
Trasciende internacionalmente la situación de al menos 20 dominicanos llevados a Rusia bajo engaño para incorporarlos a la guerra contra Ucrania
Santo Domingo, 7 de octubre de 2026.— Ciudadanos dominicanos que viajaron a Rusia atraídos por supuestas oportunidades de trabajo civil denuncian que terminaron en bases militares, donde recibieron uniformes y entrenamiento, y en algunos casos fueron informados de que serían enviados al frente de la guerra contra Ucrania, según testimonios recogidos por la agencia AFP y publicados por la cadena europea Euronews.
El Gobierno dominicano ha identificado a 20 ciudadanos que habrían sido engañados para incorporarse a las Fuerzas Armadas rusas. Sin embargo, representantes de derechos humanos consideran que el número de afectados podría ser considerablemente mayor y llegar hasta un centenar.
Entre los casos denunciados figura el de Jesús Campusano, de 52 años, residente en la ciudad portuaria de Bajos de Haina, quien aseguró haber recibido una oferta para trabajar como soldador en Kazán, con una remuneración de varios miles de dólares. Cuando llegó a Rusia, a finales de julio, fue trasladado a una instalación militar.
Su hermana, Cristina Campusano, explicó a AFP que, al arribar al aeropuerto de Kazán, le entregaron un documento redactado en ruso para que lo firmara y las autoridades le retiraron el pasaporte. Posteriormente, recibió un uniforme y le comunicaron que sería entrenado para desempeñarse como agente de la Policía.
Según el testimonio de Cristina, la semana pasada su hermano recibió la noticia de que sería trasladado al frente para combatir. La familia pidió la intervención de las autoridades dominicanas para conseguir su regreso.
“Necesito que las autoridades me ayuden, porque estamos desesperados y quiero que nuestro hermano vuelva”, expresó la mujer.
El presidente Luis Abinader declaró el mes pasado, durante su estancia en Nueva York, que el Gobierno había identificado a 20 dominicanos engañados para alistarse en las Fuerzas Armadas rusas. El mandatario señaló que el caso estaba bajo investigación.
Carlos Sánchez Díaz, coordinador de derechos humanos en República Dominicana, sostiene que la mayoría de los dominicanos que actualmente llevan uniforme ruso fueron captados mediante falsas promesas. De acuerdo con sus estimaciones, hasta un centenar podrían haber sido víctimas de estos mecanismos de reclutamiento.
Sánchez Díaz explicó que una de las modalidades consiste en ofrecer una supuesta invitación para participar en un intercambio cultural en Kazán. Sin embargo, afirmó que, una vez en territorio ruso, los viajeros son trasladados a instalaciones militares.
“Pero cuando llegan, no hay ningún intercambio cultural. Los meten en un avión y de ahí los llevan a una base militar”, aseguró.
Otro de los casos es el de Maico Enrique Campusano, quien, según el reporte, recibió una oferta para trabajar en publicidad.
Su recorrido comenzó con un viaje a Panamá y continuó hacia Kazán, con conexión en Estambul, antes de terminar en una base militar.
Su madre, Jaqueline del Carmen Feliz, manifestó que su hijo está sometido a jornadas de entrenamiento que comienzan a las 4:00 de la madrugada y se prolongan hasta las 6:00 de la tarde. También reclamó su retorno a República Dominicana.
“Él no es ruso ni ucraniano, así que no debería estar allí. Quiero que vuelva”, declaró.
De acuerdo con Euronews, en muchas de estas historias aparece como motivación el deseo de mejorar las condiciones de vida de sus familias. Algunos viajaron sin comunicar previamente a sus seres queridos su intención de establecerse en Rusia y, una vez allí, aseguran haber quedado atrapados y sin alternativas frente a la posibilidad de combatir.
El reporte también distingue estos casos de los dominicanos que viajaron voluntariamente para participar en la guerra. Entre ellos menciona a Juan Carlos Savila, quien ha difundido videos en Instagram en los que aparece en el frente y relata que sufrió heridas después de pisar una mina.
Las denuncias dominicanas se suman a otros señalamientos sobre el reclutamiento de extranjeros para la guerra en Ucrania. Desde el inicio de la invasión rusa, en 2022, tanto Moscú como Kiev han incorporado ciudadanos de otros países a sus Fuerzas Armadas.
En el caso de Rusia, organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado el uso de falsas promesas laborales para captar personas, especialmente procedentes de países de bajos ingresos, según recoge la publicación.
En América Latina ya se habían conocido denuncias similares en Colombia y Cuba. En este último país, en 2023, se desmanteló una red que captaba personas para combatir en Ucrania.
Mientras las autoridades dominicanas investigan los casos identificados, los familiares de quienes aseguran haber sido engañados reclaman asistencia para lograr su regreso y evitar que sean enviados a zonas de combate.
