Transportistas rechazan eliminar pagos con tarjeta en gasolineras

Santo Domingo, 1 Julio. - El presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), Williams Pérez Figuereo, expresó este miércoles su preocupación por la posibilidad de que las estaciones de expendio de combustibles dejen de aceptar pagos con tarjetas bancarias, al considerar que la medida representaría un retroceso en materia de seguridad para los conductores y trabajadores del transporte.
El dirigente transportista reaccionó a la advertencia formulada por la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas), entidad que ha planteado la eliminación de los verifones en las estaciones de servicio debido a los costos que generan las transacciones electrónicas, los cuales, según explicó el gremio, oscilan entre un 4 % y un 7 % del valor de cada operación.
Pérez Figuereo sostuvo que la eventual eliminación de los pagos electrónicos obligaría a miles de choferes y ciudadanos a transportar nuevamente grandes cantidades de dinero en efectivo para abastecerse de combustible, una situación que, afirmó, incrementaría considerablemente el riesgo de asaltos y otros hechos delictivos.
Recordó que durante años numerosos conductores fueron víctimas de robos cuando acudían a las estaciones de combustible, debido a que los delincuentes conocían que llevaban efectivo para realizar los pagos.
"Durante años cientos de choferes fueron víctimas de asaltos cuando se dirigían a las estaciones de combustible, precisamente porque los desaprensivos sabían que transportaban dinero en efectivo. Hemos avanzado en materia de seguridad y no podemos permitir volver a una situación que ponga en riesgo la vida y la integridad de los trabajadores del volante", manifestó el empresario del transporte.
El representante de la CNTU consideró que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo entre todos los sectores involucrados, procurando un equilibrio entre las preocupaciones económicas de los distribuidores de combustibles y la necesidad de preservar la seguridad de transportistas, conductores particulares y consumidores en general.
Como referencia, señaló que situaciones similares han sido enfrentadas en otros países, entre ellos México, donde las diferencias entre comerciantes y entidades financieras fueron abordadas mediante procesos de negociación que permitieron reducir los costos asociados al uso de tarjetas bancarias sin eliminar los mecanismos de pago electrónico.
En ese sentido, Pérez Figuereo propuso la conformación de una mesa de trabajo integrada por representantes del sector transporte, empresarios de estaciones de combustibles, entidades bancarias y autoridades gubernamentales, con el propósito de consensuar una solución que beneficie a todas las partes.
A su juicio, mantener los pagos electrónicos constituye una herramienta importante para fortalecer la seguridad ciudadana, reducir el manejo de efectivo y ofrecer mayores garantías tanto a los trabajadores del transporte como a los usuarios de las estaciones de servicio.
Finalmente, reiteró que los distintos sectores de la economía formal deben actuar de manera coordinada para encontrar una salida que permita disminuir los costos de las transacciones electrónicas sin afectar los avances alcanzados en materia de modernización y seguridad en las operaciones comerciales.
