Trump hace historia al convertirse en el primer presidente en funciones que da nombre a un aeropuerto en Estados Unidos

West Palm Beach, Florida, 9 julio.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se convirtió este jueves en el primer mandatario estadounidense en ejercicio en dar su nombre a un aeropuerto del país, luego de que el Aeropuerto Internacional de Palm Beach adoptara oficialmente la denominación de Aeropuerto Internacional Presidente Donald J. Trump, informaron las agencias AP, AFP y ANSA.
La nueva denominación entró en vigor durante una ceremonia celebrada en la terminal aérea, a la que asistieron familiares del mandatario y autoridades locales. El acto marcó el inicio del proceso de sustitución de la señalización tanto en las instalaciones aeroportuarias como en las principales vías de acceso al aeropuerto.
Los primeros en aterrizar en la terminal rebautizada fueron Eric Trump y Donald Trump Jr., quienes llegaron a bordo del avión privado de la familia. El aeropuerto es utilizado con frecuencia por el presidente debido a su cercanía con su residencia de Mar-a-Lago, ubicada a unos siete kilómetros del complejo aeroportuario.
A través de la red social X, Eric Trump expresó su satisfacción por el reconocimiento otorgado a su padre.
"No hay nadie que haya hecho más por Florida y por el país. Nadie merece más este honor", escribió, al tiempo que manifestó sentirse orgulloso de ver las iniciales "DJT" reflejadas en la tarjeta de embarque.
El cambio de nombre había sido aprobado meses atrás por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y posteriormente recibió la validación de la Administración Federal de Aviación (FAA), requisito indispensable para su implementación oficial.
La decisión, sin embargo, provocó cuestionamientos por parte de sectores de la oposición, que consideran inapropiado conceder este tipo de homenaje a un presidente mientras continúa ejerciendo el cargo.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha promovido distintas iniciativas para incorporar su nombre a instituciones públicas y otros espacios oficiales, entre ellas propuestas relacionadas con el Instituto de la Paz de Estados Unidos e incluso con los billetes de dólar.
El mes pasado, no obstante, el Kennedy Center, en Washington, recuperó su denominación histórica después de que un juez federal determinara que únicamente el Congreso tiene autoridad para modificar oficialmente el nombre de esa institución cultural.
La decisión de rebautizar el aeropuerto también dividió opiniones entre los residentes y usuarios de la terminal aérea.
Chris Bailey, piloto de 55 años, consideró que Trump merece el reconocimiento.
"Creo que el presidente ha hecho lo suficiente como para merecer que un aeropuerto lleve su nombre, al igual que otros expresidentes", manifestó.
Actualmente, alrededor de una docena de aeropuertos estadounidenses llevan el nombre de expresidentes del país, pero Trump es el primero en recibir esa distinción mientras permanece en funciones.
En contraste, Rochelle Bates, empleada de una aerolínea de 65 años, expresó su preocupación por las implicaciones operativas del cambio de nombre, especialmente por la sustitución del código aeroportuario PBI por DJT en sistemas informáticos, documentos y procesos administrativos, una transición que, según explicó, no concluirá hasta el próximo 18 de agosto.
"Creo que estaba bien como estaba", comentó.
Por su parte, John Manov, médico de 34 años, calificó la decisión como "un poco estúpida" y opinó que la marca Palm Beach posee mayor reconocimiento internacional que el nombre del mandatario.
"A la gente no le gusta Donald Trump", afirmó.
Más crítico aún fue John, un veterano del Ejército estadounidense de 79 años que prefirió no revelar su apellido.
"Ahora el aeropuerto lleva el nombre de un delincuente convicto. Es una broma. No fue para esto que serví a este país durante 30 años", expresó, en alusión a la condena impuesta a Trump en 2024 por falsificación de registros comerciales.
La controversia recuerda un episodio ocurrido en diciembre de 2025, cuando la junta directiva del Kennedy Center —designada por el propio Trump— aprobó rebautizar el histórico recinto cultural de Washington como "Centro Conmemorativo Donald J. Trump y John F. Kennedy para las Artes Escénicas".
En aquella ocasión, trabajadores instalaron enormes letras con el nombre del mandatario sobre la fachada del edificio, originalmente bautizado por el Congreso en 1964 en honor al presidente John F. Kennedy. La medida generó un amplio rechazo de la familia Kennedy y del Partido Demócrata, que cuestionaron tanto su legalidad como su oportunidad.
A finales de mayo de este año, el juez federal Christopher Cooper ordenó eliminar toda referencia a Trump del edificio, del sitio web y de cualquier material institucional relacionado con el centro cultural, al concluir que únicamente el Congreso posee la facultad de modificar oficialmente su nombre.
Tras un intento fallido de la junta directiva y del Departamento de Justicia por suspender esa decisión judicial, el nombre de Trump fue retirado completamente de la fachada del Kennedy Center, confirmó posteriormente su director ejecutivo, Matt Floca.
