
Puente ve «inexplicable» la orden de reanudar la marcha del AVE que chocó en Toledo y dejó 64 muertos
Urda, Toledo, España, 28 de octubre de 2026.— El ministro español de Transportes, Óscar Puente, calificó de «inexplicable» la decisión del centro de control de autorizar que un AVE reanudara la marcha mientras un tren de Iryo permanecía detenido en la vía, antes de la colisión que dejó al menos 64 muertos en las proximidades de la estación de Urda.
El balance provisional, comunicado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, sitúa el accidente entre las mayores tragedias ferroviarias recientes de España. Europa Press informó, en una actualización de las 15:00, de 80 heridos, alrededor de cincuenta de ellos de gravedad.
En sus primeras explicaciones públicas, Puente expresó su consternación y sostuvo que una colisión por alcance en la red española de alta velocidad resulta «verdaderamente inverosímil». El ministro cuestionó que se permitiera continuar al AVE cuando el otro convoy todavía ocupaba la vía, según las declaraciones recogidas por EFE y laSexta.
El siniestro ocurrió alrededor de las 08:54, cuando el AVE 2080 de Renfe, que cubría el trayecto Madrid-Sevilla, alcanzó por detrás al servicio 6076 de Iryo, que circulaba por delante. El impacto provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones del Iryo, según la información difundida por Europa Press.
De acuerdo con el reporte de EFE, el choque se produjo en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, cerca de la estación de Urda.
Investigación sobre la orden del centro de control
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) interrogan al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea en el momento del accidente, según fuentes próximas a la investigación citadas por EFE.
La agencia indicó que los especialistas de la Guardia Civil colaboran con los investigadores técnicos para esclarecer la secuencia de decisiones que precedió a la colisión. El reporte no precisa en qué condición declara el trabajador ni comunica que haya sido detenido.
Las explicaciones del ministro sitúan la autorización para reanudar la circulación como uno de los puntos centrales de las pesquisas. Sin embargo, sus declaraciones no constituyen una conclusión definitiva sobre las causas ni sobre las responsabilidades individuales.
Preguntado por una eventual dimisión, Puente respondió que su prioridad era esclarecer lo sucedido y que en ese momento no estaba pensando en su situación personal, según laSexta. lasexta.com
Refuerzan el rescate y la identificación de las víctimas
Mientras avanzaban las investigaciones, el Ministerio de Defensa elevó a 200 los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias desplegados en la zona. Su misión incluye localizar y rescatar a personas atrapadas, abrir accesos y retirar elementos ferroviarios de gran peso para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.
El dispositivo cuenta con equipos de búsqueda técnica, perros de rescate, zapadores y drones para inspeccionar áreas de difícil acceso. También dispone de tres grúas de gran capacidad, maquinaria de apoyo y recursos logísticos para mantener las operaciones.
A ellos se suman equipos sanitarios, personal de atención psicológica y especialistas en gestión e identificación de víctimas mortales. Más de 300 guardias civiles participan asimismo en labores de rescate, traslado de heridos, movilidad e identificación, según Europa Press.
Urda habilita espacios para pasajeros y familiares
La localidad de Urda se convirtió en uno de los principales puntos de asistencia a los afectados. Castilla-La Mancha Media informó de la habilitación de dos pabellones del polideportivo: uno destinado a los heridos leves y otro a los familiares, con atención de profesionales de Cruz Roja.
En las inmediaciones del accidente se instaló un hospital de campaña y un puesto de mando avanzado para coordinar la respuesta. Algunos pasajeros consiguieron abandonar los vagones por sus propios medios y recibieron asistencia de las ambulancias desplazadas al lugar.
Vecinos de Urda y de poblaciones cercanas también colaboraron con sus vehículos para trasladar a los viajeros hacia los centros de atención. En Los Yébenes, establecimientos y residentes organizaron una recogida de agua y alimentos para quienes permanecían en las inmediaciones de los trenes siniestrados.
El accidente ocurre nueve meses después de la tragedia de Adamuz, Córdoba, que dejó 46 muertos el pasado 18 de enero. Según EFE, ambos son los únicos accidentes mortales registrados en la red de alta velocidad española desde su entrada en funcionamiento en 1992; en los dos estuvieron implicados trenes de Renfe e Iryo.
