
Petroleras multiplican sus ganancias mientras la crisis energética golpea a hogares y empresas
París.— Las grandes petroleras europeas registraron fuertes incrementos de sus beneficios, impulsadas por el encarecimiento del petróleo y el gas y los elevados márgenes de refinación derivados de las interrupciones del suministro en Medio Oriente. Los resultados contrastan con las dificultades de hogares y empresas para afrontar las facturas energéticas y han reavivado las demandas de impuestos extraordinarios sobre esas ganancias.
La francesa TotalEnergies reportó un beneficio neto récord de 8,300 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, frente a los 3,700 millones obtenidos durante el mismo período del año anterior. La británica Shell alcanzó ganancias de 12,100 millones de dólares, más del doble que en el tercer trimestre de 2025.
Ambas compañías, que ya habían registrado un crecimiento importante durante los primeros dos trimestres del año, anunciaron que aumentarán las retribuciones a sus accionistas.
En España, Repsol cuadruplicó su beneficio neto durante los primeros nueve meses de 2026, hasta situarlo en 5,000 millones de euros, equivalentes a unos 5,600 millones de dólares.
El panorama se extiende a otras grandes empresas del sector. ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y TotalEnergies acumularon 56,300 millones de dólares en ganancias netas ajustadas durante el tercer trimestre, de acuerdo con la información recogida por Ámbito Finanzas. Se trata de beneficios empresariales, una medida distinta de la facturación o los ingresos por ventas.
Guerras y restricciones elevan los márgenes
La guerra en Irán y los ataques entre Arabia Saudita y los hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, han contribuido al aumento de los combustibles y las facturas energéticas, intensificando las presiones inflacionarias sobre consumidores y empresas.
La producción y exportación de productos refinados en Medio Oriente continúan gravemente alteradas. Las refinerías que permanecen operativas fuera de las zonas afectadas se benefician de una oferta internacional más limitada y de mayores márgenes para transformar el crudo en gasolina, diésel y otros carburantes.
A esas dificultades se suman los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas. Los daños han llevado a Moscú, un proveedor importante del mercado internacional, a prohibir exportaciones de productos como la gasolina y el diésel.
Los márgenes de refinación alcanzaron niveles extraordinarios, hasta permitir que las ganancias de esa actividad igualaran o superaran las obtenidas mediante la exploración y producción de hidrocarburos. ExxonMobil, por ejemplo, obtuvo más beneficios de la refinación que de la exploración y perforación de petróleo por primera vez en al menos seis años.
Las compañías buscan aprovechar esa coyuntura mediante nuevas inversiones. ExxonMobil destina recursos a su complejo de Baytown, Texas, para aumentar la producción de destilados en 100,000 barriles diarios. Chevron también estudia alternativas para elevar la eficiencia y ampliar la capacidad de sus refinerías en el golfo de Estados Unidos.
Gas más caro y presión sobre los consumidores
Durante la semana reseñada, el precio del gas europeo superó los 100 euros por megavatio-hora, unos 111 dólares, por primera vez en cuatro años. El incremento estuvo relacionado con las dificultades para transportar cargamentos de gas natural licuado procedentes de Medio Oriente y con la reducción de las reservas europeas.
El encarecimiento energético alimenta el descontento por el costo de la vida en distintos países. En Francia, ese malestar ha coincidido con fuertes protestas nacionales.
El Gobierno francés pidió a TotalEnergies un comportamiento ejemplar y que trasladara a los consumidores los beneficios derivados de la liberación de reservas estratégicas de gasolina.
La portavoz gubernamental, Maud Bregeon, reclamó que la empresa reflejara a la baja en sus precios la ventaja de disponer de esos barriles y mantuviera su mecanismo de limitación de precios durante el tiempo necesario para afrontar la crisis.
Repsol eleva sus utilidades y apuesta por Venezuela
Solo durante el tercer trimestre, Repsol obtuvo 2,800 millones de euros de beneficio neto, frente a los 574 millones registrados en los mismos tres meses de 2025.
Su beneficio neto ajustado, utilizado para evaluar de manera más específica la rentabilidad del negocio, ascendió a 5,420 millones de euros entre enero y septiembre, un aumento del 184 % respecto de los 1,900 millones del mismo período del año anterior.
La compañía, con sede en Madrid y operaciones en más de 20 países, también ha concentrado esfuerzos en reforzar su presencia en Venezuela. En ese mercado manifestó su disposición a aumentar la producción de crudo un 50 % en un plazo de 12 meses.
Críticas a unas ganancias consideradas “indecentes”
Los resultados provocaron cuestionamientos de organizaciones que consideran injustificable que las petroleras multipliquen sus beneficios mientras la crisis reduce la capacidad económica de las familias.
Tras conocerse las ganancias de Shell, el responsable de campaña de Greenpeace, Philip Evans, instó al Gobierno británico a gravar a las compañías por el daño que, a su juicio, ocasionan.
Evans sostuvo que, en un contexto de desastres climáticos casi constantes en el Reino Unido y otras regiones, esos beneficios trascienden la codicia y los calificó de “abiertamente malvados”.
En Francia, las organizaciones 350.org, Action Justice Climat Paris y Attac France calificaron de “indecentes” las ganancias de TotalEnergies. Reclamaron impuestos que permitan destinar parte de esos recursos a servicios públicos, transición ecológica y apoyo a los hogares.
Europa libera reservas para contener los precios
Al menos 12 países de la Unión Europea anunciaron el jueves la liberación de 42.6 millones de barriles de sus reservas estratégicas hasta finales de enero de 2027. De ese volumen, 20.5 millones corresponderán a diésel.
El compromiso fue suscrito por Alemania, Francia, Grecia, Dinamarca, Bélgica, Lituania, Luxemburgo, Portugal, Letonia, Suecia, Países Bajos e Italia.
El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, explicó, después de una reunión de ministros del sector en Luxemburgo, que el objetivo es estabilizar en lo posible el mercado del diésel ante la llegada del invierno.
En varios países comunitarios, el litro de ese combustible supera los 2.30 euros, equivalentes a unos 2.57 dólares.
La decisión europea forma parte de un esfuerzo más amplio. A principios de octubre, los países del G7, bajo presión del presidente estadounidense Donald Trump, acordaron extraer de sus reservas hasta 100 millones de barriles de diésel y petróleo crudo durante los cuatro meses siguientes, con la intención de aliviar los precios en las estaciones de servicio.
Los 12 países europeos participantes no pertenecen todos al G7, pero sí a la Agencia Internacional de la Energía, que también había solicitado recurrir a las reservas antes del invierno.
La Unión Europea aseguró que toma en serio el impacto de la crisis sobre los presupuestos familiares, aunque no expresó alarma por la disponibilidad de suministro.
El petróleo cede ante señales de contactos diplomáticos
En la jornada del jueves citada en el reporte, los precios internacionales del petróleo terminaron con descensos moderados ante informaciones sobre una posible reanudación de conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
El Brent del mar del Norte para entrega en diciembre retrocedió un 0.38 %, hasta 114.88 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate estadounidense, con vencimiento en el mismo mes, cayó un 0.76 %, hasta 102 dólares.
Los analistas de Briefing.com relacionaron el movimiento con una información del Wall Street Journal según la cual el vicepresidente estadounidense, JD Vance, habría contactado al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezai, para explorar la reanudación de negociaciones.
De acuerdo con ese reporte, Vance evaluaba si existían suficientes coincidencias entre Washington y Teherán para persuadir a Trump de no ordenar un ataque breve e intenso contra Irán en las semanas siguientes.
El planteamiento no constituía un acuerdo de paz, sino un posible marco de negociación. El periódico indicó que la comunicación había sido enviada a petición del presidente estadounidense.
Kathleen Brooks, analista de XTB, consideró que esos contactos introducían dudas sobre la posibilidad de nuevos ataques después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. El miércoles anterior, el temor a una nueva ofensiva había impulsado los precios del crudo.
Persisten los riesgos en Ormuz
Pese al descenso de esa jornada, el petróleo continúa en niveles elevados y las amenazas sobre las rutas marítimas mantienen la incertidumbre.
Fuerzas iraníes afirmaron el jueves que cuatro petroleros se incendiaron después de chocar con minas en el estrecho de Ormuz. Washington, por su parte, sostiene que ese paso se encuentra desminado en su mayor parte.
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó que un buque tanque fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido en ese corredor estratégico. No fue posible establecer si se trataba de una de las cuatro embarcaciones mencionadas por Irán.
El impacto del encarecimiento energético también alcanza a economías como Argentina. El aumento de los combustibles eleva los costos logísticos y puede reducir los márgenes del sector agropecuario, además de trasladarse a los precios de los alimentos y agravar las presiones inflacionarias.
Fuentes: Artículo de Pierre-Marc René publicado en 24 Horas, Wall Street Journal, UKMTO y analistas de Briefing.com y XTB.
