
Reunión de Kushner y Netanyahu deja optimismo moderado, pero sin compromiso de Israel con plan para Gaza
Jerusalén, 18 de agosto de 2026.- Una prolongada reunión entre el negociador estadounidense Jared Kushner y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, concluyó sin un compromiso concreto de Israel con la nueva hoja de ruta respaldada por Estados Unidos para avanzar en el alto el fuego en la Franja de Gaza, aunque funcionarios involucrados en las conversaciones expresaron un optimismo moderado sobre la posibilidad de destrabar el proceso.
De acuerdo con un reporte de The Associated Press (AP), las conversaciones celebradas el lunes dejaron pendiente uno de los principales obstáculos: el retiro de las fuerzas israelíes de las zonas que mantienen bajo su control en Gaza, mientras Washington e Israel coincidieron en que el desarme y la desmilitarización del territorio deben producirse antes de comenzar su reconstrucción.
Hamás ya aceptó la propuesta estadounidense, pero ha condicionado su implementación a que Israel detenga sus ataques y comience a retirar sus fuerzas. Actualmente, las tropas israelíes controlan alrededor del 60% de la Franja de Gaza, una cuestión que el grupo palestino había pedido a los mediadores resolver antes del encuentro con Netanyahu.
La reunión se produjo días después de que el primer ministro israelí rechazara la hoja de ruta de 15 puntos respaldada por Estados Unidos, al insistir en que sus fuerzas no abandonarán las posiciones que mantienen en Gaza mientras Hamás no haya sido completamente desarmado.
Según AP, en las conversaciones con Netanyahu participaron también el ex primer ministro británico Tony Blair y Nickolay Mladenov, director de la Junta de Paz creada por Estados Unidos para supervisar el proceso relacionado con el alto el fuego. Fuentes conocedoras de las conversaciones confirmaron su participación bajo condición de anonimato debido al carácter privado del encuentro.
El resultado de las negociaciones tiene importantes consecuencias para los aproximadamente dos millones de palestinos que viven en Gaza, así como para los proyectos de reconstrucción y el futuro modelo de administración del devastado territorio.
Israel y la Junta de Paz crean dos grupos de trabajo
La oficina de Netanyahu calificó las conversaciones como profundas y constructivas e informó que Israel y la Junta de Paz acordaron establecer dos grupos de trabajo.
Uno estará dedicado al desarme y la desmilitarización de Gaza, mientras el segundo abordará cuestiones relacionadas con la salud pública en el enclave palestino.
Ambas partes coincidieron en que la desmilitarización deberá realizarse rápidamente y quedar completada antes de que comience la reconstrucción.
Un funcionario de la Junta de Paz, citado por AP bajo condición de anonimato, explicó que el proceso deberá abarcar todas las armas, tanto ligeras como pesadas, además de la infraestructura de túneles existente en Gaza.
Otro representante de la Junta describió la reunión como muy productiva y aseguró que permitió establecer una vía para continuar las negociaciones. Sin embargo, cuando se preguntó directamente si Israel se había comprometido con la propuesta estadounidense, un portavoz de Mladenov indicó que el asunto continuaba en proceso de negociación.
El objetivo respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump, según los funcionarios involucrados, es alcanzar una Gaza completamente desmilitarizada y sin capacidad para representar una amenaza contra Israel, al tiempo que los habitantes palestinos puedan avanzar hacia condiciones de prosperidad y seguridad.
Kushner se reunió previamente con el líder de Hamás
El encuentro con Netanyahu estuvo precedido por una inusual reunión de Kushner con el dirigente de Hamás Khalil al-Hayya, celebrada el domingo en El Cairo, Egipto, y que se prolongó durante más de dos horas.
En esas conversaciones participaron igualmente representantes de los países mediadores: Egipto, Qatar y Turquía.
Según funcionarios citados por AP, Al-Hayya reclamó que Israel detenga sus operaciones contra Gaza y retire sus tropas hasta la denominada “línea amarilla” antes de comenzar la aplicación de la hoja de ruta estadounidense.
Esa línea, sin embargo, nunca fue delimitada con absoluta precisión. Las fuerzas israelíes han avanzado más allá de ella y mantienen actualmente el control de aproximadamente el 60% del territorio.
Netanyahu había señalado en mayo que el siguiente objetivo podía ser ampliar ese dominio hasta alrededor del 70% de Gaza, aumentando la presión militar sobre Hamás.
Países de la región responsabilizan a Israel
La negativa israelí a aceptar inicialmente la hoja de ruta estadounidense provocó también críticas de varios países de Medio Oriente y otras naciones musulmanas.
Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, junto con Jordania, Pakistán e Indonesia, además de países que participan como mediadores en el conflicto, emitieron un comunicado conjunto en el que responsabilizaron a Israel de obstaculizar los esfuerzos dirigidos a alcanzar la paz en Gaza.
Los ministros de Relaciones Exteriores de esos países reclamaron a Estados Unidos y a la Junta de Paz adoptar medidas concretas para impedir que cualquiera de las partes pueda bloquear la ejecución de la iniciativa.
Entre esperanza y escepticismo dentro de Gaza
Las nuevas negociaciones han provocado reacciones encontradas entre la población palestina.
Algunos habitantes mantienen la esperanza de que la intervención estadounidense permita finalmente avanzar hacia una solución del conflicto iniciado después del ataque encabezado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023. Otros observan las conversaciones con profundo escepticismo después de años de guerra, desplazamientos y destrucción.
AP recogió el testimonio de Mohammad Abu al-Qombuz, residente en un campamento de desplazados de Ciudad de Gaza, quien manifestó su desconfianza frente a las sucesivas reuniones diplomáticas y reclamó una solución definitiva que pueda funcionar para todas las partes involucradas.
La propuesta establece que Hamás deberá entregar sus armas a un comité tecnocrático palestino que tendría la responsabilidad de administrar las operaciones cotidianas en Gaza. Ese organismo todavía no ha ingresado al territorio.
Hamás, sin embargo, ha vinculado la entrega de sus armas más pesadas al establecimiento de un Estado palestino.
La hoja de ruta estadounidense contempla avanzar hacia una vía creíble para alcanzar la autodeterminación palestina y eventualmente un Estado, planteamiento que choca con la posición del actual Gobierno israelí.
Reconstrucción e intervención internacional permanecen paralizadas
Mientras no exista un acuerdo definitivo sobre la hoja de ruta, otros componentes fundamentales del alto el fuego permanecen detenidos.
Entre ellos se encuentra la reconstrucción de Gaza, devastada por la guerra, y el despliegue de fuerzas internacionales que deberían separar a las tropas israelíes de las zonas que eventualmente quedarían bajo la administración del comité palestino.
El plan estadounidense busca combinar el desarme progresivo de Hamás con el cese de las operaciones israelíes y una retirada gradual de las fuerzas de Israel. Netanyahu, sin embargo, mantiene la posición de que no habrá retirada mientras el grupo palestino conserve capacidad militar.
El escenario político interno de Israel constituye otro elemento de incertidumbre.
Netanyahu enfrentará unas difíciles elecciones el próximo 27 de octubre, en momentos en que intenta conservar el poder al frente de una coalición que incluye ministros partidarios de mantener una posición especialmente dura respecto a Gaza.
Esa situación genera dudas sobre si el primer ministro estará dispuesto a adoptar decisiones importantes relacionadas con el alto el fuego antes de las elecciones.
Las negociaciones se desarrollan, además, cuando se aproxima un nuevo aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023, acontecimiento que desencadenó la guerra.
Pese al optimismo moderado expresado después de la reunión de Kushner y Netanyahu, la cuestión fundamental continúa sin resolverse: Israel no ha asumido públicamente un compromiso definitivo de retirarse de las amplias zonas de Gaza que controla, mientras mantiene como condición previa el desarme completo de Hamás.
La información está basada en el reporte de The Associated Press, elaborado por los periodistas Julia Frankel, Samy Magdy y Wafaa Shurafa, con contribuciones de corresponsales de la agencia en Israel, Estados Unidos y Reino Unido.
