La Propuesta Digital
viernes, 4 de septiembre de 2026
Rusia ordena cerrar centros culturales alemanes en represalia por medidas de Berlín

Rusia ordena cerrar centros culturales alemanes en represalia por medidas de Berlín

·3 de septiembre de 2026·10

¿Te gustó esta noticia? Compártela:

Compartir:
WhatsAppFacebookXLinkedIn
AdSense — horizontal

Vladivostok, Rusia, 3 sept.– El Gobierno ruso anunció este jueves el cierre de los centros culturales alemanes que funcionan en su territorio, en una nueva escalada de las tensiones diplomáticas entre Moscú y Berlín tras las acusaciones de Alemania contra Rusia por un presunto intento de ataque con un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig/Halle.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, informó que la medida afectará a las instalaciones del Goethe-Institut en Moscú, San Petersburgo y Ekaterimburgo, y la presentó como una respuesta directa a las recientes decisiones adoptadas por el Gobierno alemán.

La determinación rusa se produce después de que Alemania responsabilizara a Moscú de estar detrás del incidente registrado el pasado 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig/Halle y anunciara, como represalia, el cierre del consulado ruso en Bonn y de la Casa Rusa, centro cultural que opera en Berlín.

Lavrov, quien hizo el anuncio durante su participación en el Foro Económico Oriental, celebrado en Vladivostok, sostuvo que Alemania debía haber previsto que clausurar la Casa Rusa tendría consecuencias para sus propias instituciones culturales presentes en territorio ruso.

El jefe de la diplomacia rusa argumentó que Moscú no podía dejar sin respuesta las medidas de Berlín y consideró que actuar de otra manera supondría una falta de respeto hacia los intereses del país.

La confrontación diplomática tiene como telón de fondo el hallazgo, el 4 de agosto, de un dron cargado con explosivos cerca de un avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig/Halle. El artefacto fue posteriormente desactivado sin que llegara a explotar.

El aeropuerto constituye uno de los principales centros internacionales de transporte de carga de Alemania y desempeña además un papel importante en las operaciones logísticas destinadas a brindar apoyo a Ucrania.

Las autoridades alemanas atribuyeron a Rusia la responsabilidad por el intento de ataque después de analizar las características del aparato, sus componentes, los explosivos y el sistema utilizado para su detonación. Berlín afirmó que esos elementos guardan similitudes con métodos observados anteriormente en operaciones híbridas atribuidas a Moscú.

Rusia ha rechazado las acusaciones. El presidente Vladímir Putin desestimó las imputaciones alemanas y aseguró que las evidencias presentadas para vincular a su país con el incidente habrían sido fabricadas.

Putin también acusó al Gobierno alemán de utilizar el caso para desviar la atención de sus problemas internos y del creciente descontento entre sectores de la población.

Las acusaciones se producen en medio de las reiteradas denuncias de gobiernos occidentales sobre una supuesta campaña rusa de sabotaje, ataques cibernéticos y otras acciones destinadas a debilitar el respaldo europeo a Ucrania y generar inestabilidad dentro de los países del continente. Moscú ha negado sistemáticamente esas imputaciones.

Unión Europea estudia nuevas medidas contra Moscú

El incidente de Leipzig/Halle también ha elevado la preocupación dentro de la Unión Europea, cuyos ministros de Relaciones Exteriores analizaron el miércoles las posibles respuestas frente a las operaciones híbridas atribuidas a Rusia.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, consideró que el episodio presenta características que podrían corresponder a una acción de terrorismo patrocinada por un Estado, mientras los gobiernos europeos estudian cómo responder sin provocar una escalada militar directa.

Entre las opciones examinadas se encuentran nuevas sanciones económicas, restricciones de visados y posibles cierres adicionales de consulados rusos.

La Unión Europea ha aprobado desde el comienzo de la guerra en Ucrania casi dos docenas de paquetes de sanciones contra Rusia, dirigidos contra más de 3,000 funcionarios, oligarcas y entidades, incluidas instituciones bancarias, empresas energéticas y fabricantes relacionados con la producción de drones.

Bruselas también prepara nuevas prohibiciones de viaje y congelaciones de activos contra alrededor de 1,600 personas, según explicó Kallas.

Alemania, mientras tanto, sostiene que no se encuentra formalmente en guerra con Rusia, pero afirma que se ha convertido en objetivo cotidiano de operaciones híbridas impulsadas desde el Kremlin.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, defendió las medidas adoptadas por Berlín y aseguró que fueron cuidadosamente preparadas. Al mismo tiempo, reclamó a Moscú disposición para mantener conversaciones y negociaciones razonables, particularmente en torno a la guerra en Ucrania.

Dinamarca advierte sobre posibles sabotajes

La preocupación por las presuntas operaciones rusas se extendió también a Dinamarca, donde los servicios de seguridad advirtieron sobre indicios de posibles planes de sabotaje dirigidos contra la industria de defensa del país.

Emil Græsholm, responsable de contrainteligencia del servicio danés de seguridad e inteligencia PET, declaró al periódico Berlingske que existen señales de una planificación concreta atribuida a Rusia para realizar acciones de sabotaje en territorio danés.

Los posibles objetivos serían principalmente compañías vinculadas con la industria militar, especialmente aquellas relacionadas con el suministro de componentes y equipos destinados a Ucrania.

Por su parte, el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, calificó el incidente ocurrido en el aeropuerto alemán como un hecho de extrema gravedad y advirtió que podría tener consecuencias importantes.

Crosetto señaló, sin embargo, que las amenazas no impedirán que Italia continúe evaluando nuevas formas de asistencia militar a Kyiv. Roma estudia, entre otras posibilidades, el envío adicional de sistemas de defensa aérea SAMP/T.

El funcionario italiano reconoció que, al igual que ocurre en otros países occidentales, las limitaciones existentes en la capacidad de producción de armamentos dificultan los esfuerzos para incrementar el suministro de equipos militares a Ucrania.

El cierre de los centros culturales alemanes anunciado ahora por Moscú agrega así un nuevo capítulo al deterioro de las relaciones entre Rusia y Alemania, mientras la guerra en Ucrania continúa alimentando las tensiones diplomáticas, económicas y de seguridad entre el Kremlin y los gobiernos europeos.

Fuente: The Associated Press (AP)

AdSense — horizontal