
Rusia vota una nueva Duma entre restricciones a la oposición y cinco partidos alineados con la guerra en Ucrania
MOSCÚ, 19 sept.– Rusia celebra desde este viernes 18 y hasta el domingo 20 de septiembre elecciones para renovar los 450 escaños de la Duma Estatal, en unos comicios marcados por la guerra en Ucrania, las restricciones impuestas a las fuerzas contrarias al conflicto y el amplio predominio político de Rusia Unida, la formación que sustenta al presidente Vladimir Putin.
De acuerdo con un reportaje publicado este sábado por el diario digital español 20minutos, firmado por Chema Lizarralde, se trata de las primeras elecciones legislativas rusas desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
El medio caracteriza el proceso como carente de una competencia democrática plena, debido a las limitaciones que enfrentan los sectores críticos del Kremlin y, particularmente, quienes se oponen públicamente a la guerra.
Los electores deben escoger a los 450 integrantes de la Duma Estatal, cámara baja del Parlamento ruso, para un mandato de cinco años. El sistema es mixto: 225 diputados son elegidos mediante listas partidarias y otros 225 mediante circunscripciones uninominales.
El escenario político está condicionado por las leyes y medidas adoptadas desde el comienzo de la guerra, que restringen las críticas públicas a las Fuerzas Armadas y a la intervención militar.
Según 20minutos, esto ha dejado fuera de las listas nacionales a la oposición abiertamente contraria a la guerra, por lo que parte del electorado crítico con Putin tiene como alternativa respaldar formaciones diferentes de Rusia Unida o expresar su protesta mediante otras modalidades de voto.
Rusia Unida busca conservar su amplio dominio parlamentario
Una de las cuestiones centrales de las elecciones es el nivel de respaldo que obtendrá Rusia Unida, que ha dominado la Duma durante el período que concluye. La formación oficialista disponía de 310 escaños, por encima de los 300 necesarios para alcanzar una mayoría de dos tercios.
Una encuesta del Centro Estatal de Opinión Pública, VTSIOM, realizada a finales de agosto y citada por 20minutos, situaba a Rusia Unida con un 37% de apoyo, mientras el Partido Comunista de la Federación de Rusia aparecía en segundo lugar con un 11,6%.
El periódico señala que sondeos de entidades independientes ofrecían cifras considerablemente inferiores para el partido oficialista, en torno al 20%.
El desgaste también aparece en algunos indicadores sobre Putin. Según VTSIOM, citado por el periódico, la aprobación del mandatario se situaba en 67,4% diez días antes de la votación. 20minutos, remitiéndose a EFE, recuerda que después del comienzo de la guerra el índice llegó a superar el 80%.
Las votaciones se desarrollan además en momentos de dificultades económicas y ataques ucranianos contra objetivos dentro de territorio ruso.
Otro análisis publicado por 20minutos señala que la economía rusa creció aproximadamente un 1% en 2025 y que el Gobierno proyecta alrededor de un 0,6% para 2026, mientras la inflación permanece por encima del 6%, según datos atribuidos a Reuters.
El politólogo ruso Nikolai Petrov, citado por AFP y recogido por 20minutos, considera que, incluso bajo las condiciones actuales del sistema político, las elecciones son relevantes porque permiten observar el comportamiento de la sociedad después de más de cuatro años de guerra.
La guerra domina el escenario electoral
El conflicto ucraniano constituye el telón de fondo de las elecciones. Además de las pérdidas humanas, Rusia afronta amplias sanciones occidentales y un fuerte endurecimiento de los controles internos desde febrero de 2022.
Las elecciones se realizan también en zonas de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón controladas por Rusia, así como en Crimea, territorio que Moscú anexionó en 2014, una anexión que Ucrania y gran parte de la comunidad internacional no reconocen.
El diario español señala que la ofensiva militar ha coincidido con una intensificación de las medidas contra los adversarios políticos del Kremlin. Numerosos dirigentes opositores se encuentran encarcelados o exiliados, mientras Alexéi Navalni, principal referente opositor durante años, murió en febrero de 2024 mientras cumplía una condena en una prisión rusa.
En este contexto, Yábloko, formación liberal que mantiene una posición contraria a la guerra, no participa en las listas nacionales después de que el Tribunal Supremo impidiera su concurrencia bajo esa modalidad. Algunos de sus candidatos, sin embargo, continúan compitiendo individualmente en determinadas circunscripciones.
Cinco grandes formaciones en las papeletas nacionales
El reportaje de 20minutos centra su análisis en cinco principales fuerzas que compiten en las listas nacionales: Rusia Unida, Partido Comunista de la Federación de Rusia, Partido Liberal-Demócrata de Rusia, Rusia Justa — A Favor de la Verdad y Gente Nueva.
Estas organizaciones respaldan, con distintos matices, las líneas fundamentales de la política exterior y de seguridad del Kremlin y no plantean como eje electoral una oposición a la guerra en Ucrania.
Rusia Unida: Dmitri Medvédev
Rusia Unida (ER) es la principal formación política del país y la base parlamentaria del Gobierno de Putin, aunque el presidente ruso formalmente no pertenece al partido.
El partido, encabezado por el expresidente y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, llega a las elecciones defendiendo la continuidad política y destacando como prioridades la seguridad, la protección de los ingresos, el mantenimiento del gasto público y la estabilidad del Estado.
La formación aspira a preservar el amplio control parlamentario que ha mantenido durante la legislatura que concluye y a conservar su influencia tanto en las grandes ciudades como en las regiones.
Partido Comunista: Guennadi Ziugánov
El Partido Comunista de la Federación de Rusia (KPRF), dirigido por Guennadi Ziugánov, continúa siendo una de las principales fuerzas del sistema político ruso y cuenta con una base electoral histórica.
Su plataforma enfatiza el papel del Estado en la economía, la protección social, la soberanía nacional y la defensa del poder adquisitivo. El partido busca aumentar su representación y consolidarse como la principal oposición parlamentaria, especialmente en regiones industriales y sectores de tradición obrera.
Pese a sus críticas al Gobierno en asuntos económicos y sociales, el Partido Comunista ha respaldado las principales decisiones relacionadas con la política rusa hacia Ucrania.
Partido Liberal-Demócrata: Leonid Slutski
El Partido Liberal-Demócrata de Rusia (LDPR), dirigido por Leonid Slutski, intenta fortalecer su presencia nacional mediante un discurso centrado en la seguridad, la soberanía y un Estado fuerte.
Tras la muerte de su histórico dirigente Vladimir Zhirinovsky en 2022, la organización ha buscado preservar su espacio electoral combinando nacionalismo, críticas sobre determinados problemas sociales y respaldo a las principales líneas de la política exterior rusa.
Según la descripción recogida por 20minutos, la formación pretende presentarse ante los electores como defensora del orden interno y de los intereses estratégicos de Rusia.
Rusia Justa: Serguéi Mirónov
Rusia Justa — A Favor de la Verdad (SRZP), encabezada por Serguéi Mirónov, concurre con una plataforma que mezcla propuestas sociales con posiciones patrióticas.
La formación intenta atraer a electores que reclaman modificaciones en las políticas económicas y sociales sin plantear una ruptura con la estructura institucional vigente.
Su programa pone énfasis en el Estado social, las necesidades de las regiones y medidas de justicia económica, al tiempo que mantiene su respaldo a las principales decisiones del Kremlin relacionadas con la guerra.
Gente Nueva: Alekséi Necháiev
Gente Nueva (NL), presidido por Alekséi Necháiev, representa una opción de perfil reformista dentro del sistema político autorizado.
Su discurso se concentra en la modernización administrativa, la eficiencia gubernamental, el empleo, la vivienda, los servicios públicos y una mayor apertura económica.
El partido intenta captar especialmente al electorado urbano que demanda reformas prácticas, aunque sin promover una ruptura profunda con el equilibrio político existente ni cuestionar frontalmente la política militar rusa en Ucrania.
Yábloko queda fuera de las listas nacionales
Una situación diferente enfrenta Yábloko, organización liberal cuyo lema electoral está relacionado con la paz y la libertad y que mantiene una posición crítica frente a la guerra.
El Tribunal Supremo prohibió al partido participar mediante listas nacionales, aunque determinados candidatos conservan la posibilidad de competir en circunscripciones individuales.
Ante esta situación, la formación ha recomendado que, en aquellas demarcaciones donde no tenga candidatos, los ciudadanos críticos emitan papeletas anuladas como forma de expresar su desacuerdo político, según recoge 20minutos.
Sin observadores de la OSCE
Otro aspecto cuestionado del proceso es la ausencia de determinados mecanismos independientes de supervisión. Golos, organización rusa especializada en observación electoral y crítica de irregularidades registradas en anteriores procesos, cerró en 2025 después de años de presiones de las autoridades, según el periódico.
Moscú tampoco invitó a observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) para supervisar estos comicios.
Las autoridades rusas rechazan las críticas y sostienen que las elecciones se desarrollan conforme a la legislación nacional. El Kremlin, por su parte, acusa a gobiernos occidentales y adversarios externos de intentar desacreditar y perturbar el proceso electoral.
La oposición en el exilio impulsa el voto contra Rusia Unida
Desde fuera del país, dirigentes opositores han llamado a los ciudadanos a participar en las elecciones y respaldar alternativas a Rusia Unida.
Yulia Naválnaya, viuda de Alexéi Navalni, anunció junto al activista y comentarista político Maxim Kats una estrategia destinada a orientar el voto hacia candidatos capaces de reducir la representación parlamentaria del partido oficialista.
La iniciativa retoma el concepto del denominado “voto inteligente”, estrategia utilizada anteriormente por la oposición rusa para concentrar el respaldo electoral en los candidatos con mayores posibilidades de derrotar a representantes de Rusia Unida en determinadas circunscripciones.
Naválnaya y Kats sostienen que el voto del 20 de septiembre puede utilizarse como expresión de protesta contra Rusia Unida y contra la guerra. Para las circunscripciones donde existan aspirantes de Yábloko, Kats ha recomendado respaldarlos, según 20minutos.
Los promotores de esa estrategia recomiendan además utilizar papeletas físicas en lugar del voto electrónico, sistema cuya transparencia cuestionan sectores opositores. Otros dirigentes exiliados, entre ellos el excampeón mundial de ajedrez Garri Kaspárov, han adoptado una posición distinta y han defendido el boicot al proceso electoral.
Mientras tanto, Putin ya ejerció su derecho al voto de manera electrónica durante la primera jornada. Más de 111 millones de ciudadanos están convocados a las urnas en 89 regiones para elegir a los 450 diputados de la nueva Duma Estatal, de acuerdo con información de EFE publicada por 20minutos.
Los comicios concluirán este domingo 20 de septiembre y, además de determinar la composición formal de la nueva Duma, ofrecerán indicadores sobre la participación y el respaldo obtenido por las distintas fuerzas políticas en un país profundamente condicionado por más de cuatro años de guerra en Ucrania.
Fuente: diario digital 20minutos, con informaciones citadas de EFE, AFP, Reuters y otras fuentes mencionadas por el medio.
