
Petróleo supera los US$100 por ataques en Oriente Medio y el oro avanza como activo de refugio
Nueva York, 9 sept.- Los precios internacionales del petróleo superaron este miércoles la barrera de los 100 dólares por barril por primera vez desde julio, impulsados por una nueva escalada de ataques contra instalaciones energéticas y embarcaciones en Oriente Medio, que amenaza con agravar las interrupciones en una cadena mundial de suministro ya debilitada.
El crudo Brent, referencia para los mercados internacionales, avanzaba cerca de un 3 % y se cotizaba alrededor de 100.70 dólares por barril durante las operaciones de la mañana. Mientras, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subía aproximadamente un 2.4 %, hasta situarse en torno a 95.25 dólares por barril. Associated Press
La nueva escalada también impulsó al oro, considerado tradicionalmente un activo de refugio en períodos de incertidumbre. El metal precioso al contado aumentaba alrededor de un 1 %, hasta aproximadamente 4,401 dólares por onza troy, mientras que los futuros de oro para entrega en diciembre se negociaban cerca de 4,446 dólares por onza en el mercado Comex de Nueva York.
La subida del oro responde a la búsqueda de protección por parte de los inversionistas ante el agravamiento del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, el avance del petróleo también alimenta las preocupaciones inflacionarias y las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos pueda elevar las tasas de interés, una posibilidad que limita parcialmente las ganancias del metal dorado. Reuters
Los mercados reaccionaron después de que las fuerzas armadas estadounidenses informaran que atacaron cinco petroleros iraníes en respuesta a intentos de lanzar misiles contra un buque de guerra de la Marina de Estados Unidos. Paralelamente, rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, realizaron ataques que provocaron incendios en instalaciones petroleras de Arabia Saudí.
El petróleo había registrado fuertes aumentos desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán, aunque sus precios han experimentado amplias fluctuaciones durante los más de seis meses transcurridos desde el comienzo de las hostilidades.
Los combates han paralizado la mayor parte del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía angosta y estratégica por la cual circulaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo antes del inicio de la guerra.
Durante buena parte de marzo, abril y mayo, el Brent se movió entre 70 y 100 dólares por barril. En julio volvió a oscilar entre 72 y 102 dólares, reflejando los cambios en las expectativas sobre un posible acuerdo entre Washington y Teherán que permitiera movilizar de manera segura los petroleros varados en el golfo Pérsico.
Analistas de Bank of America consideraron cada vez menos probable que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo duradero antes de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre. También advirtieron que las dificultades diplomáticas podrían extenderse más allá de los comicios.
El banco elevó a 83 dólares por barril su previsión promedio para el petróleo durante la segunda mitad del año, debido a la persistencia de las interrupciones en Ormuz, aunque todavía espera una recuperación gradual del tránsito marítimo por esa ruta.
Según los analistas, si los ataques continúan limitando la navegación, el barril podría mantenerse entre 95 y 120 dólares. En caso de que se produzcan daños graves contra instalaciones energéticas importantes, los precios podrían registrar aumentos momentáneos de hasta 150 dólares por barril.
Las negociaciones preliminares entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto fracasaron debido a las diferencias sobre el control del estrecho de Ormuz. Teherán sostiene que tiene derecho a establecer las condiciones y cobrar tarifas a los barcos que atraviesan la vía marítima frente a sus costas.
Washington exige, en cambio, que el paso permanezca libre y ha utilizado un bloqueo naval para restringir las operaciones de puertos y petroleros iraníes.
Los recientes ataques de los hutíes podrían reducir todavía más la oferta mundial de crudo, debido a que han alcanzado rutas e instalaciones alternativas utilizadas por Arabia Saudí para transportar petróleo durante la guerra.
El encarecimiento de la energía ha afectado este año a consumidores, empresas y economías de distintas regiones. Las paralizaciones de refinerías en Rusia, la reducción de la actividad de procesamiento en otros países y la fuerte caída de los inventarios han contribuido a elevar los precios de la gasolina y el diésel.
En Estados Unidos, el galón de gasolina regular subió siete centavos durante la noche y alcanzó un promedio de 4.22 dólares, más de un dólar por encima del nivel registrado en la misma fecha de 2025, según la asociación automovilística AAA.
El diésel, utilizado ampliamente en el transporte de mercancías, la agricultura y la producción industrial, alcanzó un nuevo récord de 5.94 dólares por galón, nueve centavos más que el viernes pasado.
El combustible para aviones también se ha encarecido considerablemente, llevando a aerolíneas estadounidenses e internacionales a reducir vuelos y aumentar tarifas y cargos adicionales.
El avance de los combustibles puede trasladarse al costo de los alimentos frescos, muebles, electrodomésticos y otros artículos transportados por largas distancias. Además, representa una nueva presión política para el presidente Donald Trump y el Partido Republicano cuando faltan aproximadamente ocho semanas para las elecciones legislativas de medio término.
Con información de AP
