
Una columna de 5 kilómetros formada por miles de personas sigue aguardando ante la frontera de Ceuta
Castillejos (Marruecos), 30 julio..- La multitud no para de llegar a Fnideq (Castillejos). Horas después del inicio de la avalancha que ha sembrado el caos en esta ciudad marroquí fronteriza con Ceuta, miles de personas, en su mayoría jóvenes, se suman a una columna que alcanza los cinco kilómetros que separan el centro de la frontera con el enclave español.
Aunque Marruecos acaba de confirmar que, tal como ha anunciado el Gobierno de España, ambos países han alcanzado un acuerdo para repatriar a la mayor brevedad a las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta, el flujo no se ha detenido.
Siguen llegando a pie, en moto o en coche, procedentes de todo Marruecos y vestidos con ropa deportiva y liviana para correr o lanzarse al mar si hace falta.
El efecto llamada se ha multiplicado y la policía marroquí está desbordada, según pudo constatar EFE en la zona fronteriza.
La nueva crisis comenzó con un goteo de jóvenes que intentaron llegar a Ceuta a nado desde principios de semana sin que las fuerzas de seguridad marroquíes lo impidieran.
Numerosas personas transitan las calles de la ciudad marroquí de Castillejos para dirigirse a la frontera con Ceuta. EFE/ Mohamed Siali
Miles de personas se lanzaron a la carrera hacia la frontera este jueves
Este jueves, hacia media mañana, miles de personas se lanzaron a la carrera hacia la frontera en una movilización que aún continúa.
Marruecos no ha ofrecido cifras oficiales sobre el número de detenidos, rescatados o ahogados en el mar durante esta crisis.
El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este viernes a Ceuta, ciudad que pidió al Gobierno español que cierre la frontera con Marruecos de manera «urgente e inaplazable».
Grande-Marlaska ha estado al habla de forma permanente con su colega marroquí, Abdelouafi Laftit, según el Ministerio español.
Controles en transportes y carreteras
Las autoridades marroquíes tratan de frenar la llegada de jóvenes a las localidades del norte del país próximas a la frontera con Ceuta con inspecciones en transportes públicos y carreteras, confirmaron a EFE fuentes policiales.
Agentes marroquíes se han desplegado en estaciones de tren y de autobuses que conectan con el norte del país y evitan los viajes de jóvenes sospechosos de intentar cruzar la frontera ceutí, en medio de la peor crisis migratoria entre Marruecos y España en los últimos cinco años.
En Rabat, policías y fuerzas auxiliares protegen las entradas a la estación de donde parten los trenes con destino a Tánger (norte) e impiden el paso a jóvenes que podrían ser sospechosos de intentar cruzar la frontera. Estos controles se repiten en otras ciudades del país, según constató EFE.
En las carreteras que conducen a las localidades próximas a Castillejos, fronteriza con Ceuta, también se han intensificado los controles para evitar el paso de grupos de jóvenes que intentan llegar a pie a la zona.
En las proximidades de Tánger, varios de estos grupos que caminaban por los márgenes de la carretera, se dispersaron y se ocultaron en bosques cercanos para esquivar la presencia policial.
Miles de jóvenes marroquíes llegan a la frontera entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta para tratar de cruzar la valla que separa las dos ciudades. EFE/Reduan Dris
La multitud continúa llegando a Fnideq (Castillejos). Horas después del inicio de la llegada masiva que ha sembrado el caos en esta ciudad marroquí, miles de personas, en su mayoría jóvenes, se suman a una columna que alcanza los cinco kilómetros que separan el centro de la frontera con el enclave español.
Aunque Marruecos acaba de confirmar que, tal como ha anunciado el Gobierno de España, ambos países han alcanzado un acuerdo para repatriar a la mayor brevedad a las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta, el flujo no se ha detenido.
Siguen llegando a pie, en moto o en coche, procedentes de todo Marruecos y vestidos con ropa deportiva y liviana para correr o lanzarse al mar si hace falta.
El efecto llamada se ha multiplicado y la policía marroquí está desbordada, según pudo constatar EFE en la zona fronteriza.
Marruecos no ha ofrecido cifras oficiales sobre el número de detenidos, rescatados o ahogados en el mar durante esta crisis. EFE
