
Tifón Dolphin golpea el este de China y obliga a evacuar a más de un millón de personas
Beijing, 9 agosto.- El tifón Dolphin, considerado el ciclón tropical más potente que ha impactado China en lo que va de 2026, tocó tierra este domingo en la provincia oriental de Zhejiang, con vientos de hasta 151 kilómetros por hora, lluvias torrenciales y grandes olas que amenazan con provocar inundaciones y deslizamientos de tierra.
La tormenta entró por una zona próxima a Yuhuan, bajo la jurisdicción de la ciudad de Taizhou, y también afectó sectores del norte de la vecina provincia de Fujian. Las autoridades habían elevado las medidas de emergencia antes de su llegada y ordenaron evacuaciones en comunidades costeras y áreas consideradas vulnerables.
Los balances preliminares fueron ampliándose durante la jornada. Los primeros informes situaban en más de 300,000 el número de personas trasladadas preventivamente, pero datos posteriores recopilados por Reuters elevaron a más de un millón los evacuados en Zhejiang, Fujian, Shanghái y otras zonas orientales del país.
En Taizhou se informó inicialmente del traslado de unas 390,000 personas. Otras evacuaciones fueron ejecutadas en Wenzhou, Ningbo y distintas localidades costeras de Zhejiang, mientras que más de 30,000 residentes fueron llevados a lugares seguros en Shanghái.
Hasta el momento de los últimos reportes no se había informado oficialmente de víctimas mortales en China, aunque las autoridades mantenían una vigilancia especial sobre los sectores montañosos y las zonas cercanas a ríos por el riesgo de desbordamientos, inundaciones repentinas y deslizamientos.
Más de 1,300 vuelos cancelados en Shanghái
El paso del tifón provocó amplias alteraciones en el transporte aéreo, ferroviario, marítimo y terrestre. Los aeropuertos internacionales de Pudong y Hongqiao, en Shanghái, cancelaron alrededor de 1,384 vuelos, cerca del 60 % de las operaciones previstas para este domingo.
Según datos del Grupo de Aeropuertos de Shanghái citados por medios chinos, Pudong suspendió 871 vuelos y Hongqiao otros 513. Informaciones posteriores situaron por encima de 1,500 las cancelaciones relacionadas con la tormenta en diferentes aeropuertos del este de China.
También se produjeron suspensiones en las terminales aéreas de Ningbo, Wenzhou, Taizhou y Hangzhou. En esta última ciudad fueron cancelados al menos 196 vuelos programados para el domingo.
Las aerolíneas ofrecieron a los pasajeros afectados alternativas para reprogramar sus viajes o solicitar reembolsos. Varias compañías taiwanesas también cancelaron vuelos hacia ciudades chinas debido a las condiciones meteorológicas.
El tifón afectó igualmente el sistema de transporte de Shanghái. Las líneas 5, 16 y Pujiang del metro suspendieron totalmente sus operaciones, mientras otros trayectos de superficie y elevados redujeron la velocidad de circulación.
Las autoridades paralizaron, además, los servicios de autobuses interurbanos y cerraron temporalmente la principal terminal de transporte de larga distancia de la ciudad.
Alerta por inundaciones y deslizamientos
Los meteorólogos chinos pronosticaron acumulaciones de entre 200 y 400 milímetros de lluvia en varias zonas durante los días siguientes. En algunos puntos de Zhejiang, los registros podrían alcanzar los 500 milímetros.
Las precipitaciones intensas representan una amenaza para los ríos, las comunidades situadas en terrenos bajos y las poblaciones montañosas. Las autoridades emitieron alertas por inundaciones repentinas y deslizamientos, al tiempo que desplegaron equipos de emergencia y reforzaron los albergues temporales.
Zhejiang suspendió todas las actividades acuáticas, incluidos los servicios de transbordadores, cruceros y embarcaciones turísticas. También fueron cerrados lugares de interés y paralizadas varias actividades educativas y comerciales.
En Ningbo, unos 800 barcos habían sido llevados previamente a zonas de resguardo. En Taizhou, más de 3,800 embarcaciones pesqueras regresaron a puerto y 18 rutas marítimas de pasajeros fueron suspendidas.
Fujian también paralizó decenas de rutas marítimas, detuvo más de un centenar de proyectos de construcción en el agua y trasladó cientos de embarcaciones de trabajo a lugares seguros. Todos los barcos pesqueros de la provincia recibieron instrucciones de regresar a puerto.
Las autoridades cerraron o limitaron operaciones portuarias, suspendieron proyectos en alta mar y prohibieron la navegación en las áreas expuestas a los vientos y el fuerte oleaje.
Grandes olas y vientos destructivos
Dolphin llegó a la costa con vientos de aproximadamente 151 kilómetros por hora, equivalentes a los de un huracán de categoría uno en la escala utilizada en el Atlántico.
Antes de tocar tierra, el sistema registró vientos sostenidos cercanos a los 162 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 216 kilómetros por hora mientras atravesaba otras áreas del Pacífico occidental.
Las imágenes divulgadas por medios chinos mostraron grandes olas golpeando la costa de Fujian y Zhejiang, mientras policías, equipos de emergencia y trabajadores portuarios aseguraban embarcaciones e instalaciones.
China había activado una respuesta de emergencia de nivel tres y emitido alertas por fuertes oleajes. Las autoridades mantuvieron el llamado a permanecer en lugares seguros y evitar desplazamientos innecesarios mientras el ciclón avanzaba hacia el interior.
Aunque se esperaba que Dolphin perdiera fuerza sobre tierra firme, sus extensas bandas de lluvia podrían mantener las condiciones meteorológicas adversas durante varias horas y prolongar el riesgo de inundaciones.
Efectos previos en Taiwán y Japón
Antes de alcanzar la costa china, las bandas exteriores del tifón llevaron fuertes lluvias al norte de Taiwán, incluida Taipéi. Las condiciones provocaron la cancelación de decenas de vuelos, principalmente internacionales.
Dolphin también afectó anteriormente las islas japonesas de Okinawa y Amami. Al menos seis personas resultaron heridas y más de 50,000 edificaciones sufrieron interrupciones del servicio eléctrico en Okinawa y la prefectura de Kagoshima, de acuerdo con reportes de Reuters.
Las aerolíneas japonesas ANA y Japan Airlines cancelaron vuelos debido a los fuertes vientos y las dificultades operativas.
En Filipinas, aunque el centro del tifón no tocó tierra, su circulación fortaleció las lluvias del monzón y provocó inundaciones en sectores de Luzón. Más de 12,000 personas tuvieron que desplazarse y algunas escuelas suspendieron sus actividades.
AP Reuters
