Petróleo mantiene precios elevados por tensión en el estrecho de Ormuz, clave para el suministro energético mundial
Santo Domingo, 19 de julio. – Los precios internacionales del petróleo continúan bajo presión debido a la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene en el centro de la atención al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de hidrocarburos.
Al cierre de la jornada del viernes, última sesión de operaciones de los mercados internacionales antes de este domingo, el crudo Brent del Mar del Norte se ubicó en 88.10 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cerró alrededor de 83 dólares por barril, consolidando una fuerte recuperación semanal impulsada por los riesgos geopolíticos en Oriente Medio.
Los analistas coinciden en que la evolución de los precios seguirá dependiendo del comportamiento del conflicto y, especialmente, de la seguridad en el estrecho de Ormuz, paso obligado para una parte significativa de las exportaciones de petróleo y gas natural licuado procedentes del Golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz conecta a los principales productores de la región con los mercados internacionales y es considerado uno de los mayores puntos críticos del sistema energético mundial. Datos de transporte marítimo citados por Reuters muestran que el tránsito diario de embarcaciones cayó a menos del 10 % de su promedio histórico tras el recrudecimiento de las hostilidades, reflejando el impacto inmediato que cualquier confrontación militar puede tener sobre el suministro global de energía.
La reducción del tráfico marítimo no solo afecta a los países productores del Golfo. También altera las cadenas internacionales de suministro de petróleo, combustibles refinados y gas natural licuado, obligando a modificar rutas comerciales y elevando los costos de transporte para los mercados de Europa y Asia, principales compradores del crudo procedente de esa región.
La crisis se intensificó después de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz tras los bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares iraníes y advirtiera que cualquier embarcación que intentara cruzarlo podría convertirse en objetivo militar. Aunque Washington sostiene que el tránsito comercial no se ha detenido completamente y asegura que algunos buques continúan navegando bajo medidas especiales de seguridad, el elevado nivel de riesgo ha reducido considerablemente el movimiento marítimo.
Como consecuencia de este escenario, varios exportadores del Golfo han comenzado a redirigir parte de sus embarques hacia puertos ubicados en el mar Rojo para disminuir la dependencia de Ormuz. Arabia Saudita, por ejemplo, ha incrementado el uso del puerto de Yanbu, mientras los operadores navieros evalúan diariamente las condiciones de seguridad antes de autorizar nuevos viajes.
Especialistas del mercado energético consideran que, mientras persista la confrontación militar y continúen las amenazas sobre esta vía marítima, el petróleo seguirá cotizando con una elevada prima de riesgo. Cualquier interrupción adicional del tránsito de buques o un nuevo ataque contra infraestructura energética podría provocar nuevas alzas en las cotizaciones internacionales durante los próximos días
