
Venezuela y Paraguay avanzan hacia la normalización de relaciones tras 20 meses de ruptura
CARACAS, 20 sept..– Los presidentes de Venezuela, Delcy Rodríguez, y de Paraguay, Santiago Peña, sostuvieron el sábado una reunión oficial en Caracas, en el primer acercamiento de alto nivel dirigido a normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países, interrumpidas desde comienzos de 2025.
Peña llegó al Palacio de Miraflores acompañado de su esposa, Leticia Ocampos, y del ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez. La delegación fue recibida por Rodríguez durante un acto protocolario en la sede del Gobierno venezolano.
Durante la reunión, ambos mandatarios abordaron la reactivación del intercambio comercial, la atención consular de sus respectivos ciudadanos y otros asuntos relacionados con la agenda regional.
El encuentro representa un cambio significativo en las relaciones entre Caracas y Asunción, luego de aproximadamente 20 meses de distanciamiento diplomático y fuertes diferencias políticas.
Venezuela rompió relaciones con Paraguay en enero de 2025 y ordenó la salida del personal diplomático paraguayo, después de que Peña expresara su respaldo al dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia.
En ese momento, el mandatario paraguayo sostuvo una conversación por videoconferencia con González Urrutia, a quien reconoció como ganador de las cuestionadas elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024.
El Gobierno encabezado entonces por Nicolás Maduro rechazó la posición de Peña, acusó a Paraguay de intervenir en los asuntos internos venezolanos y concedió un plazo de 48 horas para que los diplomáticos paraguayos abandonaran el país.
Paraguay respondió retirando a su personal diplomático acreditado en Caracas y reiteró su respaldo a González Urrutia y a la oposición venezolana.
La reunión del sábado se produjo en un escenario político muy diferente al que existía cuando fueron suspendidos los vínculos. Rodríguez asumió la conducción del Gobierno venezolano después de la captura de Maduro durante una operación militar estadounidense en enero de 2026.
Desde entonces, su administración ha buscado restablecer relaciones con diversos países y atraer inversiones para recuperar la economía venezolana, especialmente la industria petrolera.
El viaje de Peña a Caracas constituye la primera señal concreta de que Venezuela y Paraguay están dispuestos a superar sus diferencias y retomar gradualmente los canales políticos, diplomáticos y consulares.
Aunque los dos gobiernos expresaron interés en avanzar hacia la normalización, no se anunció inmediatamente la reapertura de las embajadas ni el nombramiento de nuevos representantes diplomáticos.
Tampoco se informó sobre la firma de acuerdos específicos al finalizar la reunión. Sin embargo, el diálogo sobre comercio y asistencia consular podría servir como punto de partida para reconstruir una relación bilateral que permaneció paralizada durante casi dos años.
La reactivación de los servicios consulares resulta especialmente importante para los ciudadanos venezolanos residentes en Paraguay y para los paraguayos que se encuentran en Venezuela, quienes afrontaron limitaciones desde la suspensión de las relaciones.
El acercamiento también puede tener implicaciones dentro de los mecanismos regionales de concertación, debido a que Venezuela y Paraguay han mantenido durante años posiciones políticas divergentes sobre democracia, derechos humanos y reconocimiento de gobiernos.
La visita de Peña al Palacio de Miraflores muestra, no obstante, la disposición de ambas administraciones a concentrarse en asuntos prácticos y de interés común, entre ellos la cooperación económica, la protección de sus ciudadanos y la recuperación de los canales diplomáticos.
Con información de AP
