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viernes, 28 de agosto de 2026
Sube a 392 la cifra de muertos por devastadoras inundaciones en Nepal y Tíbet; 1,468 siguen desaparecidos

Sube a 392 la cifra de muertos por devastadoras inundaciones en Nepal y Tíbet; 1,468 siguen desaparecidos

·27 de agosto de 2026·12

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DEVIGHAT, Nepal, 27 agosto.– La cifra de fallecidos por las catastróficas inundaciones que golpearon la frontera montañosa entre Nepal y la región china del Tíbet aumentó a por lo menos 392, mientras 1,468 personas permanecen desaparecidas, de acuerdo con los datos más recientes divulgados por las autoridades.

El balance actualiza la cifra inicial de más de 390 muertos y 1,400 desaparecidos. En Nepal se han confirmado 389 fallecimientos, más de 460 heridos y 910 desaparecidos. Las autoridades del Tíbet informaron de tres muertos y 558 personas cuyo paradero continúa sin establecerse. Associated Press

Equipos de rescate, soldados y helicópteros militares continuaban buscando sobrevivientes entre el lodo y los escombros dejados por el torrente de agua, rocas y sedimentos que arrasó comunidades enteras tras el colapso de un glaciar en el Himalaya.

Videos difundidos después del desastre mostraron a numerosas personas intentando escapar antes de ser alcanzadas por una enorme corriente de varios pisos de altura. La inundación destruyó edificios, puentes, carreteras, instalaciones eléctricas y proyectos hidroeléctricos, además de dejar a miles de residentes desplazados.

Cientos de extranjeros desaparecidos

Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran cientos de turistas extranjeros y peregrinos que se encontraban en la región durante la temporada alta de visitas al monte Kailash, considerado sagrado por seguidores del hinduismo, el budismo y el jainismo.

Los desaparecidos proceden de más de 30 países, incluidos India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá, Malasia, Ucrania, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Corea del Sur.

Los registros más recientes indican que al menos 667 turistas extranjeros se encuentran desaparecidos. Los ciudadanos indios constituyen uno de los grupos más numerosos, con 288 personas sin localizar.

Las autoridades estadounidenses también trataban de establecer el paradero de decenas de sus ciudadanos. Los reportes han variado entre más de 60 y alrededor de 90 estadounidenses incomunicados, debido a las dificultades para confirmar las listas de viajeros y acceder a las zonas afectadas.

Las autoridades chinas indicaron que entre las 558 personas desaparecidas en el Tíbet figuran unos 260 extranjeros. Otros 100 ciudadanos chinos estarían desaparecidos en territorio nepalí y no formarían parte de algunos de los primeros conteos oficiales.

Helicópteros y miles de socorristas

El Gobierno de Nepal movilizó a más de 30,000 integrantes de los organismos de seguridad para participar en una operación masiva de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria.

Los helicópteros se convirtieron en uno de los principales medios para llegar a las comunidades aisladas, debido a que más de 35 puentes quedaron destruidos y unos 40 kilómetros de carreteras resultaron dañados o sepultados.

El Ejército nepalí informó que rescató a más de 100 personas mediante operaciones aéreas. Los soldados también evacuaron a trabajadores y residentes atrapados en instalaciones vinculadas al proyecto hidroeléctrico de Trishuli.

Decenas de heridos fueron trasladados a hospitales de Katmandú para recibir atención médica. Los socorristas encontraron cuerpos en el distrito de Chitwan, situado a cientos de kilómetros de las comunidades más afectadas, lo que demuestra la fuerza y el alcance alcanzados por la corriente.

La Cruz Roja de Nepal informó que comenzó a trasladar sus esfuerzos desde las labores inmediatas de rescate hacia una operación de asistencia de mayor escala. Alrededor de 1,200 personas fueron desplazadas solamente en tres comunidades, aunque el número total de damnificados podría ser considerablemente mayor.

Glaciar provocó avalancha de hielo y rocas

Las evaluaciones preliminares indican que el desastre se originó cuando una enorme sección del glaciar Langtang Lirung se desprendió a más de 5,000 metros de altura.

La masa de hielo y rocas cayó sobre el valle y avanzó a una velocidad estimada de hasta 180 kilómetros por hora. A medida que descendía, acumuló tierra, sedimentos y fragmentos de roca hasta convertirse en una gigantesca avalancha.

El material cayó sobre el río Lhende, en territorio tibetano, a unos 20 kilómetros del paso fronterizo entre China y Nepal. Los escombros bloquearon temporalmente el cauce y formaron una represa natural que posteriormente cedió, liberando una enorme cantidad de agua hacia las comunidades situadas río abajo.

El torrente avanzó por los sistemas fluviales Bhote Koshi y Trishuli, afectando más de 100 kilómetros de cauces y devastando comunidades en los distritos nepaleses de Rasuwa y Nuwakot. Sus efectos también alcanzaron zonas de Dhading, Gorkha y Chitwan.

El fenómeno produjo una señal sísmica equivalente a un evento de magnitud 5.2, inicialmente confundida con un terremoto. Posteriores análisis determinaron que la señal había sido generada por el colapso del glaciar y el desplazamiento de la enorme masa de hielo y rocas.

Temor a una segunda inundación

Las autoridades mantienen alertas ante la posibilidad de nuevos deslizamientos e inundaciones. Imágenes aéreas y satelitales mostraron la formación y rápida expansión de un lago cerca de la frontera entre Nepal y China.

El agua quedó contenida por una barrera inestable de lodo, hielo y escombros. Los especialistas advirtieron que, si esa represa natural colapsa, podría producirse otra crecida repentina en las comunidades ubicadas río abajo.

El Ministerio de Recursos Hídricos de China intensificó la vigilancia del lago y de otros puntos vulnerables, mientras equipos técnicos realizaban evaluaciones para anticipar posibles desastres secundarios.

En el Tíbet, las autoridades evacuaron comunidades consideradas en riesgo y desplegaron equipos de rescate procedentes de Beijing y Chengdu. El primer ministro chino, Li Qiang, se trasladó a la zona para supervisar los trabajos de emergencia.

Imágenes difundidas por la televisión estatal china mostraron edificios de varios niveles y numerosos vehículos sepultados por el lodo. Una carretera de dos carriles situada junto a un río, en la prefectura tibetana de Shigatse, quedó completamente cubierta.

Ayuda internacional

La Organización de las Naciones Unidas y distintos gobiernos comenzaron a coordinar el envío de recursos y asistencia para los damnificados.

La coordinadora residente de la ONU en Nepal, Lila Pieters Yahia, informó que el Banco Mundial, India, China y Estados Unidos comprometieron en conjunto alrededor de 229 millones de dólares para apoyar las labores de emergencia y recuperación.

La ONU destinó dos millones de dólares de su fondo humanitario para atender las necesidades inmediatas, mientras Suiza aportó otro millón de dólares a través del organismo internacional.

Estados Unidos también ofreció asistencia directa. El presidente Donald Trump calificó como terrible la devastación y aseguró que su Gobierno estaba dispuesto a proporcionar a Nepal la ayuda que necesitara.

Las organizaciones humanitarias señalaron que las principales necesidades son alimentos, agua potable, refugios temporales, medicamentos y servicios sanitarios para las comunidades aisladas.

Cambio climático eleva los riesgos

Aunque los especialistas continúan estudiando las causas precisas del desprendimiento, el desastre ha renovado las advertencias sobre la creciente inestabilidad de los glaciares del Himalaya.

Los científicos explican que el aumento de las temperaturas debilita el hielo y el permafrost, acelera el retroceso de los glaciares y favorece la formación de lagos en zonas montañosas. Esas condiciones pueden aumentar el riesgo de avalanchas y crecidas repentinas.

Sin embargo, los expertos advierten que establecer una relación directa entre un desastre específico y el cambio climático requiere investigaciones detalladas.

Las operaciones de búsqueda continuaban bajo condiciones extremadamente difíciles, mientras numerosas familias esperaban información sobre sus parientes. Las autoridades anticiparon que la cifra de víctimas podría seguir aumentando conforme los equipos logren acceder a las localidades incomunicadas.
Fuente: AP

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