
Palacio de Buckingham rechaza acusaciones del hermano de Diana contra el rey Carlos III
LONDRES, 17 sept.— El Palacio de Buckingham rechazó enérgicamente la afirmación de Charles Spencer, hermano de la fallecida princesa Diana, según la cual el rey Carlos III habría dicho que su exesposa sería olvidada poco después de su muerte.
Spencer relata en un nuevo libro los traumáticos acontecimientos ocurridos tras la muerte de Diana, quien falleció a los 36 años en un accidente automovilístico registrado en París en 1997.
Según su versión, sostuvo una fuerte discusión con el entonces príncipe Carlos, esposo separado de Diana, debido a los planes de la Casa Real para que los príncipes Guillermo y Enrique caminaran detrás del féretro de su madre durante el cortejo fúnebre.
El hermano de Diana asegura que manifestó su oposición porque ella no habría querido someter a sus hijos, que entonces tenían 15 y 12 años, respectivamente, a una experiencia tan dolorosa y públicamente expuesta.
Spencer afirma que, durante la conversación, el actual monarca le respondió: “Ten la seguridad de que pronto la olvidaremos”. También acusa al rey Carlos de haber mostrado desprecio hacia su exesposa.
El periódico británico Daily Mail comenzó a publicar extractos del libro, titulado Swan Song: Diana, My Sister —El canto del cisne: Diana, mi hermana—, cuya salida al mercado está prevista para la próxima semana.
El Palacio de Buckingham respondió la noche del miércoles mediante un comunicado de una contundencia poco habitual para los reservados estándares de comunicación de la familia real británica.
Aunque señaló que, por principio, no acostumbra comentar el contenido de libros, el Palacio sostuvo que el rey comprende que el dolor provocado por la muerte de una hermana puede afectar el razonamiento, alterar el juicio y modificar los recuerdos de una manera que otras personas podrían no reconocer, incluso décadas después de la pérdida.
La declaración representa un rechazo directo a la versión presentada por Spencer y atribuye sus recuerdos al prolongado impacto emocional causado por la muerte de Diana.
Ingrid Seward, directora de la revista especializada Majesty, consideró que las palabras escogidas por el Palacio fueron especialmente severas.
La experta afirmó que no recuerda otro comunicado reciente de la Casa Real británica redactado con semejante contundencia. A su juicio, la respuesta evidencia que las acusaciones fueron recibidas con una fuerte carga emocional dentro del entorno del monarca.
Viejas tensiones entre los Spencer y la familia real
Las relaciones conflictivas entre el Palacio y los aristocráticos familiares de Diana han sido objeto de numerosos análisis desde su muerte. Esas tensiones fueron recreadas posteriormente en la película The Queen y en la serie televisiva The Crown.
Tras el fallecimiento de Diana, amplios sectores de la sociedad británica consideraron que la Casa Real tardó demasiado en reconocer la magnitud del duelo que se había extendido por todo el mundo.
La reacción pública obligó a la monarquía a admitir que la cercanía y espontaneidad de Diana le habían permitido establecer una conexión con la población que el resto de la familia real no había logrado alcanzar.
El enfoque más emocional adoptado posteriormente por los príncipes Guillermo y Enrique, e incluso por el propio rey Carlos durante los últimos años, es considerado parte del legado que dejaron aquellos acontecimientos.
El entonces príncipe Carlos, de 32 años, contrajo matrimonio con Lady Diana Spencer, de 20, durante una ceremonia celebrada en la catedral de San Pablo en 1981. La pareja se separó en 1992 y formalizó su divorcio en 1996, un año antes del accidente mortal ocurrido en París.
Charles Spencer, noveno conde Spencer y hermano menor de Diana, ha mantenido durante décadas una relación difícil con la familia real debido al trato que, según él, recibió la princesa.
Durante el funeral de Diana, Spencer pronunció un severo discurso en el que prometió que la familia consanguínea de la princesa preservaría su legado imaginativo y afectuoso durante la crianza de Guillermo y Enrique.
La intervención fue ampliamente interpretada como una crítica dirigida a la Casa Real y dejó públicamente expuestas las diferencias entre ambas familias.
Seward consideró que las relaciones entre los Spencer y la monarquía difícilmente volverán a ser cercanas. Recordó que ambas familias mantuvieron durante siglos una estrecha vinculación, pero entiende que las disputas surgidas tras la muerte de Diana continúan impidiendo una reconciliación.
