Trump, Ucrania y Rusia están listos para la paz
Angel Lockward
El Presidente Donald Trump dirigió anoche su primer discurso al Congreso, tras declarar a Estados Unidos en guerra comercial, según opinión de los gobiernos de Canadá, México – con los cuales mantenía un TLC- y China, quienes de inmediato dispusieron medidas arancelarias recíprocas que encarecerán los bienes que se intercambian con tres de sus cuatro socios principales; el cuarto la Unión Europea, también está bajo igual amenaza, novedades que han desplomado las bolsas con pérdidas notables y, con ellas la cotización de las principales empresas norteamericanas.
El mandatario que previamente ordenó el desmantelamiento de la USAID, encargada de la asistencia al desarrollo y dispuso una drástica reducción del tamaño del gobierno federal que tiene 2 millones de empleados, también, en cumplimiento de su promesa de campaña, ordenó deportaciones masivas de ilegales, aunque todavía promedian una cantidad menor que las de Joe Biden, retiró a Estados Unidos de varias organizaciones de Naciones Unidas, como la OMS, la UNESCO, Consejo de Derechos Humanos y la UNRWA – esta última por antisemita- y dispuso medidas en contra de los jueces del Tribunal Penal Internacional de La Haya, cuya jurisdicción no reconoce.
Sin embargo, ante un Congreso con el que a pesar de tener mayoría en ambas cámaras, deberá discutir los presupuestos antes del 15 de marzo, su tema mediático principal, posiblemente sea el affaire con Volodimir Zelensky en el Salón Oval el pasado viernes y la reacción de los tradicionales aliados europeos por su viraje hacia el presidente ruso, Vladimir Putin en contra de quien ese Congreso – que le escuchó anoche- se pronunció reiteradamente durante tres años, en un momento en que, en su primer mes, las principales encuestadores sitúan pareja su aprobación y desaprobación en un 44 %, luego de los eventos indicados y antes del retiro de la ayuda militar a Ucrania anunciada en la mañana.
La Unión Europea reaccionó cerrando filas con Ucrania y el mismo martes anunció que el jueves discutirá en Bruselas un paquete militar para rearme continental de $ 800 mil millones de euros, de esta cantidad es obvio que una parte irá a Kiev y se sumará a la ayuda militar de Inglaterra, Canadá y eventualmente Japón, Australia y Corea del Sur. Si bien el presidente Trump no luce entusiasmado con el gasto militar en el exterior e incluso algunos de sus más allegados como Elon Musk sugiere dejar la OTAN aunque es dudoso que quiera quedarse fuera de la inversión en la industria militar europea cuyas naciones, excepto Francia, fueron de sus principales clientes, después de reclamar por años un aumento en el gasto militar.
En Europa que tiene congelados más de USD$ 200 mil millones rusos; Inglaterra empezó, a modo de prueba, a transferir a Ucrania parte de esta suma – inicialmente $ 2,800 millones de libras esterlinas – que confiscada, podría servir tanto para defensa – ahora- como para la reconstrucción una vez se acuerde la paz, también le concedió $ 1,500 millones de libras para cohetes, por lo que, si bien la “pause” decretada por Trump, que suspende la ayuda militar es terrible para Ucrania, pues la sume en la indefensión, sobre todo por la información de inteligencia que proviene del espacio y es indispensable para la defensa aérea y el uso eficaz de los drones, no necesariamente colapsará en días. Rusia tiene más equipos, información y soldados, sobre todo ahora con los de Corea del Norte, pero ha demostrado tener una dirección pésima y una moral baja.
Otro tema, la Guerra en Gaza en donde planteó un desarrollo inmobiliar que denomina Riviera Gaza trasladando a sus habitantes, encontró una significativa oposición en el mundo árabe y ningún apoyo en el resto del mundo generando, este martes, una contrapuesta para la reconstrucción por valor de RD$ 53 mil millones de dólares; en este tema, sin embargo se da por descartada la simpatía del Congreso por Israel.
En un momento en que el mundo ve desmoronarse el edificio del comercio internacional que produjo integración y bienestar a lo largo de los últimos 70 años el presidente Trump en su quinta y más importante comparecencia – de este tipo -ante el Congreso confirmó la guerra comercial a la Unión Europea, Canadá, México, China, Corea del Sur, Brasil y la India a los cuales impondrá aranceles recíprocos a partir del 2 de abril.
Bajo aplausos a Elon Musk del ala republicana atacó fuertemente los programas de USAID organización que según expresó tenía programas insólitos que constituían estafas subsidiando a personas de más de cien años, que no pueden estar vivas y prometió una época de prosperidad a los agricultores estadounidenses, sin wokes, premiando la eficiencia sin atender al género, reiterando que solo hay masculino y femenino, igual que sólo un idioma, el inglés.
Sin dejar de atacar a Joe Biden y al ala demócrata presente en el Congreso, que independiente del incidente protagonizado por un congresista al inicio del discurso, no se inmutó ni aplaudió ni siquiera cuando comparó el éxito de su primer mes con el de George Washington en su único gobierno, quien en todo caso quedó en segundo lugar comparado con Trump.
Anunció que buscará bajar la inflación, los impuestos, la tasa de interés y petróleo en todo el territorio, especialmente en Alaska en interés de reducir el precio de la energía, sector que declaró en estado de emergencia en el primer día de su mandato.
Acusó a la justicia que le persiguió de estar encabezada por lunáticos de izquierda, la mayoría de los cuales ya han sido destituidos, refirió que dejaban libres a delincuentes terribles hasta con 18 detenciones; en lo adelante todo ilegal detenido será deportado y se impondrá la pena de muerte a quien mate policías y, como ejemplo de su reconocimiento ordenó hacer agente secreto a un adolescente de 14 años e informo del ingreso de otro joven a la academia West Point.
Reiteró que recuperara el canal de Panamá y, que en el tránsito ya una empresa norteamericana compró intereses chinos en dos puestos conexos, un canal que va a recuperar porque el presidente Carter lo regaló por un dólar, tarea que dejó en manos del secretario de Estado Marcos Rubio, igualmente, se dirigió a Groenlandia, la que va a conseguir de uno u otro modo y cuya independencia animó.
Trump reiteró que recuperara el canal de Panamá y conseguirá Groenlandia, al tiempo que REVELó haber recibido una carta de Zelenksy en la que le informa que está listo para la paz en el formato que Estados Unidos indique, nación a la que agradeció el apoyo brindado, luego de la cual habló con Rusia quien según reveló, también está lista para la paz.
Listín Diario