
Otra petrolera estadounidense firma acuerdo con Venezuela para explotar crudo en la Faja del Orinoco
Caracas, 17 sept..– La petrolera estadounidense Continental Resources firmó un memorando de entendimiento con la estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) para operar y desarrollar el bloque Ayacucho 2 de la Faja Petrolífera del Orinoco, una extensa región rica en crudos pesados y extrapesados.
El convenio representa la incorporación de otra empresa de Estados Unidos a los planes para reactivar la industria petrolera venezolana, después de los acuerdos y compromisos de inversión anunciados por Chevron para ampliar sus operaciones en el país sudamericano.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebró el nuevo entendimiento mediante un mensaje publicado en su canal de Telegram.
“Con estas alianzas estratégicas, avanzamos en el fortalecimiento de nuestra producción de hidrocarburos y en la generación de nuevas oportunidades para el crecimiento económico de Venezuela”, manifestó Rodríguez.
Acuerdo inicial para una negociación de largo plazo
El memorando constituye el primer paso para negociar un acuerdo de largo plazo entre Continental Resources y PDVSA, informó la compañía estadounidense.
Las partes tienen previsto avanzar durante las próximas semanas hacia la firma de un Contrato de Participación Productiva, conocido como CPP, que establecerá las condiciones definitivas para operar el bloque.
Una vez suscrito ese contrato, Continental Resources tendría la totalidad de la participación operativa en Ayacucho 2.
El área se encuentra al norte del río Orinoco, en el estado venezolano de Anzoátegui, y abarca aproximadamente 126,000 acres, equivalentes a cerca de 51,000 hectáreas.
Continental calcula que el bloque posee unos 30,000 millones de barriles de recursos petroleros en el subsuelo. La empresa lo considera una de las mayores oportunidades encontradas durante sus casi 60 años de operaciones.
Empresa destaca importancia del proyecto
El presidente y director ejecutivo de Continental Resources, Doug Lawler, afirmó que la empresa está entusiasmada con su participación en los esfuerzos para recuperar la industria energética venezolana.
“Estamos emocionados de participar en la revitalización de la industria energética de Venezuela, aportando mayor fortaleza económica a Venezuela y a su pueblo, así como a los mercados energéticos mundiales”, declaró Lawler.
El ejecutivo calificó a Ayacucho 2 como una incorporación extraordinaria a la cartera de la compañía y aseguró que el proyecto contribuirá significativamente a su crecimiento futuro.
Harold Hamm, fundador y presidente emérito de Continental Resources, también valoró el acuerdo y sostuvo que la empresa fue creada para identificar grandes oportunidades y actuar con determinación para aprovecharlas.
“Lo que esta compañía está haciendo hoy se basa en esos fundamentos, al tiempo que lleva a Continental a un nivel completamente nuevo. No podría estar más orgulloso de la empresa, de nuestra gente y del futuro que estamos construyendo”, expresó Hamm.
Respuesta al llamado de Washington
Continental Resources informó que comenzó a evaluar oportunidades en Venezuela después de que el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump exhortara a las compañías energéticas de Estados Unidos a participar en la reconstrucción de la industria petrolera venezolana.
La empresa realizó una evaluación independiente de las posibilidades existentes en el país. Según explicó, ese análisis, combinado con las modificaciones introducidas por Venezuela en su marco legal de hidrocarburos, abrió el camino para avanzar en la negociación.
El memorando permitirá que Continental aporte capital privado, tecnología, conocimientos técnicos y capacidad operativa de gran escala para rehabilitar la producción petrolera venezolana.
La compañía adelantó que continuará examinando oportunidades adicionales en Venezuela, Estados Unidos y otros mercados internacionales.
Otra compañía estadounidense entra en escena
El entendimiento con Continental Resources se produce en medio de una mayor participación de empresas estadounidenses y extranjeras en el sector energético venezolano.
Chevron ya había anunciado un compromiso de inversión superior a los US$7,000 millones durante un período de cinco años, con la intención de elevar sustancialmente la producción en sus operaciones dentro de Venezuela.
La llegada de Continental amplía esa presencia empresarial estadounidense. La compañía, con sede en Oklahoma City, está considerada como uno de los mayores productores privados de petróleo y gas natural del mundo.
Sus principales activos en Estados Unidos están localizados en la formación Bakken, que abarca áreas de Dakota del Norte, Dakota del Sur y Montana; la cuenca de Anadarko, en Oklahoma; la cuenca Powder River, en Wyoming, y la cuenca Pérmica de Texas.
En el ámbito internacional, la empresa ha comenzado a desarrollar una cartera que incluye la formación de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta, en Argentina, y una plataforma conjunta para explotar recursos en la cuenca de Diyarbakir, en Turquía. Ahora agregará el bloque Ayacucho 2 en Venezuela.
Enormes reservas y baja producción
Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. De acuerdo con un análisis de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, el país poseía unos 303,000 millones de barriles de reservas probadas en 2023, equivalentes a aproximadamente el 17 % del total mundial.
Pese a esa riqueza, su producción representó apenas el 0.8 % de la extracción mundial durante ese año.
La producción venezolana se situó en unos 742,000 barriles diarios en 2023, una caída acumulada cercana al 70 % frente a los niveles registrados en 2013.
El deterioro ha sido atribuido a la falta de inversiones internacionales, la reducción de la capacidad operativa, el envejecimiento de la infraestructura y las sanciones impuestas durante años al sector petrolero.
La mayor parte de las reservas venezolanas corresponde a petróleo extrapesado de la Faja del Orinoco. Su extracción y procesamiento requieren elevados niveles de inversión, tecnología y conocimientos especializados, capacidades que poseen las grandes compañías internacionales, pero cuya participación estuvo limitada por las sanciones y la inseguridad jurídica.
El nuevo acuerdo todavía es preliminar y dependerá de la firma del contrato definitivo. No obstante, marca otro paso en el retorno de capital y tecnología estadounidense a la industria petrolera venezolana.
