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jueves, 27 de agosto de 2026
Rubio exige medidas contundentes contra los cárteles; México defiende cooperación sin subordinación

Rubio exige medidas contundentes contra los cárteles; México defiende cooperación sin subordinación

·26 de agosto de 2026·4

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CIUDAD DE MÉXICO, 26 agosto.– La primera reunión formal entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el nuevo canciller mexicano, Roberto Velasco, dejó nuevamente en evidencia las diferencias de enfoque que han caracterizado la relación bilateral durante la administración del presidente Donald Trump.

Durante el encuentro, celebrado el miércoles en Washington, Rubio reclamó “acciones decisivas” para desmantelar los cárteles del narcotráfico y las organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos. México, por su parte, destacó los avances alcanzados en materia de seguridad y reiteró que cualquier cooperación debe respetar su soberanía y los derechos de sus ciudadanos en territorio estadounidense.

Velasco, quien asumió la Secretaría de Relaciones Exteriores en abril, llegó al Departamento de Estado para su primer encuentro presencial y formal con Rubio. La reunión se desarrolló a puerta cerrada y concluyó sin una comparecencia conjunta ante los medios. Ambos gobiernos divulgaron breves comunicados y fotografías de los funcionarios.

Rubio explicó posteriormente, mediante una publicación en la red social X, que durante la conversación fueron analizadas las medidas necesarias para poner fin a la inmigración irregular, frenar el tráfico de fentanilo y desarticular a las organizaciones terroristas extranjeras y los cárteles.

El Departamento de Estado indicó que el funcionario estadounidense solicitó medidas contundentes contra las organizaciones criminales, el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia Estados Unidos, así como contra el acceso de esos grupos a armas.

La inmigración irregular hacia territorio estadounidense, sin embargo, ha disminuido considerablemente desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.

La Cancillería mexicana informó que Velasco y Rubio revisaron los avances de la cooperación bilateral en materia de seguridad, especialmente en la lucha contra el tráfico de drogas y armas, la delincuencia organizada transnacional y la migración irregular.

El representante mexicano subrayó que esa colaboración debe continuar basada en el respeto a la soberanía y la integridad territorial de ambos países, la responsabilidad compartida, la confianza mutua y el principio de cooperación sin subordinación.

También se dio seguimiento a la situación de los ciudadanos mexicanos que se encuentran en Estados Unidos. Velasco insistió en la necesidad de proteger sus derechos humanos durante los procedimientos migratorios aplicados por las autoridades estadounidenses.

El canciller llegó a Washington en momentos en que la relación entre ambos países enfrenta varios asuntos delicados. Entre ellos figuran las nuevas acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos entre políticos mexicanos y organizaciones del narcotráfico.

A esas tensiones se agregan la incertidumbre comercial de México frente a la disputa arancelaria entre Estados Unidos y Canadá, las deportaciones de ciudadanos mexicanos hacia terceros países y la presión de Washington para efectuar operaciones conjuntas de seguridad en territorios de naciones aliadas, una posibilidad rechazada por el Gobierno mexicano.

Velasco tenía programadas otras reuniones durante su visita a la capital estadounidense, aunque la Secretaría de Relaciones Exteriores no dio a conocer previamente todos los detalles de su agenda.

El encuentro se produjo, además, en medio de una etapa de convulsión política en México con repercusiones en la relación bilateral. En los últimos días, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, acusado en abril por Estados Unidos de presuntos delitos relacionados con el narcotráfico, regresó brevemente al cargo antes de solicitar nuevamente una licencia.

Rocha decidió apartarse otra vez después de recibir críticas de la presidenta mexicana y provocar divisiones dentro del partido oficialista, que ya había designado a una persona para sustituirlo.

Paralelamente, la Fiscalía General de la República mantiene investigaciones sobre supuestas irregularidades dentro del sistema de justicia de Sinaloa, estado afectado desde hace tiempo por una lucha violenta entre facciones rivales del Cártel de Sinaloa.

Pocos días antes de la reunión de Rubio y Velasco, el secretario mexicano de Seguridad, Omar García Harfuch, participó en Argentina en una cumbre organizada por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, conocida como DEA.

Durante ese encuentro, el director de la DEA, Terrance Cole, calificó a García Harfuch como un socio confiable de Washington, aunque también denunció la existencia de funcionarios mexicanos de alto nivel presuntamente vinculados con grupos del crimen organizado.

Al mismo tiempo, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, se encontraba esta semana en Washington para tratar asuntos comerciales. El Gobierno mexicano busca reducir los aranceles estadounidenses que afectan sectores importantes de su economía, especialmente las industrias automotriz, siderúrgica y del aluminio.

La reunión entre Rubio y Velasco terminó sin el anuncio de un nuevo acuerdo específico en materia de seguridad. Estados Unidos mantuvo su exigencia de actuaciones más enérgicas contra los grupos criminales, mientras México defendió los resultados obtenidos y reclamó que la cooperación continúe bajo criterios de respeto mutuo, responsabilidad compartida y defensa de su soberanía.

Con información de The Associated Press y del Departamento de Estado de Estados Unidos.

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