La Propuesta Digital
viernes, 14 de agosto de 2026
Políticos jurando lealtad hasta que la muerte los separe

Políticos jurando lealtad hasta que la muerte los separe

Por Charlie Núñez Los juramentos al asumir un cargo se remontan a los tiempos de la antigua Roma; en ellos

·10 de mayo de 2026·1

¿Te gustó esta noticia? Compártela:

Compartir:
WhatsAppFacebookXLinkedIn
AdSense — horizontal

Por Charlie Núñez

Los juramentos al asumir un cargo se remontan a los tiempos de la antigua Roma; en ellos se juraba lealtad a los cónsules, emperadores y a la República, con serias consecuencias frente al incumplimiento.

En la antigua Grecia y otras culturas, se utilizaba el juramento en profesiones (juramento hipocrático) y así ese juramento fue manifestándose en distintas épocas y culturas, siempre sobre la base de la lealtad a una función o algún cargo.

Al día de hoy, vemos a los funcionarios públicos electos por el voto popular, encabezados por el presidente de la República, funcionarios nombrados por decreto y a los que asumen cargos en muchas instituciones de índole privada, tomar juramento levantando su mano derecha o colocando esta sobre la Biblia o la Constitución del país.

El juramento va a variar de acuerdo al cargo y a quién debe ser leal: al país, a la constitución, a la institución; pero siempre jurando lealtad y respeto y ante Dios.

“Jura usted ante Dios, la patria y por su honor, cumplir y hacer cumplir…; la respuesta es ‘sí, juramos’”.

Pero quiero referirme al juramento de los miembros de los partidos en la República Dominicana, que juran ante Dios, la Patria y por su honor, traicionan en uno, van y se juramentan en otro y al poco tiempo en otro; a veces retornan a su antiguo partido y vuelve un “jefe” a tomarles el juramento.

No sabemos si es que toman el nombre de Dios o en vano, violando el segundo mandamiento de la ley de Dios, si la patria le importa un carajo y su honor vale una cucaracha en gallinero.

Al dominicano deberían ponerle un tope a la movilidad de un partido a otro, cuando la agote lo pasamos a un retiro obligatorio.

Cuando violan sin justificación la lealtad que juraron, que tengan sanciones mínimas de un periodo gubernamental sin poder ingresar a otro partido ni nombramiento en un gobierno.

Y a los jefes de los partidos, que no se pongan de mojiganga juramentando gentes con un letrero de traidor en la frente.

Si Dios, la Patria, el honor, el respeto y la vergüenza son un relajo, pues que sigamos juramentando.

AdSense — horizontal