
Petróleo retrocede y oro se estabiliza tras aparente pausa en las hostilidades entre EE. UU. e Irán
LONDRES, 26 julio.– Los mercados internacionales iniciaron la semana con señales de moderación luego de la aparente reducción de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán, lo que provocó un retroceso en los precios del petróleo y una estabilización del oro, aunque los inversionistas mantienen la cautela ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia en Oriente Medio.
El crudo, que durante la semana pasada superó la barrera de los 100 dólares por barril debido al recrudecimiento del conflicto y los riesgos para el suministro mundial, cedió parte de esas ganancias después de que Washington suspendiera temporalmente sus operaciones militares y surgieran señales de nuevos contactos diplomáticos con Teherán. No obstante, el mercado continúa atento a los acontecimientos en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, donde persisten riesgos para la navegación petrolera.
Analistas consideran que el descenso de las cotizaciones refleja la expectativa de una menor probabilidad de interrupciones inmediatas en el suministro de crudo, aunque advierten que la situación sigue siendo frágil debido a los ataques atribuidos a los rebeldes hutíes contra instalaciones petroleras saudíes y a otros incidentes registrados en la región durante el fin de semana.
El mercado del oro también mostró un comportamiento más estable tras varios días de alta volatilidad. El metal precioso, considerado un activo refugio en períodos de incertidumbre geopolítica, mantuvo cotizaciones cercanas a los 4,000 dólares por onza, después de haber registrado fuertes oscilaciones durante las últimas semanas por la combinación del conflicto en Oriente Medio, las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos y la evolución de la inflación mundial.
La Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA) señaló que el oro continúa reaccionando principalmente a la incertidumbre geopolítica y a las perspectivas económicas globales, factores que han convertido a 2026 en uno de los años más volátiles para los metales preciosos.
Mientras tanto, operadores del mercado consideran que cualquier avance en las negociaciones entre Washington y Teherán podría aliviar la presión sobre los precios de la energía, aunque advierten que un eventual fracaso de los esfuerzos diplomáticos o nuevos ataques contra infraestructura petrolera podrían impulsar nuevamente el petróleo por encima de los niveles alcanzados la semana pasada
