
Tendrá que rendir cuentas
Por J. C. Malone
Durante el primer año calendario completo de la presidencia de Luis Abinader, en 2021, la Policía Nacional mató a 77 civiles en los famosos “intercambios de disparos”. En 2022, mató a 139; en 2023, a 178; en 2024, a 227; y en 2025, “solo” mató a 187.
En total, mataron a 808 civiles, pero durante esos cuatro años, gastamos RD$12,600 millones en la famosa “reforma policial”. Por cada año que aumentaban los civiles muertos, pagamos más de RD$3,000 millones en la “reforma policial”. Hay un número que quizá nos ayude a reflexionar mejor sobre lo que significa ese monto. En el caso SENASA, que tiene al doctor Santiago Hazim preso, se habrían malversado unos RD$14,700 millones. En la “reforma policial” gastamos RD$12,600 millones, casi lo mismo.
Ambos casos muestran algo muy triste sobre Abinader: como gerente de recursos humanos, nuestro presidente es absolutamente ineficiente. Se equivocó al contratar a Hazim, quien “traicionó” la confianza de Abinader; también se equivocó con los españoles.
En ambos casos murieron muchísimos dominicanos, ejecutados extrajudicialmente por la Policía o porque les robaron el dinero de sus atenciones médicas y medicamentos.
La familia Abinader tiene inversiones turísticas y el presidente decidió “entrenar policías” en un resort turístico, algo nunca antes visto. Ya tenemos los resultados. Al final de septiembre, habían ejecutado a 200 dominicanos; son 22 mensuales. Con tres meses restantes, el año puede terminar con 266 muertos en “intercambios de disparos”.
En estos momentos, bajo el gobierno de Abinader, la Policía habrá matado a más de 1.000 dominicanos. A ese ritmo, Abinader pronto se igualará a Joaquín Balaguer. No necesitamos gastar RD$12,600 millones para decirles a los “delincuentes” que “se entreguen” o serán ejecutados, para luego ejecutarlos en alegados “intercambios de disparos”.
Cada año, el presupuesto de la Junta Central Electoral es de unos RD$1,600 millones; la “reforma policial” se chupa el doble, sin ningún resultado visible.
Entre SENASA y la “reforma policial» perdimos incontables vidas dominicanas y casi RD$30,000 millones. Algún día, alguien tendrá que rendir cuentas.
