
Robles y Albares exigen a Marruecos investigar la tragedia de Ceuta y defienden la soberanía española sobre las ciudades autónomas
Zaragoza (España), 3 agosto.- La ministra de Defensa, Margarita Robles, reclamó este lunes al Gobierno de Marruecos una investigación "hasta el final" para esclarecer la tragedia ocurrida en la frontera de Ceuta tras la llegada masiva de inmigrantes, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, destacó la cooperación de Rabat para contener la crisis y garantizar el retorno de quienes ingresaron de forma irregular en territorio español.
Durante una visita al Cuarto Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM IV), con sede en la Base Aérea de Zaragoza, Robles afirmó que ni España ni Marruecos pueden "mirar para otro lado" ante una tragedia que, según recordó, dejó cerca de un centenar de fallecidos.
La ministra pidió a las autoridades marroquíes investigar qué ocurrió y determinar quién estuvo detrás de la organización de los movimientos migratorios promovidos a través de las redes sociales.
"Le pido al Gobierno de Marruecos que investigue y llegue hasta el final para esclarecer lo sucedido", manifestó Robles, al considerar que quienes organizaron estas acciones, las mafias o cualquier persona que las haya consentido o tolerado, deberán asumir las responsabilidades correspondientes.
Asimismo, lamentó que menores de edad y otras personas fueran utilizados y expuestos al peligro mediante engaños difundidos en plataformas digitales, donde se les hizo creer que podían acceder irregularmente a España sin consecuencias.
La titular de Defensa reiteró que todas las personas que hayan entrado de manera irregular serán devueltas conforme a la legislación vigente y enfatizó que "todo el mundo tiene que tener muy claro que la integridad territorial y la soberanía española no se tocan".
En ese sentido, garantizó que las Fuerzas Armadas permanecerán desplegadas en Ceuta para continuar apoyando a la Guardia Civil en las labores de vigilancia y seguridad que sean necesarias.
Consultada sobre si el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) había advertido previamente al Ministerio del Interior sobre la posibilidad de una llegada masiva de migrantes, Robles evitó responder directamente y se limitó a destacar el "trabajo excepcional" que realizan el CNI, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y los servicios de información de la Policía Nacional y la Guardia Civil, rechazando entrar en valoraciones sobre su actuación.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió la actuación de Marruecos durante la crisis y aseguró que desde el inicio de los acontecimientos Rabat ofreció su colaboración para minimizar la situación y facilitar el retorno de quienes ingresaron ilegalmente en Ceuta.
En una entrevista concedida a Televisión Española (TVE), Albares sostuvo que los hechos demuestran que Marruecos ha colaborado para impedir nuevos flujos migratorios y para agilizar las devoluciones de los inmigrantes que accedieron de forma irregular.
El jefe de la diplomacia española afirmó que, con el apoyo de las autoridades marroquíes, "va a regresar a Marruecos hasta la última persona" que entró ilegalmente en la ciudad autónoma.
Albares también criticó lo que calificó como una "sincronización de la internacional reaccionaria", a la que atribuyó la rápida difusión de informaciones falsas y mensajes alarmistas sobre la integridad del espacio Schengen antes incluso de que los gobiernos de España y Marruecos pudieran evaluar plenamente el alcance de la crisis.
Indicó que esa situación también deberá ser analizada en la reunión de ministros del Interior de la Unión Europea celebrada en Bruselas para abordar la crisis migratoria registrada en Ceuta.
El ministro subrayó además que la Unión Europea debe asumir los desafíos que representan Ceuta y Melilla como la única frontera terrestre entre Europa y África, por lo que reclamó solidaridad del bloque comunitario.
En ese contexto, criticó la postura de algunos gobiernos europeos que, a su juicio, no estuvieron "a la altura" de las circunstancias y citó el caso de Italia, país que recordó fue el primero en solicitar la expulsión de España del espacio Schengen, pese a que registra un mayor volumen de inmigración irregular que España.
Respecto a las críticas por una posible falta de previsión de los servicios de inteligencia españoles, Albares aseguró que todos los ministerios implicados y la diplomacia española actuaron con todos los recursos disponibles, aunque reconoció que se detectó una actividad inusual en las redes sociales que amplificó interpretaciones erróneas de una sentencia del Tribunal Supremo relacionada con las devoluciones de inmigrantes que llegan a nado a Ceuta.
Como parte de las medidas adoptadas para evitar que se repita una situación similar, explicó que el Gobierno ha reforzado el monitoreo de las redes sociales, continúa las obras de adaptación del espigón fronterizo conforme a la sentencia judicial y mantiene abiertos los canales de cooperación con Marruecos.
Según los últimos cálculos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya han sido retornadas 69.500 personas, la inmensa mayoría de quienes cruzaron irregularmente la frontera durante la crisis.
Finalmente, Albares reiteró que Ceuta y Melilla forman parte de la integridad territorial de España y afirmó que la españolidad de ambas ciudades autónomas "es incuestionable para el mundo entero", por lo que dejó claro que el Gobierno español no mantiene conversaciones con Marruecos sobre esa cuestión.
Fuente: Agencia EFE.
