
Reporte ONU muestra que el mundo pierde terreno ante el cambio climático y culpa un poco a EEUU
WASHINGTON, 21 OCT. — Al perder más terreno en la lucha contra el cambio climático, la humanidad se encamina hacia un mundo más caliente de lo que los expertos proyectaron el año pasado —y Estados Unidos es un motivo importante, según un nuevo informe de las Naciones Unidas.
Incluso si todos los países hacen lo que prometen para reducir las emisiones que atrapan el calor, la Tierra probablemente se calentará otros 1,2 grados Celsius (2,2 grados Fahrenheit) por encima de las temperaturas actuales, de acuerdo con la actualización de los cálculos climáticos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente publicada el miércoles. Eso es alrededor de (0,1 grados Celsius) (dos décimas de grado Fahrenheit) más que las proyecciones del año pasado del mismo equipo científico.
"El resultado es peor de lo esperado el año pasado, como consecuencia de la retirada formal de Estados Unidos del Acuerdo de París y de estimaciones revisadas de las emisiones históricas", señaló el reporte. El documento también responsabiliza a Estados Unidos por el aumento de emisiones del año pasado, al indicar que las otras 20 principales economías redujeron su contaminación por dióxido de carbono o, al menos, desaceleraron el crecimiento de cuánto dióxido de carbono se expulsó por la quema de carbón, petróleo y gas.
"En términos de magnitud, el aumento en Estados Unidos (equivalente a 133 megatoneladas de CO2) superó con creces el de todos los demás países y estuvo impulsado por una mayor demanda de electricidad y un repunte de la generación eléctrica a base de carbón", indicó el informe. Los 124 países que incrementaron sus emisiones —sin contar los 63 que las redujeron, como la mayoría de las naciones europeas— añadieron 189 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2025, y el 70% de ese aumento provino de Estados Unidos, según el informe.
Estados Unidos va "a toda máquina tratando de bloquear las energías renovables mientras promueve y subsidia activamente el carbón sucio —y su diplomacia intenta que otros países también den marcha atrás en la acción. Está mirando el fuego, negando que haya un fuego, y luego echándole más gasolina", afirmó el científico climático australiano Bill Hare, director ejecutivo de Climate Analytics, que mide los planes de los países para combatir el cambio climático. No participó en el reporte de la ONU, pero, al igual que varios otros científicos externos, refrendó su base científica.
Superando con creces el objetivo climático de París
Los nuevos cálculos señalan que, si los países cumplen todo lo que prometen en los planes de lucha climática que presentaron ante las Naciones Unidas, para 2100 el planeta estará 2,6 ºC (4,7 ºF) más caliente que en tiempos preindustriales. Si el mundo continúa por su trayectoria actual —sin promesas nacionales— estará 2,8 ºC (5 ºF) más cálido que en la segunda mitad del siglo XIX, lo mismo que la proyección del año pasado.
Ambas temperaturas superan ampliamente el objetivo de menos de 2 ºC (3,6 ºF) y, preferiblemente, 1,5 ºC (2,7 ºF) adoptado por el pacto climático de París de 2015. El mundo está ahora en alrededor de 1,4 ºC (2,5 ºF) por encima de los niveles preindustriales y, a principios de este año —y de nuevo en este informe— funcionarios de las Naciones Unidas admitieron que no hay manera de limitar el calentamiento al objetivo de 1,5 grados que habían asumido. En cambio, los funcionarios están depositando sus esperanzas en limitar el calentamiento a alrededor de 1,8 ºC (3,2 ºF) y luego, de algún modo, extraer suficiente dióxido de carbono del aire para bajar las temperaturas de nuevo a 1,5 grados.
El mundo se está quedando "peligrosamente lejos" incluso de esos objetivos, advirtió el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, "pero tenemos las herramientas para cambiar de rumbo y retroceder al borde del abismo".
Reducir drásticamente las emisiones globales de dióxido de carbono —en un 18% para 2030 y un 69% para 2040— "es la única manera de que podamos volver a una apariencia de una realidad que siga siendo en gran medida manejable sin impactos importantes y, por lo tanto, eso tiene todo el sentido", expresó la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.
"El mensaje del informe es claro", comentó la científica climática Adelle Thomas, vicepresidenta de una evaluación científica de las Naciones Unidas sobre impactos climáticos. Ella no participó en este estudio. "Sabemos lo que hay que hacer. Tenemos las herramientas para hacerlo. Y el retraso sólo vuelve el desafío más peligroso y más costoso para todos".
Una décima adicional de grado de peligro
La autora principal del informe, Anne Olhoff, directora del Centro Climático de Copenhague del PNUMA, dijo que el cambio de política de Estados Unidos probablemente añadirá una décima de grado Celsius (casi dos décimas de grado Fahrenheit) a las temperaturas globales para finales de siglo.
"Este reporte muestra que el retroceso de Estados Unidos no es solo una vergüenza política. Tiene consecuencias reales para el planeta y para millones de personas en todo el mundo", afirmó Mohamed Adow, director de Power Shift Africa, una organización climática. "Una décima adicional de grado puede sonar insignificante, pero en términos climáticos es enorme. Significa olas de calor más peligrosas, inundaciones más destructivas, cosechas fallidas con mayor frecuencia y más vidas perdidas. Para las comunidades vulnerables en África, que ya viven en la primera línea de la crisis climática, cada fracción de grado importa. Estos no son números abstractos. Son vidas humanas".
Hare dijo que esa décima adicional empuja a otros 140 millones de personas "a condiciones peligrosamente calurosas" y aumenta las probabilidades del colapso de la selva amazónica o de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida. También le costaría al mundo y recortaría alrededor de 1,2 billones de dólares de la economía global, indicó el científico climático Michael Mann, de la Universidad de Pensilvania.
Y el efecto de Estados Unidos probablemente sea incluso mayor que lo que calculan las Naciones Unidas porque, si el mayor contaminador climático histórico del mundo no hace mucho para combatir el calentamiento global, otras naciones también relajan sus esfuerzos, dijo Johan Rockstrom, director del Instituto de Investigación sobre Impactos Climáticos de Potsdam, en Alemania.
"El resto del mundo está agotado cuando se trata de contabilizar el daño que Estados Unidos está haciendo deliberadamente a aliados, estructuras multilaterales, cooperación económica, ayuda ante desastres", sostuvo el científico climático australiano Malte Meinshausen. "El resto del mundo probablemente debería seguir enfocándose aún menos en Estados Unidos".
Fuente: AP
