gestiona con varios países el envío de combustible a Cuba ante el agravamiento de la crisis energética

·8 de agosto de 2026·11

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NACIONES UNIDAS, 8 agosto.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que mantiene conversaciones con varios gobiernos para garantizar el suministro de combustible a Cuba por razones humanitarias, mientras la isla atraviesa su peor crisis eléctrica en varias décadas, informó el portal CiberCuba.

Durante la conferencia de prensa diaria de la ONU celebrada el pasado 4 de agosto, el portavoz adjunto del secretario general, Farhan Haq, fue preguntado sobre la participación del organismo internacional en las gestiones para hacer llegar combustible al territorio cubano.

“Hemos estado hablando con varios países interesados en ayudar a Cuba para asegurarnos de que, por razones humanitarias, Cuba tenga el combustible que necesita para sus necesidades humanitarias”, respondió Haq.

Sin embargo, el funcionario no ofreció detalles sobre avances concretos, posibles acuerdos, países participantes ni plazos para el envío del combustible.

Ante una segunda pregunta sobre si las gestiones habían recibido alguna respuesta positiva, Haq evitó confirmar compromisos específicos y se limitó a reconocer la gravedad de la escasez.

“En los últimos días, como habrán notado, ha habido serios problemas de escasez de combustible, y hemos expresado nuestra preocupación al respecto. En meses anteriores, logramos algunos avances en la obtención de cantidades limitadas de combustible, y seguimos trabajando en ello”, agregó.

Meses de gestiones sin resultados definitivos

De acuerdo con CiberCuba, la ONU lleva varios meses formulando declaraciones similares, sin que hasta el momento se haya conseguido una solución capaz de frenar el deterioro de la situación energética cubana.

El pasado 6 de febrero, el portavoz del organismo internacional, Stéphane Dujarric, advirtió que Cuba podría “colapsar” si no recibía petróleo para garantizar el funcionamiento de sus servicios esenciales.

En marzo, el coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, confirmó que se realizaban gestiones diplomáticas con Washington para conseguir una excepción humanitaria que permitiera el suministro de combustible.

“El espacio para una diplomacia de prevención se está cerrando muy rápidamente”, alertó entonces Pichón.

Días después, Dujarric señaló que las negociaciones con Estados Unidos representaban “una vía importante y fundamental” para enfrentar la emergencia. “Esperamos tener éxito en esas conversaciones”, manifestó.

El 26 de marzo, Naciones Unidas presentó un plan de emergencia valorado en 94.1 millones de dólares, destinado a atender las necesidades más urgentes de Cuba. Su ejecución, sin embargo, estaba condicionada a un acuerdo con Washington que no llegó a materializarse plenamente.

Cinco meses después de las primeras advertencias, el organismo internacional continúa hablando de contactos diplomáticos y de la obtención de cantidades limitadas de combustible, sin que exista una solución definitiva a la crisis.

Siete colapsos del sistema eléctrico en 2026

La situación energética cubana continúa deteriorándose. En lo que va de 2026, la isla ha registrado al menos siete colapsos masivos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), además de apagones prolongados y una aguda escasez de combustible.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó en sus redes sociales que las interrupciones eléctricas son “consecuencia directa del genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”.

Rodríguez sostuvo que el embargo estadounidense impide la libre importación de combustibles, obstaculiza la entrada de piezas necesarias para el funcionamiento del sistema eléctrico, limita la colaboración con especialistas de otros países y dificulta el acceso de Cuba al financiamiento internacional.

Mientras La Habana y Washington intercambian acusaciones sobre la responsabilidad de la crisis, Naciones Unidas lleva meses expresando su preocupación y desarrollando gestiones diplomáticas sin resultados concretos, según destacó CiberCuba.

Estados Unidos, por su parte, ha intensificado las sanciones que dificultan el acceso cubano al petróleo, con el argumento de que el Gobierno de la isla no destina adecuadamente los recursos disponibles a las necesidades de la población.

Washington rechaza que exista un bloqueo petrolero propiamente dicho, aunque ha adoptado medidas para impedir o limitar el suministro de crudo a Cuba, lo que ha contribuido al agravamiento de la emergencia energética y de sus consecuencias humanitarias.

Transporte y servicios esenciales paralizados

Los prolongados apagones y la falta de combustible han afectado gravemente la vida cotidiana de los cubanos. La crisis ha limitado el transporte, la actividad económica, el abastecimiento de agua y el funcionamiento de los centros sanitarios.

La escasez de recursos también ha provocado la suspensión de cirugías y tratamientos médicos considerados esenciales, mientras el deterioro del sistema eléctrico amenaza con paralizar otros servicios básicos.

La ONU busca que cualquier combustible enviado sea destinado prioritariamente a hospitales, sistemas de agua, transporte y otros servicios críticos. No obstante, la implementación completa del plan humanitario depende de acuerdos internacionales y, especialmente, de entendimientos con Estados Unidos.

Además de Washington, Naciones Unidas ha buscado involucrar a países como México y Rusia en las gestiones para suministrar combustible a Cuba. Sin embargo, las sanciones y presiones internacionales han dificultado la participación efectiva de esas naciones.

Canadá también estaría evaluando un plan de asistencia para ayudar a la isla, aunque hasta el momento no ha confirmado detalles específicos sobre sus características, alcance o fecha de ejecución.

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