
Petróleo y oro prolongan alzas por tensión entre Estados Unidos e Irán y temor a interrupciones del suministro
Londres, 22 julio. Los precios internacionales del petróleo y del oro continuaron su tendencia alcista este miércoles, impulsados por la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio, especialmente por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene en alerta a los mercados ante el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de crudo y un aumento de las presiones inflacionarias.
El barril de crudo Brent, referencia para Europa, superó momentáneamente los 95 dólares, su nivel más alto desde mediados de junio, y posteriormente cotizaba alrededor de 94.34 dólares, con una ganancia cercana al 3.7 % durante la jornada.
En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanzó hasta 87.11 dólares por barril, impulsado por la preocupación de los inversionistas ante posibles restricciones al transporte marítimo de petróleo en la región.
La escalada de los precios se produjo luego de que varios buques petroleros modificaran sus rutas en el mar Rojo tras amenazas de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, mientras Washington aseguró que Teherán no muestra disposición para avanzar en negociaciones que reduzcan las tensiones militares. Estos acontecimientos han incrementado el temor a interrupciones en el abastecimiento energético mundial.
El fortalecimiento del petróleo también ha reavivado las preocupaciones sobre un posible repunte de la inflación global, escenario que podría influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y de otros bancos centrales. Los mercados consideran ahora una mayor probabilidad de nuevos aumentos en las tasas de interés durante los próximos meses.
En el mercado de los metales preciosos, el oro volvió a consolidarse como activo de refugio. La onza al contado alcanzó los 4,150.91 dólares, su nivel más elevado en dos semanas, mientras los contratos de futuros para entrega en agosto se negociaban en torno a 4,156.60 dólares. La subida estuvo favorecida por el debilitamiento del dólar estadounidense y por una mayor demanda de activos considerados seguros frente a la incertidumbre geopolítica.
Analistas del mercado consideran que, aunque el oro mantiene un sólido impulso alcista, el encarecimiento del petróleo podría limitar nuevas ganancias si alimenta expectativas de tasas de interés más elevadas durante un período prolongado. La atención de los inversionistas se concentra ahora en la próxima reunión de la Reserva Federal, de la que esperan señales sobre el rumbo de la política monetaria estadounidense.
