
PISA 2025: República Dominicana sigue estancada en matemáticas y lectura
Por Fernando Quiroz
La prueba confirma que no hubo avances significativos: nueve de cada diez estudiantes no alcanzan el nivel básico en matemáticas y casi ocho de cada diez quedan por debajo del mínimo en lectura
República Dominicana no registró una mejoría significativa en matemáticas, lectura ni ciencias en PISA 2025. Tres años después de la evaluación anterior, los resultados se mantienen estadísticamente iguales y la mayoría de los estudiantes dominicanos de 15 años continúa sin alcanzar las competencias básicas.
El país obtuvo 339 puntos en matemáticas, 346 en lectura y 361 en ciencias. En las tres áreas quedó muy por debajo de los promedios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La mayor dificultad sigue estando en matemáticas. El 90.6 % de los estudiantes dominicanos quedó por debajo del Nivel 2, considerado por PISA como la competencia básica. En lectura, la proporción fue de aproximadamente 77 % y en ciencias rondó el 74 %.
Hay otro resultado que retrata la magnitud del problema: el 69.3 % presentó bajo desempeño simultáneamente en matemáticas, lectura y ciencias. En el promedio de los países de la OCDE, esa proporción fue de 19.7 %.
No se trata, por tanto, de una debilidad aislada en una asignatura. Siete de cada diez jóvenes evaluados no demostraron al mismo tiempo las competencias fundamentales para comprender textos, representar matemáticamente situaciones sencillas y utilizar conocimientos científicos básicos.
Qué es PISA
PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, organizado por la OCDE. Mide los conocimientos, las habilidades y las actitudes de alumnos de 15 años y permite comparar el desempeño de los sistemas educativos.
La prueba no se limita a comprobar cuánto recuerdan los estudiantes de los contenidos impartidos en la escuela. Examina su capacidad para aplicar lo aprendido a situaciones nuevas, interpretar información, resolver problemas, pensar críticamente y comunicarse de manera efectiva.
PISA 2025 fue la edición más amplia realizada hasta ahora. Participaron 760,000 estudiantes de 91 países y economías, en representación de alrededor de 33 millones de jóvenes de 15 años.
En esta ocasión, ciencias fue el área principal, mientras matemáticas y lectura se evaluaron como dominios secundarios. La prueba también incluyó una evaluación sobre el aprendizaje en el mundo digital y la resolución de problemas mediante herramientas computacionales.
En República Dominicana participaron 7,080 estudiantes de 257 centros educativos. La muestra representa aproximadamente a 127,900 jóvenes de 15 años, equivalentes a cerca del 68 % de la población del país en esa edad.
De acuerdo con la OCDE, los datos dominicanos cumplieron los estándares de calidad establecidos por PISA.
Matemáticas: el mayor rezago
República Dominicana obtuvo 339 puntos en matemáticas, frente a un promedio de 463 entre los países de la OCDE. La diferencia fue de 124 puntos.
Solo 9 % de los estudiantes dominicanos alcanzó el Nivel 2 o uno superior. En el promedio de la OCDE lo consiguió el 65 %.
Alcanzar el Nivel 2 no significa dominar contenidos avanzados. En ese nivel, según explica PISA, el estudiante puede reconocer cómo representar matemáticamente una situación sencilla sin depender de instrucciones directas. Entre los ejemplos mencionados por la OCDE figuran comparar la distancia total de dos rutas o convertir precios de una moneda a otra.
Quedar por debajo de ese umbral significa que el alumno no demostró de manera consistente las competencias necesarias para resolver autónomamente ese tipo de problemas.
Prácticamente ningún estudiante dominicano alcanzó los niveles 5 o 6, correspondientes a quienes pueden modelar situaciones complejas y seleccionar, comparar y evaluar diferentes estrategias de solución.
En 2015, primera participación dominicana en PISA, el país obtuvo 328 puntos en matemáticas. Bajó a 325 en 2018 y subió a 339 en 2022. En 2025 volvió a registrar 339.
No hubo mejoría frente a la evaluación anterior.
Leen, pero no siempre comprenden
En lectura, República Dominicana obtuvo 346 puntos, frente al promedio de 461 de la OCDE. La distancia fue de 115 puntos.
Solo 23 % de los estudiantes dominicanos alcanzó el Nivel 2 o uno superior. Esto significa que aproximadamente 77 % quedó por debajo de la competencia básica.
Un estudiante que llega a ese nivel puede identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información a partir de criterios explícitos y reflexionar sobre el propósito o la forma de lo leído cuando recibe alguna orientación.
PISA no establece que todos los alumnos ubicados por debajo de ese nivel sean incapaces de leer. Lo que determina es que no demostraron consistentemente las competencias mínimas de comprensión requeridas por la evaluación.
Prácticamente ningún estudiante dominicano alcanzó el Nivel 5 o uno superior. En esos niveles se requiere comprender textos extensos, trabajar con conceptos abstractos o contraintuitivos y distinguir entre hechos y opiniones mediante señales implícitas relacionadas con el contenido o la fuente.
República Dominicana había obtenido 358 puntos en lectura en 2015. En 2018 descendió a 342 y en 2022 alcanzó 351. El resultado de 2025 fue de 346 puntos.
La OCDE registra una diferencia de seis puntos entre 2022 y 2025, calculada a partir de las puntuaciones sin redondear. Sin embargo, aclara que la variación no es estadísticamente significativa. No corresponde afirmar que hubo una nueva caída comprobada, pero tampoco puede hablarse de mejoría.
Al comparar 2015 con 2025, la proporción de estudiantes con bajo desempeño en lectura aumentó cinco puntos porcentuales.
Ciencias mejora en una década, pero se detiene
En ciencias, República Dominicana obtuvo 361 puntos, frente a 482 en el promedio de la OCDE. Solo 26 % de los estudiantes alcanzó el Nivel 2 o uno superior; alrededor de 74 % quedó por debajo.
En el nivel básico, un estudiante puede reconocer una explicación correcta para fenómenos científicos familiares y utilizar datos sencillos para determinar si una conclusión es válida.
Ciencias presenta el único avance significativo cuando se observa toda la década. El país pasó de 332 puntos en 2015 a 336 en 2018, 360 en 2022 y 361 en 2025.
La OCDE incluyó a República Dominicana entre los sistemas que mejoraron su desempeño en ciencias entre 2015 y 2025. También encontró una reducción de doce puntos porcentuales en la proporción de estudiantes por debajo del Nivel 2 durante ese período.
La lectura cambia cuando se comparan únicamente las dos últimas evaluaciones. La diferencia entre los 360 puntos de 2022 y los 361 de 2025 no fue estadísticamente significativa. El país mejoró en ciencias durante la década, pero no avanzó frente a PISA 2022.
Más pantallas para divertirse que para aprender
El estancamiento ocurre en un ambiente escolar marcado por la distracción digital.
Los estudiantes dominicanos reportaron que utilizan dispositivos en la escuela durante un promedio de 1.3 horas diarias para actividades de aprendizaje. En cambio, dedican 1.8 horas al día a actividades recreativas con esas herramientas.
Un 32 % declaró que sus compañeros se distraían frecuentemente con dispositivos digitales durante la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias. El promedio de la OCDE fue de 28 %.
Los estudiantes dominicanos que reportaron esa distracción obtuvieron, en promedio, 27 puntos menos en ciencias que quienes dijeron no estar expuestos a ella, después de tomar en cuenta las diferencias socioeconómicas de alumnos y escuelas.
El dato muestra una asociación, no una relación automática de causa y efecto. PISA no establece que las pantallas ocasionaran por sí solas el menor rendimiento. Sí encontró una relación entre la distracción digital y resultados considerablemente más bajos.
El informe distingue, además, entre el uso de la tecnología para aprender y su utilización excesiva o recreativa. El uso moderado con fines educativos aparece asociado con un mejor desempeño. Los resultados tienden a ser inferiores cuando el tiempo frente a los dispositivos se vuelve excesivo o se concentra en el entretenimiento dentro de la escuela.
La proporción de estudiantes dominicanos matriculados en centros donde no se permite el uso de celulares aumentó de 55 % en 2022 a 77 % en 2025. En esas escuelas, los alumnos tuvieron alrededor de 37 % menos probabilidades de reportar distracción digital.
La prohibición del teléfono no resuelve por sí sola el problema. También hace falta ordenar el uso de computadoras y tabletas, preservar la atención durante las clases y asegurar que la tecnología responda a propósitos pedagógicos.
Inteligencia artificial en las aulas
La inteligencia artificial ya forma parte de la actividad académica de los adolescentes dominicanos. La mitad de los estudiantes del país declaró utilizar chatbots de IA para aprender por lo menos una vez a la semana. El promedio de la OCDE fue de 46 %.
En el conjunto de países participantes, PISA encontró que los estudiantes que dijeron no utilizar inteligencia artificial para redactar sus trabajos obtuvieron mejores resultados que quienes afirmaron emplearla con ese propósito.
Entre los usuarios frecuentes, sin embargo, quienes utilizaron la IA para aprender y recibieron orientación para evaluar la calidad de la información generada tendieron a superar a aquellos que no contaban con esa preparación.
La diferencia vuelve a estar en la forma de uso. La inteligencia artificial puede ayudar a investigar, contrastar información o comprender un concepto, pero también puede sustituir el esfuerzo intelectual cuando se emplea para producir respuestas que el estudiante no comprende.
“La tecnología y la inteligencia artificial pueden fortalecer el aprendizaje y ayudar a preparar a los jóvenes para el futuro, pero solo cuando se utilizan con un propósito definido y no como sustitutos de la atención, el esfuerzo y la comprensión”, advirtió Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, al presentar los resultados.
La mitad faltó a la escuela
El tiempo efectivo de aprendizaje constituye otro desafío. Alrededor del 50 % de los estudiantes dominicanos informó que había faltado por lo menos un día a la escuela durante las dos semanas anteriores a PISA. El promedio de la OCDE fue de 22 %.
Además, 45 % dijo haber perdido al menos una clase y 49 % reconoció que había llegado tarde.
El porcentaje de quienes faltaron por lo menos un día disminuyó ligeramente frente al 55 % registrado en 2022, pero continúa siendo más del doble del promedio de la OCDE.
El acompañamiento familiar también bajó. En 2022, el 65 % de los estudiantes decía que sus padres o tutores les preguntaban semanalmente qué habían hecho en la escuela. En 2025, la proporción cayó a 49 %.
Los alumnos que conversaban semanalmente con sus padres sobre los problemas enfrentados en la escuela pasaron de 56 % a 37 % durante el mismo período.
Ninguno de estos indicadores explica por sí solo el desempeño nacional. PISA no permite atribuir los resultados a una causa única. Ofrecen, sin embargo, una mirada al contexto en el que los estudiantes intentan aprender.
La OCDE recomienda que los sistemas educativos establezcan expectativas altas y constantes en lectura, matemáticas y ciencias. También plantea privilegiar la profundidad sobre la amplitud: enseñar menos contenidos, pero conseguir que los estudiantes los comprendan y dominen, en lugar de recorrer superficialmente programas demasiado extensos.
Cormann señaló que los sistemas con mejores resultados concentran sus esfuerzos en menos áreas, invierten en los docentes, involucran a las familias y ofrecen apoyo específico a los alumnos y centros que más lo necesitan.
Tres años después, no hay una mejoría significativa. El desafío continúa dentro de las aulas.
Fuente y crédito: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). PISA 2025 Results, Volume I: Future-Ready Students; nota nacional de PISA 2025 para República Dominicana y comunicado oficial publicado el 8 de septiembre de 2026.
