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sábado, 22 de agosto de 2026
Rafael Devers regresa a Fenway con jonrón, pero prefiere dejar atrás su turbulenta salida de Boston

Rafael Devers regresa a Fenway con jonrón, pero prefiere dejar atrás su turbulenta salida de Boston

·22 de agosto de 2026·7

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BOSTON, 22 agosto.– El dominicano Rafael Devers regresó el viernes al Fenway Park por primera vez como jugador visitante, 14 meses después del sorpresivo cambio que puso fin a más de ocho temporadas con los Medias Rojas de Boston, pero dejó claro que no tiene interés en reabrir las controversias que rodearon su salida de la organización.

Bajo una ligera lluvia y un cielo cubierto, Devers salió del dugout de los visitantes vestido con el uniforme de los Gigantes de San Francisco. Antes del partido dedicó varios minutos a firmar autógrafos a aficionados, algunos con camisetas de su actual equipo y otros todavía vistiendo el uniforme de Boston con el que se convirtió en una de las principales figuras de los Medias Rojas.

El regreso despertó recuerdos para el antesalista dominicano, aunque su mensaje antes del encuentro fue que esa etapa pertenece al pasado. Devers explicó que entiende las decisiones como parte del negocio del béisbol y considera que, después de los errores y desacuerdos, corresponde madurar y continuar adelante.

La jornada tuvo además un ingrediente especial: Devers conectó un cuadrangular contra su antiguo equipo, aunque los Gigantes terminaron perdiendo 6-4 ante los Medias Rojas. Fue su primera aparición en Fenway desde la ruptura que provocó su traspaso a San Francisco.

Su relación con Boston había comenzado a deteriorarse durante los entrenamientos de primavera de 2025, cuando los Medias Rojas contrataron al tercera base ganador del Guante de Oro Alex Bregman y comunicaron a Devers que sería trasladado a la función de bateador designado. Inicialmente mostró resistencia al cambio, aunque posteriormente aceptó desempeñar ese papel.

La situación se complicó cuando el inicialista Triston Casas sufrió una lesión de rodilla que puso fin a su temporada. La organización preguntó entonces a Devers sobre la posibilidad de regresar a la defensa, pero el dominicano se negó y manifestó públicamente que correspondía a la gerencia buscar otro jugador para cubrir la posición.

Las diferencias terminaron desembocando en una de las operaciones más sorprendentes de aquella temporada. Boston traspasó a Devers a los Gigantes cuando habían transcurrido menos de dos años desde que el dominicano firmara un contrato de 10 temporadas y 313.5 millones de dólares con los Medias Rojas.

Devers, tres veces seleccionado al Juego de Estrellas, había sido una de las figuras más identificadas con Boston y formó parte del equipo de los Medias Rojas que conquistó la Serie Mundial de 2018.

A cambio del dominicano, Boston recibió al lanzador derecho Jordan Hicks, al zurdo Kyle Harrison, al prospecto de los jardines James Tibbs III y al derecho de ligas menores José Bello.

El presidente de los Medias Rojas, Sam Kennedy, explicó entonces que la organización consideró necesaria la operación después de que las partes comprobaran que tenían visiones diferentes sobre el futuro de Devers y no consiguieran alcanzar un punto de coincidencia. Esa falta de entendimiento terminó llevando a Boston a realizar el traspaso.

Desde entonces, los cambios no se limitaron a la partida del dominicano. Bregman posteriormente abandonó Boston mediante la agencia libre y el dirigente Alex Cora fue despedido en abril de este año después de que los Medias Rojas comenzaran la temporada con registro de 10-17.

Boston, sin embargo, logró cambiar radicalmente su situación. Los Medias Rojas llegaron al regreso de Devers después de una racha de 15 victorias consecutivas y con marca de 22-11 desde el Juego de Estrellas, el mejor registro de las Grandes Ligas durante ese período, recuperando una sólida posición en la lucha por avanzar a la postemporada.

La situación de San Francisco ha sido muy diferente. Los Gigantes llegaron a Boston con registro de 52-75, en medio de una temporada complicada. Devers encabezaba al equipo con 25 cuadrangulares y 31 carreras impulsadas, aunque también acumulaba 141 ponches, la cifra más alta del conjunto.

Una de las ironías de su nueva etapa es que Devers ha estado jugando con frecuencia en la primera base, precisamente después de que su negativa a ocupar una posición defensiva durante la crisis provocada por la lesión de Casas contribuyera al deterioro de sus relaciones con Boston.

Su paso por San Francisco tampoco ha estado completamente libre de controversias. En junio tuvo un incidente con el dirigente de los Gigantes, Tony Vitello, después de que inicialmente ignorara la entrada de un corredor emergente y posteriormente se dirigiera molesto hacia el dugout.

Pese a ese episodio, Devers sostiene que se siente cómodo con su nueva organización. El dominicano evitó establecer comparaciones entre Boston y San Francisco y destacó el respaldo y la confianza que ha recibido de los Gigantes, expresando su deseo de continuar produciendo para su actual equipo.

Devers tampoco manifestó arrepentimiento por la manera en que terminó su etapa con los Medias Rojas. Aseguró que el año transcurrido desde su salida le ha permitido madurar y comprender mejor que durante una carrera profesional pueden producirse situaciones difíciles de las cuales un atleta debe aprender antes de seguir adelante.

Así, su esperado regreso a Fenway estuvo marcado por la nostalgia, el encuentro con aficionados que todavía recuerdan sus años en Boston y un cuadrangular frente a su antiguo equipo, pero también por la decisión del dominicano de considerar cerrado uno de los capítulos más turbulentos de su carrera.

Fuente: The Associated Press (AP), reporte de Kyle Hightower.

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