
Señales de vida entre los escombros mantienen la esperanza tras devastador terremoto en Colombia
BOGOTÁ, 12 agosto.– En medio de edificios reducidos a montañas de concreto, vigas retorcidas y familias que esperan noticias de sus seres queridos, los equipos de rescate encontraron señales de vida que mantienen activa la esperanza en el occidente de Colombia, golpeado por un terremoto de magnitud 7.4.
Personas y animales han sido extraídos con vida de las estructuras colapsadas, luego de operaciones prolongadas en las que bomberos y socorristas avanzaron centímetro a centímetro para alcanzar a quienes permanecían atrapados.
Cada voz escuchada bajo los edificios derrumbados, cada movimiento y cada sonido se convirtieron en una razón para continuar la búsqueda, de acuerdo con un reportaje publicado por la cadena internacional France 24.
Carlos, atrapado entre una viga y una columna
Eran las 3:57 de la madrugada del martes 11 de agosto cuando el silencio en una zona de Cali fue interrumpido por las voces de los rescatistas.
Debajo de los restos de un edificio se encontraba Carlos Esteban Rebolledo, de 35 años, parcialmente sepultado entre una viga y una columna y con uno de sus brazos atrapado.
Durante horas, los equipos de socorro retiraron fragmentos de concreto y otros materiales para abrirse paso hasta el lugar donde permanecía inmovilizado.
La operación exigió paciencia y precisión. Cualquier movimiento equivocado podía provocar nuevos desprendimientos o comprometer la estabilidad de la estructura.
Los bomberos extrajeron los escombros de manera gradual hasta conseguir el espacio necesario para liberar al hombre. En el momento decisivo, varios integrantes del equipo contaron repetidamente “una, dos, tres” para coordinar cada movimiento.
Cuando finalmente lograron extraerlo del estrecho espacio, los aplausos rompieron la tensión acumulada durante la operación. Algunos socorristas se abrazaron para celebrar el rescate.
Rebolledo fue colocado en una camilla y trasladado fuera de la zona de peligro para recibir atención médica.
“Encontramos un paciente, de nombre Carlos, atrapado en esta galería bajo esa viga y esta columna, que estaba soportando la viga. Él estaba allá metido”, explicó uno de los bomberos que participó en el operativo.
El rescatista indicó que fue necesario penetrar en el apilamiento de escombros y retirar cuidadosamente los materiales hasta crear el espacio requerido para sacar a Rebolledo.
Un grupo de 62 integrantes del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá se trasladó hasta Cali para reforzar durante varios días las operaciones de emergencia.
Las labores continuaban en otros edificios, mientras familiares y voluntarios esperaban que los equipos especializados y la maquinaria consiguieran llegar hasta las personas que permanecían desaparecidas.
Un llanto entre las ruinas
En el barrio Ciudad Capri, ubicado en el sur de Cali, la esperanza llegó a través de las voces de una madre y su bebé de seis meses.
El edificio de cinco pisos en el que se encontraban se desplomó durante el terremoto. En los primeros minutos, los rescatistas solo escucharon silencio entre las ruinas.
Aproximadamente 20 minutos después comenzaron a percibir voces procedentes del interior de la estructura. Esa señal confirmó que había personas con vida debajo de los fragmentos de concreto.
Los socorristas concentraron sus esfuerzos en abrir un camino seguro hacia el punto desde donde provenían los sonidos. Entre las personas atrapadas localizaron a una mujer junto con su hijo.
“Por fortuna encontramos al bebé de seis meses con su mamá, lo cual nos dio muchas esperanzas para seguir trabajando”, relató el rescatista Carlos Ortiz a France 24.
Para ese momento, los equipos habían sacado con vida a siete personas y continuaban buscando a otras que emitían señales desde el interior del edificio.
Entre los desaparecidos se encontraban una pareja de adultos mayores y su nieto de siete años.
El rescate de la madre y su bebé se convirtió en una de las escenas más conmovedoras de la emergencia. En medio de toneladas de concreto, los socorristas comprobaron que ambos habían sobrevivido al derrumbe.
El hallazgo también renovó la motivación de los equipos que continuaban excavando en otros puntos de la edificación.
Más de ocho horas bajo los escombros
Las operaciones de búsqueda también permitieron rescatar con vida a un perro que permaneció más de ocho horas atrapado bajo los restos de una estructura en Cali.
Los equipos localizaron al animal durante la madrugada del martes y consiguieron abrir un espacio para sacarlo de las ruinas.
Las imágenes divulgadas muestran el momento en que un ciudadano sostiene al perro luego del rescate. Su propietaria se encontraba entre las personas que acompañaron la operación.
El animal fue retirado inmediatamente de la zona de riesgo y trasladado hasta una ambulancia cercana para recibir asistencia veterinaria y determinar su estado de salud.
“Todo ser vivo es importante”, expresaron los participantes en el rescate.
El video fue difundido ampliamente en las redes sociales y generó numerosos mensajes de reconocimiento a los socorristas.
“Toda vida es importante. Gracias”, escribió uno de los usuarios. Otro comentó: “Dios mío, ¡qué felicidad! Luz en medio de esta tragedia”.
Horas antes, otro perro había sido localizado con vida entre las ruinas de una edificación afectada por el terremoto.
Los rescates de ambos animales recordaron que las operaciones no se limitan a encontrar sobrevivientes humanos. Entre los edificios derrumbados también permanecen mascotas separadas de sus propietarios.
La búsqueda continúa
Carlos Esteban Rebolledo, la madre con su bebé y los dos perros se convirtieron en señales concretas de que todavía puede encontrarse vida debajo de las estructuras destruidas.
Las cuadrillas continúan escuchando, excavando y avanzando entre los escombros de los edificios colapsados en Cali y otras zonas afectadas por el terremoto.
Los trabajos se realizan con especial cuidado para evitar desprendimientos y proteger a posibles sobrevivientes, mientras los equipos utilizan herramientas, cámaras, sensores y unidades caninas para localizar sonidos o movimientos.
Cada rescate representa un alivio temporal en medio de una emergencia marcada por la destrucción, las víctimas y la incertidumbre de numerosas familias.
Mientras persista la posibilidad de encontrar a alguien con vida, los socorristas mantendrán la búsqueda entre las ruinas, donde una voz, un llanto, un movimiento o un ladrido pueden indicar que todavía hay una persona o un animal esperando ser rescatado, concluyó el reportaje de France 24.
