
Rubio respalda a De la Espriella y fortalece alianza de Estados Unidos con Colombia
Barranquilla, Colombia, 9 sept.- El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, inició este martes una gira por tres países de América Latina con un firme respaldo al nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien ha adoptado políticas similares a las del mandatario Donald Trump para combatir el narcotráfico y la migración irregular.
Rubio se reunió con De la Espriella en Barranquilla y destacó la ampliación de la cooperación entre Estados Unidos y Colombia. El mandatario colombiano forma parte de una nueva generación de dirigentes conservadores que han ganado elecciones y respaldado el enfoque más enérgico de Trump en una región que durante las últimas décadas había mostrado una inclinación hacia la izquierda.
La gira del jefe de la diplomacia estadounidense también incluye visitas a Ecuador y Perú, cuyos gobiernos mantienen posiciones cercanas a Washington en materia de narcotráfico, migración y seguridad regional.
La administración Trump ha intensificado sus operaciones militares contra las redes del narcotráfico y busca ampliar la presencia estratégica de Estados Unidos en el hemisferio occidental, asegurar recursos energéticos y contener los movimientos migratorios ilegales.
Rubio explicó que el Gobierno colombiano no ha solicitado el envío de tropas estadounidenses para combatir directamente a los grupos dedicados al tráfico de drogas.
El secretario de Estado señaló que las autoridades colombianas están dispuestas a asumir la mayor parte de la lucha, pero necesitan asistencia con equipos, inteligencia y entrenamiento especializado.
Aclaró que Colombia nunca ha pedido soldados norteamericanos para enfrentar a los carteles y que su solicitud se concentra en la cooperación técnica y la capacitación de sus fuerzas de seguridad.
De la Espriella calificó las relaciones entre ambos países como una asociación estratégica de largo plazo y resaltó la importancia de combatir el narcotráfico.
El gobernante colombiano prometió reanudar las fumigaciones de los cultivos de coca, atacar los laboratorios clandestinos y capturar a los principales jefes de las organizaciones criminales.
“Colombia quiere convertirse en el primer socio de seguridad hemisférica de Estados Unidos”, expresó el mandatario durante el encuentro.
Acuerdos nucleares y de minerales críticos
Rubio y De la Espriella firmaron dos acuerdos relacionados con una posible cooperación en materia de energía nuclear con fines civiles y la protección de las cadenas de suministro de minerales críticos.
Esos recursos son utilizados en la fabricación de productos tecnológicos que van desde teléfonos inteligentes hasta aviones de combate.
Rubio sostuvo que Estados Unidos comparte numerosos intereses con Colombia, Ecuador y Perú, tanto en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales como en el fortalecimiento de los vínculos económicos.
A su juicio, la cooperación con esos países forma parte de una tendencia de acercamiento de varios gobiernos del hemisferio occidental a los intereses y las políticas estadounidenses.
El ministro colombiano de Relaciones Exteriores, Omar Bula, afirmó que la visita de Rubio marca el inicio de la reconstrucción de una alianza estratégica con Estados Unidos, al que definió como el principal socio de Colombia en la región.
Bula indicó que las conversaciones se concentraron en la seguridad, el combate al narcotráfico, el comercio y la defensa de valores compartidos. Associated Press
Mano dura contra el narcotráfico y la migración
De la Espriella ha prometido aplicar una política más severa contra los grupos dedicados al tráfico de drogas. También anunció que deportará a miles de extranjeros sin permisos de residencia, principalmente venezolanos, como parte de una reforma migratoria que, según sostiene, contribuirá a reducir la delincuencia.
Tras asumir el poder el mes pasado, el mandatario incorporó a Colombia a la Coalición de las Américas contra los Carteles y reforzó la histórica cooperación en seguridad con Estados Unidos.
Las relaciones entre Bogotá y Washington habían atravesado un período de tensiones durante el Gobierno del presidente izquierdista Gustavo Petro, entre 2022 y 2026.
El excandidato presidencial Iván Cepeda, aliado de Petro, criticó la visita de Rubio y aseguró que podría representar la entrega de áreas estratégicas de la soberanía colombiana, especialmente por los acuerdos relacionados con los recursos minerales y energéticos y por las conversaciones sobre seguridad nacional.
Durante su primer mes en el poder, De la Espriella ordenó al menos tres bombardeos contra grupos armados ilegales y aumentó las operaciones militares. Sin embargo, la muerte de varios menores durante esas acciones provocó críticas de dirigentes opositores.
El Gobierno también fue cuestionado por la oposición y la Defensoría del Pueblo después de mostrar públicamente los cadáveres de presuntos integrantes de grupos criminales, envueltos en bolsas blancas y colocados junto a municiones incautadas.
Conocido como “El Tigre”, De la Espriella puso fin a las negociaciones de paz iniciadas por Petro, al considerar que fracasaron y contribuyeron al aumento de la violencia.
Colombia continúa enfrentando a organizaciones armadas que compiten por territorios estratégicos para el narcotráfico y la minería ilegal, pese al acuerdo de paz firmado hace una década con la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Rubio defiende acuerdo petrolero con Venezuela
Durante la visita, Rubio también defendió el reciente acuerdo petrolero firmado entre Estados Unidos y las autoridades de Venezuela.
Interrogado sobre las razones por las que no incluyó a Venezuela en su gira, respondió que visitará ese país eventualmente.
El secretario de Estado sostuvo que los campos petroleros venezolanos estuvieron anteriormente bajo la influencia de China, Rusia e Irán, pero no fueron explotados plenamente.
La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, acordó la semana pasada conceder a Estados Unidos el control de aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela, consideradas las mayores del mundo.
El convenio podría generar miles de millones de dólares para una economía afectada por años de crisis y mala administración. No obstante, numerosos venezolanos consideran que apoderarse de parte del petróleo fue el objetivo final de Trump cuando ordenó a las fuerzas estadounidenses capturar al entonces presidente Nicolás Maduro.
Rubio aseguró que los campos producirán regalías e ingresos destinados a beneficiar al pueblo venezolano mediante un Gobierno elegido democráticamente, en lugar de alimentar la corrupción o favorecer a los adversarios de Estados Unidos.
Operaciones estadounidenses en el Pacífico
Coincidiendo con la gira, fuerzas estadounidenses interceptaron y hundieron el martes una embarcación que, según Washington, estaba vinculada con el grupo criminal ecuatoriano Los Choneros.
Fue la sexta operación de ese tipo realizada en menos de dos semanas y la segunda en dos días consecutivos.
A diferencia de los ataques estadounidenses contra presuntas embarcaciones del narcotráfico iniciados en aguas latinoamericanas en septiembre de 2025, los ocupantes de estas estaciones flotantes de abastecimiento han sido retirados antes de la destrucción de los barcos y entregados a las autoridades ecuatorianas.
El procedimiento parece representar un cambio después de que una serie de ataques ejecutados durante el último año causara la muerte de por lo menos 227 personas. La administración Trump las identificó como “narcoterroristas”, aunque no presentó públicamente pruebas para sustentar todas las acusaciones.
Después de Colombia, Rubio hará una breve visita a Quito para reunirse con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, cuyo Gobierno ha aumentado las operaciones antinarcóticos realizadas con la cooperación militar de Estados Unidos.
El secretario de Estado concluirá su gira en Lima, donde conversará con la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, en momentos en que Perú también experimenta un giro político hacia la derecha.
Con información de AP
