Preocupaciones de seguridad por Irán llevaron a Trump a regresar desde Turquía en el Air Force One tradicional, según CNN

Ankara, 9 julio.– La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de abandonar Turquía a bordo del Air Force One tradicional, mientras el nuevo avión presidencial donado por Qatar era enviado previamente a una base militar en Inglaterra, estuvo motivada, al menos en parte, por preocupaciones de seguridad derivadas de la creciente tensión con Irán, informaron cuatro funcionarios estadounidenses citados por CNN.
De acuerdo con la cadena estadounidense, dos de esos funcionarios indicaron que el equipo encargado de la seguridad presidencial consideró más conveniente que Trump viajara en la aeronave más antigua, diseñada desde su construcción para garantizar la protección del comandante en jefe, en lugar del Boeing 747 recientemente reacondicionado tras ser entregado como obsequio por el Gobierno de Qatar.
Las fuentes aclararon que no existía una amenaza nueva y específica contra la vida del mandatario. Sin embargo, señalaron que Trump había mencionado durante la cumbre de la OTAN la posibilidad de convertirse en objetivo de un atentado por parte de Irán, después de los recientes ataques lanzados por Estados Unidos contra ese país.
“Soy el número uno en la lista para matar”, afirmó el presidente durante sus declaraciones.
El diario The New York Times informó previamente sobre las preocupaciones de seguridad, mientras que CNN indicó que solicitó comentarios a la Casa Blanca, sin que hasta el momento se hubiera producido una respuesta oficial.
Según CNN, no está claro por qué el Air Force One tradicional fue considerado una alternativa más segura que el nuevo avión. Dos personas familiarizadas con el tema señalaron que la aeronave donada por Qatar no dispone de todas las capacidades necesarias para garantizar la seguridad presidencial en escenarios internacionales de alto riesgo, aunque una tercera fuente aseguró que sí incorpora muchas de las mismas tecnologías de protección.
"Las evaluaciones de amenazas cambian constantemente", comentó una de las fuentes consultadas por la cadena.
Antes de que Trump concluyera su participación en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, las autoridades estadounidenses ordenaron que el avión obsequiado por Qatar despegara primero con destino a la base aérea de Mildenhall, en Inglaterra. Posteriormente, el mandatario publicó en sus redes sociales que la decisión obedecía únicamente al interés de permitir que el personal militar estadounidense destacado en esa instalación pudiera conocer la aeronave.
"Todo el mundo está muy entusiasmado y pensamos que ellos deberían ser los primeros", escribió el presidente.
Más tarde, Trump abordó el nuevo avión en una base militar estadounidense ubicada en territorio británico, aunque ofreció explicaciones contradictorias sobre las razones del cambio de aeronave.
"No había una preocupación de seguridad; simplemente lo enviamos un poco antes por la misma ruta para que pudieran verlo", afirmó inicialmente.
No obstante, al ser consultado sobre la orden impartida a los periodistas que viajaban con él para mantener cerradas las persianas de las ventanillas durante el despegue desde Ankara, reconoció que la tensión con Irán pudo haber influido en las medidas de precaución adoptadas.
"El Air Force One podría ser un avión peligroso por culpa de los canallas con los que tenemos que lidiar", declaró Trump. "Son personas enfermas, así que podría imaginar algo así", añadió, aunque dijo desconocer quién ordenó mantener cerradas las ventanillas del área destinada a la prensa.
El nuevo Boeing 747, valorado en aproximadamente 400 millones de dólares y donado por Qatar, ha estado rodeado desde su incorporación por cuestionamientos legales, éticos y relacionados con la seguridad nacional. A pesar de ello, la Fuerza Aérea estadounidense sostiene que la aeronave "es segura, está protegida y cuenta con las tecnologías más avanzadas necesarias para cumplir las misiones presidenciales".
Un funcionario citado por CNN explicó que, aunque evitó referirse a los sistemas clasificados instalados en el Air Force One, tanto los mandos militares como el Servicio Secreto consideraban que el avión qatarí había sido incorporado al servicio presidencial de manera acelerada.
En contraste, recordó que los dos nuevos aviones Boeing destinados a reemplazar definitivamente al Air Force One —adquiridos mediante un contrato renegociado por Trump durante su primer mandato— acumulan importantes retrasos y no estarán listos antes de 2028.
La demora responde a la compleja instalación de sistemas de comunicación altamente clasificados, contramedidas defensivas, exigentes requisitos de diseño militar y el entrenamiento especializado que requieren sus tripulaciones.
Otra fuente señaló que el avión donado por Qatar siempre fue concebido como una solución temporal hasta que los nuevos Boeing estuvieran completamente equipados y certificados para el servicio presidencial.
En comparación, el proceso de adaptación del aparato qatarí tomó apenas un año y medio, un plazo que en su momento despertó reservas entre algunos responsables de la seguridad nacional.
La misma fuente reveló que, mucho antes del viaje a Turquía, altos funcionarios de la Casa Blanca ya habían discutido la posibilidad de utilizar el Air Force One tradicional para desplazamientos internacionales considerados de mayor riesgo, reservando el avión donado por Qatar para otras misiones.
Aunque insistió en que el nuevo avión "es perfectamente seguro" para transportar al presidente, sostuvo que los desplazamientos hacia zonas de elevada tensión geopolítica requieren medidas adicionales de protección.
El Air Force One tradicional utilizado por Trump para salir de Turquía es un Boeing 747-200 ampliamente modificado, equipado con avanzados sistemas de defensa y comunicación, además de capacidades especializadas como el reabastecimiento de combustible en pleno vuelo, una característica que incrementa su autonomía y flexibilidad durante operaciones de alta seguridad.
